Cada día que pasa se difumina más la imagen de Feijóo. No parece controlar los temas; hace afirmaciones que no son propias de alguien que ha sido presidente de la Xunta de Galicia; demasiados errores en muy poco tiempo; y con la impresión cada día más nítida de que no manda en el PP, que son otros y otra los que toman las decisiones por él.

La pasada semana dio marcha atrás en el pacto sobre la renovación del Poder Judicial. Un pacto que prácticamente estaba hecho, pero Feijóo no resistió las presiones de la derecha reaccionaria, que estuvo trabajando para que el acuerdo no se materializara y llegara a buen puerto.

De hecho, a la Sra. Ayuso le faltó tiempo para trasladar la idea de que había sido ella quién lo había presionado para que no lo firmara, dejando nítida la debilidad del líder del PP. El expresidente gallego no tiene autonomía para liderar la toma de decisiones.

Feijóo trató de recomponerse realizando una visita por Latinoamérica con reuniones junto a líderes de la derecha moderada y desde allí aprovechó para trasladar la idea de que es tiempo de “pactos, consenso y moderación”, pero a Ayuso le ha faltado tiempo para volver a cortocircuitar esta estrategia de moderación.

La presidenta madrileña está más centrada en los temas nacionales, que son competencia de Feijóo, que de gobernar Madrid y de dar solución a los problemas de los madrileños. De hecho, esta semana, el lunes, arrancaba en la Comunidad de Madrid una huelga de médicos tras el caos del modelo de atención urgente extrahospitalaria.

¿Alguien entiende que se puedan abrir un centro de urgencias sin médicos? ¿Qué ocurre con un paciente que llega a un centro de urgencias y no hay un facultativo que lo atienda? ¡Lo que está ocurriendo en Madrid es una barbaridad!

La misma barbaridad que representa que en Madrid Ayuso perdone 1.000 millones en impuestos a los más ricos, mientras sitúa a la región a la cola de España en inversión en sanidad pública, eso sí, junto a la Andalucía gobernada por su compañero del PP andaluz, Juanma Moreno.

En Madrid se destina a la sanidad pública una media de 150 euros por madrileño al año. Solo un 11% del total del presupuesto se destina a sanidad, frente a un 14,16% de la media nacional.

Los números hablan por sí solos. La gestión de la presidenta madrileña ha sido mandar a la calle a 6.000 sanitarios; unas listas de espera que se han disparado un 43% desde que ella es presidenta y unas plantillas de urgencias de atención primaria que ha recortado un 38%, mientras hay regiones que han hecho todo lo contrario, aumentando plantillas hasta un 30%.

El objetivo está claro, favorecer el negocio de la sanidad privada, de hecho, la contratación de seguros privados ha aumentado en casi cuatro puntos desde que Ayuso gobierna la comunidad.

Hoy la precaria situación sanitaria en Madrid es la mayor preocupación de los madrileños según una reciente encuesta de un medio de comunicación nada sospechoso de ser de izquierdas. Y ante todo esto, ¿qué hace Ayuso? ¿Comprometerse en mejorar la sanidad? No; ¿Sentarse a hablar con los sindicatos sanitarios para entre todos buscar una solución al problema? Tampoco. ¿Destinar más recursos económicos para mejorar la atención de los pacientes madrileños? Ni hablar. Lo que hace es inventarse una teoría conspiranoica muy propia de los postulados de ultraderecha.

¿Por qué insulta nuestra inteligencia Sra. Ayuso? ¿Por qué no se preocupa de los problemas reales de los madrileños? Gobernar es buscar soluciones a los problemas de la gente, y usted no lo hace. En política no todo vale.

Pero aún más sorprendente es que el líder del PP, el Sr. Feijóo no haya tenido la capacidad de pedirle a la presidenta madrileña que rectificase, sino que incluso, hincando rodilla desde Buenos Aires terminó validando las soflamas de la Sra. Ayuso. Con lo que su estrategia de moderación ha vuelto a saltar por los aires en pocos días.

Los españoles no merecen la radicalidad y el enfrentamiento a los que nos quiere llevar un PP arrastrado por Ayuso con la debilidad de Feijóo. Sr. Feijóo, si no es capaz de mandar en su propio partido, ¿cómo pretende dirigir España? Ayuso ya se cargó a Casado y si usted sigue sin tomar las decisiones dentro del PP también tendrá pronta fecha de caducidad.

Miguel Ángel Heredia Díaz
Portavoz de Hacienda y Senador por Málaga