La magistrada de la DANA, Nuria Ruíz Tobarra, ha enviado la exposición razonada al TSJCV pidiendo la imputación del expresidente Carlos  por su negligente gestión el día de la tragedia que costó 230 vidas por la inutilidad de quienes debía protegerles. El escrito de la juez tiene 110 folios, pero hay una frase, lectores, que creo que resume a la perfección lo que sucedió aquel 29 de octubre: “En realidad, desde el punto de vista de la Presidencia de la Generalitat de facto la emergencia se detuvo en el mismo momento en que se entró en el reservado en el restaurante”.

Esta petición se ha hecho pública el mismo día que las familias de las víctimas por fin han ido a la comisión ‘fake’ de PP y Vox de la DANA. Allí, Rosa Álvarez, la dignidad hecha persona, le ha dirigido una frase a los populares que no puede ser más cierta. "Exijan su acta de diputado, y si no lo hace expúlsenle del partido o serán cómplices", les ha dicho.

Y no puede tener más razón. Aquel nefasto día, la decencia política murió con la primera copa de vino dentro de un reservado en El Ventorro. Siempre digo que hay que ser empático, intentar ponerse en el lugar del otro, pero con Mazón es imposible. No se puede empatizar con quien en el peor día que ha vivido la Comunitat Valenciana, mientras sus ciudadanos morían ahogados con los pulmones llenos de barro, decidió quedarse de comilona durante casi cinco horas.

Puedo entender que el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, tenga miedo de dar el paso, pegar el puñetazo encima de la mesa y pedirle el acta a Mazón. De verdad que en el plano personal le entiendo, pero no es momento para ser cobarde presidente. Nelson Mandela dijo en una ocasión: “Aprendí que el coraje no es la ausencia de miedo, sino el triunfo sobre él. El hombre valiente no es aquel que no siente miedo, sino el que conquista ese miedo”.

Pues bien, presidente, sé valiente y demuéstranos que no tienes nada que ver con ese ser vil e indecente que es Carlos Mazón. Ponte en el lado correcto de la historia, que no es otro que junto a las víctimas y sus familias. Alguien que literalmente abandonó a su pueblo en el peor momento no debe, ni puede, estar un segundo más como diputado en el templo de la soberanía popular valenciana. 

Es indecente que siga teniendo un escaño un ser tan repugnante como Carlos Mazón, quien no solo se desentendió de la emergencia, sino que durante un año ha estado mintiendo a los valencianos, su pueblo, sin ningún tipo de escrúpulo. El mismo pueblo que debió proteger, pero que prefirió abandonar sin ningún miramiento. Presidente, es ahora o nunca. Por favor, sé valiente.

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