No todas las salidas en Supervivientes se deciden en la playa. Algunas llegan antes, en silencio, y con un parte médico en la mano.
Alberto Ávila ha tenido que abandonar definitivamente el concurso después de que el equipo médico haya desaconsejado su continuidad por la infección que arrastra en uno de sus muñones. Una decisión que ya se intuía en los últimos días, pero que se ha confirmado durante la gala con un mensaje claro. La evolución, han explicado, será lenta y le impide usar la prótesis, por lo que debe regresar a España para continuar el tratamiento.
El concursante venía de una recuperación a medias. Había regresado a la convivencia tras una primera evacuación con síntomas de mejoría, pero las condiciones extremas de los Cayos Cochinos - especialmente la humedad debido a las lluvias que azotan a la isla - han terminado por complicarlo todo. Apenas un día y medio después, el dolor y la inflamación han obligado a frenar en seco.
Ávila lo ha asumido con una mezcla de frustración y lucidez. Ha reconocido que lo ha “peleado hasta el final”, pero también que hay momentos en los que toca parar. En un mensaje especialmente sincero, ha dicho que, aunque tiene su discapacidad más que asumida, días como este le obligan a “tirar el freno, llorar y permitirse estar triste”. Después, ha añadido, toca apoyarse en los suyos y seguir.
Alberto debe abandonar #Supervivientes2026 ❌
— Supervivientes (@Supervivientes) April 2, 2026
🏝️ #SVGala5
🔵 https://t.co/0FBgMJbayp pic.twitter.com/bi1OwJ3R9j
Su despedida en La Palapa ha sido el reflejo de lo que ha sido su paso por el concurso. Sus compañeros, visiblemente afectados, le han arropado en bloque, conscientes de que no se iba un concursante más. Se iba alguien que había marcado la edición desde el primer día.
Una despedida que desborda a María Lamela
Pero si ha habido una reacción que condensó todo el momento, ha sido la de María Lamela. La presentadora no ha podido contener las lágrimas al dirigirse a Ávila y ha terminado rompiéndose en pleno directo.
Con la voz entrecortada, ha dicho que su marcha se hace “durísima” y ha querido poner en valor su paso por el programa. Le ha definido como “un campeón” y “una lección diaria”, recordando que llegó asegurando que no tenía límites y que lo ha demostrado. “Tienes la palabra supervivencia escrita en tu ADN”, ha zanjado, visiblemente emocionada.
Antes de marcharse, el propio Ávila ha querido devolver ese cariño. Ha agradecido el trato recibido y ha destacado especialmente a la presentadora, a la que ha definido como “la mejor” del formato, en un intercambio que ha terminado de redondear una despedida cargada de emoción.
Jorge Javier Vázquez también ha querido sumarse al adiós, subrayando que el programa pierde a “un gran concursante”, pero asumiendo que, en este caso, la decisión no admitía discusión.