España cumple dos años de legislatura y lo hace con un balance que invita al optimismo. Como afirma Pedro Sánchez, “cuando se gobierna pensando en la gente, España avanza”. Y estos dos años lo demuestran con hechos: más crecimiento, más empleo, más derechos y más protección social. No es un eslogan; es una realidad que millones de ciudadanos perciben cada día.

En este tiempo, el país ha evidenciado que es posible gobernar con estabilidad, diálogo y resultados. El Ejecutivo ha ganado el 88% de las votaciones en el Congreso —un logro extraordinario en una legislatura fragmentada— y ha aprobado 46 iniciativas legislativas destinadas a reforzar el Estado del Bienestar. Sánchez lo resume con claridad: “Cumplir es transformar. Cumplir es avanzar”. Y eso, precisamente, es lo que ha hecho el Gobierno.

Hoy España es la economía desarrollada que más crece, manteniendo un liderazgo que pocos esperaban en un contexto global lleno de incertidumbre. En solo dos años, se han superado los 22 millones de afiliados a la Seguridad Social, casi un millón más que en 2023. Se trata de una cifra histórica que refleja dinamismo económico y confianza empresarial.

El desempleo también ha descendido de forma notable: 300.000 parados menos y una tasa del 10,3%, la más baja en muchos años, tras caer 1,5 puntos. Todo ello acompañado por un mercado laboral más estable gracias a la reforma laboral, que ha reducido la temporalidad crónica que durante décadas lastró a nuestro país.

La política económica ha seguido una línea clara: proteger a la mayoría social. La subida del Salario Mínimo Interprofesional en un 8,8%, hasta los 1.184 euros, ha mejorado la vida de millones de trabajadores sin frenar la creación de empleo. La actualización de las pensiones conforme al IPC ha elevado la pensión media de jubilación a 1.510 euros, y la hucha de las pensiones ya supera los 10.000 millones, duplicando su tamaño en solo dos años.

El Gobierno ha impulsado un ambicioso programa social que se traduce en más derechos, más igualdad y mejores servicios públicos. La ampliación de la salud bucodental y la financiación de gafas suponen un alivio directo para miles de familias. Además, los permisos parentales de hasta 19 semanas representan un avance histórico en materia de conciliación y de igualdad real entre hombres y mujeres.

A ello se suman el aumento de las becas, el programa Verano Joven y la protección reforzada del alumnado vulnerable. Son políticas que generan oportunidades y acompañan especialmente a quienes más apoyo necesitan.

En materia de vivienda, una de las principales preocupaciones de la ciudadanía, se ha aprobado la primera Ley estatal de Vivienda, que regula los alquileres de temporada y pone límites a los pisos turísticos, empezando a corregir un mercado distorsionado por la especulación.

Reformas como la Ley de Paridad, la nueva Ley de Movilidad Sostenible, la ley contra el desperdicio alimentario, la norma de apoyo a los pacientes de ELA o la creación de la Agencia Estatal de Salud Pública completan un paquete legislativo que moderniza y fortalece el Estado del Bienestar.

En estos dos años, el Gobierno también ha mostrado una gran capacidad de respuesta ante emergencias. La devastadora DANA que afectó a varias comunidades autónomas tuvo una reacción inmediata: 8.300 millones de euros para reconstrucción, apoyo y recuperación. España no dejó a nadie atrás, como tampoco lo hizo durante la crisis de precios derivada de la guerra en Ucrania.

La transformación del modelo productivo avanza con decisión. La transición energética, la apuesta por la digitalización y la nueva movilidad continúan desarrollándose a través del Plan de Recuperación, que ha situado a España en la vanguardia europea. En los dos últimos años, el país ha recibido 34.000 millones de fondos europeos por cumplir 130 hitos y objetivos, una muestra de eficacia reconocida por la Comisión Europea.

Mientras España avanza, Feijóo y el PP permanecen instalados en el ruido. Pero estos dos años dejan una evidencia contundente: el progreso ha sido más fuerte que la bronca. Feijóo y Abascal han votado sistemáticamente contra todas las medidas que han mejorado la vida de la gente: contra la subida del salario mínimo, contra la revalorización de las pensiones, contra la ampliación de los permisos parentales, contra la Ley de Paridad, contra la Ley de ELA y contra la creación de la Agencia Estatal de Salud Pública.

Han intentado imponer un relato de hundimiento económico y social que ha chocado frontalmente con los datos. España no se ha hundido: ha crecido, ha avanzado y ha protegido mejor a su ciudadanía. Ese es el verdadero balance.

Estos dos años han demostrado que gobernar bien importa, que el diálogo funciona y que la política puede transformar la vida de millones de personas. El Gobierno ha conseguido aprobar el 88% de las votaciones en el Congreso, un hito que desmonta el discurso del bloqueo y prueba que, cuando se trabaja con seriedad, los acuerdos son posibles.

España avanza porque tiene una hoja de ruta clara, porque se gobierna con compromiso social y porque se ha demostrado que cumplir transforma el país. Como ha dicho Pedro Sánchez: “España avanza cuando avanzan sus ciudadanos”. Y estos dos años lo confirman. El camino sigue abierto. Y si algo enseñan este periodo y sus resultados, es que el progreso no es una promesa: es una realidad cuando se gobierna en serio.

Súmate a

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio