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Opinión

Por muchos bulos y odio que siembren, no van a lograr callarnos

El portavoz del Ayuntamiento de Sevilla nos ha acusado de delitos y nos ha amenazado con una querella

Rubén Sánchez
Rubén Sánchez, secretario general de Facua

Rubén Sánchez, secretario general de Facua

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Hace diez años, los soportes publicitarios del mobiliario urbano de Sevilla se llenaban de carteles con mi cara bajo un rótulo con el texto “se busca” para acusarnos a FACUA y a mí de cometer actividades delictivas. Como vulneraban la ordenanza municipal sobre publicidad, pedimos al delegado competente en el Ayuntamiento de Sevilla que ordenase su retirada. Su respuesta fue una rotunda negativa. Varios años después fueron condenados los responsables de esas difamaciones, Ausbanc y su jefe, Luis Pineda. Tuvimos que esperar casi una década para que se ejecutase una de las sentencias: la colocación de carteles en esos mismos soportes con el fallo de judicial.

El político que se negó a retirar los carteles de las infamias era Juan Bueno, del Partido Popular. Hoy, Bueno es el portavoz del Gobierno municipal de la ciudad. Y hoy, Bueno sigue ayudando a sembrar bulos y odio contra FACUA. De hecho, esta vez él mismo es el autor de esos bulos.

Esta semana, el portavoz del Ayuntamiento de Sevilla nos ha acusado de delitos y nos ha amenazado con una querella. Calumnias y amenazas contra la tercera organización de la sociedad civil de la ciudad, la tercera en número de socios tras los dos principales sindicatos.

Esa ha sido su reacción a una información con la que desde FACUA desvelábamos que el Ayuntamiento había acabado reconociendo, por escrito, que su consulta popular sobre el modelo de Feria de Abril permitía suplantar identidades ya que cualquiera que conociera el DNI y fecha de nacimiento de un sevillano podía votar en su nombre utilizando cualquier teléfono móvil. Una de las irregularidades cometidas en una polémica consulta cuyo resultado final, por un estrecho margen, fue el mismo que el alcalde quería que resultara ganador.

El Gobierno del PP empezó ninguneándonos, desentendiéndose de nuestra denuncia pese a que exponíamos claros incumplimientos de la legislación y una absoluta ausencia de garantías en la legitimidad de los resultados de la votación. A continuación, ante la enorme repercusión mediática, el alcalde, José Luis Sanz, pasó al desprecio, afirmando a los periodistas que FACUA, y especialmente yo, no le merecemos “la más mínima credibilidad”.

Y ahora, quizás porque en el PP andan nerviosos con lo ocurrido, el portavoz del Gobierno municipal ha rebasado todas las líneas rojas pasando al insulto y a la calumnia. Porque es él quien ha incurrido en una calumnia al acusar a FACUA de delitos salidos de su imaginación. Ya veremos si se atreve a interponernos esa querella y, si lo hace, cuál es el resultado.

Es lo que tiene gobernar estando podrido de odio. Un odio visceral que, lamentablemente, muchos en el Partido Popular sienten hacia FACUA y hacia sus dirigentes, como también hacia otras muchas organizaciones de la sociedad civil que se dedican a la defensa de los derechos de los ciudadanos y no le bailan el agua al PP ni a ningún partido.

No es la primera vez que los populares nos acusan de delitos. Ya lo hicieron cuando estaban en la oposición en Andalucía, inventando que cometíamos fraude en subvenciones, que estábamos implicados en causas judiciales por facturas falsas e incluso en el caso de los ERE. Bulo tras bulo, infamia tras infamia, nunca demostraron nada, nunca pidieron perdón.

Tampoco es esta la primera vez que intentan amedrentarnos y silenciarnos con amenazas. En 2012, desde el ministerio de Ana Mato, esa señora que acabaría condenada en el caso Gürtel, amenazaron con ilegalizarnos con la invención de que habíamos vulnerado la ley que regula a las asociaciones de consumidores por el mero hecho de haber criticado la subida del IVA y los recortes en la educación y la sanidad pública emprendidos por el Gobierno de M. Rajoy. Bb

Ojalá algún día alguien imponga la cordura y la honestidad en el PP y convenza a todos sus integrantes de que abandonen las armas con las que intentan destruir a la gente y las organizaciones que consideran enemigas. Armas muy peligrosas, porque son bulos que siembran el odio. Hasta que eso ocurra, si es que alguna vez ocurre, nosotros solo podemos recordarles que somos FACUA y nadie va a callarnos.

Soy Rubén Sánchez y en ocasiones veo fraudes.

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Editorial del episodio 53 del pódcast En Ocasiones Veo Fraudes

Etiquetas FACUA Bulos
Rubén Sánchez

Sobre el autor

Rubén Sánchez

En ocasiones veo fraudes

Rubén Sánchez (Sevilla, 1974) es periodista y secretario general de FACUA-Consumidores en Acción. Defensor de los derechos de los consumidores, es habitual verle ejercer su activismo en los medios de comunicación españoles.

Es el autor de tres libros. El primero de ellos, Defiéndete, cuenta con un prólogo de Juan Ramón Lucas y es un compendio de 101 fraudes, con ejemplos llamativos de prácticas engañosas, préstamos trampa y contratos abusivos.

Timocracia, su segundo libro, cuenta con prólogos de Alberto San Juan y Gerardo Tecé y es un viaje al "oscuro mundo del fraude" a través de "300 trampas" que usan tanto empresas como gobiernos para "tomar el pelo a los consumidores" y con el que conseguir armas para contraatacar como consumidor.

Su tercer libro se titula ¿Por qué dejas que te roben? y llegó a las librerías en marzo de 2022. Con prólogo de Quique Peinado, es una nueva guía para aprender a identificar fraudes y ayudar a los consumidores a defender sus derechos.

También es director de la revista Consumerismo, dirige y presenta el pódcast de FACUA En ocasiones veo fraudes.

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