Las tardes de Telemadrid atraviesan uno de sus momentos más delicados en términos de audiencia. La apuesta de la cadena pública madrileña por reforzar su franja vespertina con Christian Gálvez y el reciente fichaje de Carlos Cuesta no solo no ha logrado mejorar los datos, sino que ha consolidado una tendencia preocupante: mínimos históricos, cifras cercanas al “cero técnico” y una desconexión evidente con el público.

El pasado viernes, 27 de marzo, La tarde de Telemadrid anotaba un 2,9% de cuota de pantalla y 28.000 telespectadores. El caso de Gálvez es especialmente llamativo. Su programa aterrizó en octubre de 2025 con la intención de replicar formatos de éxito en otras autonómicas. Sin embargo, desde el inicio se movió en cifras muy bajas: un 2,7% de cuota y unos 31.000 espectadores en su debut. Con el paso de las semanas, lejos de consolidarse, el espacio ha ido perdiendo fuelle hasta situarse en varias ocasiones al borde del 0% de share, con registros como un 1% o incluso un 0,7% en algunos días.

Esta debilidad estructural dejó a la franja vespertina en una situación crítica, lo que llevó a la dirección de la cadena a reforzarla con un nuevo formato. Así llegó Hablamos de Madrid, conducido por Carlos Cuesta, un perfil muy identificado con la derecha mediática. Pero el remedio no ha funcionado.

El estreno del programa en febrero de 2026 ya anticipó problemas: apenas un 2,9% de cuota de pantalla. Lejos de impulsar la franja, Cuesta incluso quedó por debajo del propio Gálvez en su debut, evidenciando la debilidad del arrastre. Desde entonces, los datos se han mantenido en niveles muy discretos, con cifras en torno al 3% de share y apenas 25.000 espectadores de media. En concreto, el pasado viernes promediaba un preocupante 1,7% de audiencia y 14.000 televidentes.

Por otro lado, los números en la franja nocturna tampoco logran levantar a la cadenas. Pese a que la Telemadrid de Ayuso invirtió en significados nombres como Miguel Lago o Antonio Naranjo, tanto La noche golfa como El análisis diario de la noche también se duermen en la parrilla. Ni el análisis político ni la apuesta por el entretenimiento lograron destacar en una franja cada vez más fragmentada, quedándose por debajo de la media de la cadena y sin capacidad de generar tracción entre el público madrileño.

Las cifras evidencian que el problema no es solo de un programa concreto, sino de las franjas e incluso del propio canal, que sigue dejándose puntos. El pasado viernes, Telemadrid registraba un 4,6% de cuota de pantalla y, a fecha de publicación de ese artículo, se encuentra tres décimas por debajo del dato de hace un año. Además, a falta de dos días, promedia un 4,6% de share en marzo, es decir, dos décimas menos con las que cerró febrero.

Es más, ni en lo que va de temporada ni en lo que va de año, Telemadrid tampoco logra alcanzar el 5% de audiencia, registrando, respectivamente, un 4'9% y un 4'8%.

La televisión pública madrileña acusa desde hace tiempo un desplome de audiencias. De hecho, desde dentro del ente, los trabajadores también expresan su preocupación y lamentan que esta "manipulación" se ha visto reflejada en sus audiencias. En una entrevista con ElPlural.com, Jorge Rodera, presidente del Comité Intercentros de Telemadrid, denunciaba que "la ciudadanía deja de verte, solo acaba viéndote un público irrisorio. Estamos en una audiencia que no llega al 5% de share, entonces al final eso lleva a un deterioro”.

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