Jugar al póker y ganar debe ser antológico, de traca que diríamos los valencianos. Pero jugarte tu futuro, y tu libertad, cuando eres el expresidente valenciano Carlos Mazón, y que los que tienen que decidir sobre ello sean más de derechas que la propia derecha debe ser como echar el euromilones y salir único acertante. El Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana ha hecho público el tribunal que deberá decidir sobre la posible imputación o no de Mazón y, como era de esperar, más 'suerte' no ha podido tener.
Y es que, oh, sorpresa en las Gaunas, de los tres jueces, uno es José Ceres, que en su día junto al expresidente del TSJCV Juan Luis de la Rúa, firmó el execrable auto de archivo de la instrucción de los trajes de otro expresidente popular, Francisco Camps. Auto que fue tumbado y les obligó a instruir el asunto. Asunto que sí, acabó en absolución, pero con un jurado popular dividido.
El número dos de esta ecuación es el nuevo presidente del TSJCV, el ultra conservador Manuel José Baeza. Baeza, el mismo señoría que la vergüenza se la ha debido dejar en su casa, pues el día de la jura de Juanfran Pérez Llorca como sustituto del expresidente, no dudó en abandonar Les Corts Valencianes de risas con Carlos Mazón. Quien suscribe estas líneas fue testigo directo de como ambos salieron juntos del Palau del Borgia y fueron de compadreo por la calle hasta girar dirección al Alto Tribunal Valenciano. Lo normal, vamos (ironía modo on).
Dice una frase muy antigua, de hace unos 21 siglos más o menos, que "la mujer del César, además de honrada, debe parecerlo". Sin embargo Baeza, que sabía mejor que nadie que este asunto acabaría sobre su mesa antes o después, no se ha cortado a la hora de ir paseando por las calles del centro de Valencia con Mazón. Y es que se han quitado las caretas y ya ni disimulan.
¿Amiguitos del alma?
Aquí es el momento de recordar cuando Francisco Camps dijo sobre Juan Luis de la Rúa en un acto que "era más que un amigo". Una frase que, pese al auto de archivo horrendo, nada tenía de real, pues Camps y De la Rúa jamás han tomado un café juntos y, mucho menos, paseado como 'amiguitos del alma' por las calles de Valencia.
La tercera pata del banco es también conservadora, se trata de la magistrada Pía Calderón. Pero a diferencia de sus compañeros, las fuentes jurídicas consultadas afirman que "es buena procesalista, pero que con esta sala se queda en minoría si de objetividad hablarnos". De hecho, una de las fuentes consultadas, al saber quiénes conforman la sala ha dicho: "¿Esto qué significa... que van a rechazar la exposición razonada o directamente la van a archivar?". Tiempo al tiempo, lector.