Durante semanas, Rubén Gisbert protagonizó multitud de titulares a raíz de su polémica conexión durante la DANA en Horizonte. Un vídeo en el que se podía ver al valenciano arrodillándose sobre el barro antes de entrar en directo comenzó a correr como la pólvora en redes sociales. Ahora, meses después, el abogado ha llegado hasta la comisión de investigación de la DANA en Les Corts después de ser citado por PP y Vox para liderar la cruzada contra la jueza instructora.

Su presencia en la esfera pública saltó hace más de un año, cuando los espectadores le veían arrodillándose sobre el barro antes de conectar con el programa de Jiménez y lo tachaban de "oportunista", acusándole de querer añadir aún más dramatismo a la tragedia. 

Tras la viralización, Iker Jiménez reconoció haber cometido "errores" y quiso aclarar que el valenciano no formaba parte de su plantilla: "Rubén Gisbert es un colaborador ajeno y no lo digo por quitarme de rollos, sino porque es la verdad. No es ni de mi equipo ni de mi empresa", aseguró. "Cuando vi el vídeo, pensé: "¿Qué cojones hace manchándose los pantalones?", añadió, aunque ensalzó que el joven "llevaba cuatro o cinco días de barro hasta el cuello, gastándose su dinero e intentando ayudar a todo el mundo". 

"Quiero dar las gracias a Iker Jiménez por explicar lo que ocurrió. Traté de evitar lo que finalmente ha pasado. Con todas las miradas encima y todo el poder del Estado expuesto por su inacción e intento de minimizar lo ocurrido, sabía que estaba bajo la lupa y me obsesionó que cualquier error podía ser utilizado para el descrédito y tener que grabar un pequeño fragmento por falta de cobertura me llevó a preocuparme por cosas que no debería", fueron las palabras de agradecimiento de Gisbert al presentador a través de su cuenta de X. 

Sin embargo, este episodio no ha quedado en algo anecdótico, sino que sigue siendo recordado a día de hoy. De hecho, ha sido uno de los argumentos principales con los que se ha rechazado que declarara en el caso de la DANA. PP y Vox le citaban en comisión de investigación en Les Corts como presidente de la asociación Sólo el Pueblo Salva al Pueblo, junto a representantes de víctimas y expertos. La decisión de permitirle intervenir despertó críticas de la oposición y de familiares de fallecidos, que lo recibieron con abucheos.

Durante la sesión se proyectó el video del barro para recordarle su polémica actuación, y el portavoz del PSPV, José Muñoz, lo acusó de “farsante”, de haber perdido credibilidad y de aprovecharse de una tragedia que dejó centenares de muertos y desaparecidos. Muñoz reprochó también la presencia de Gisbert en la comisión e instó al Partido Popular a cuestionar su decisión de invitarle. Sus palabras se hicieron virales, reforzando la narrativa de que no era un representante legítimo de las víctimas sino un agitador político.

Pero Gisbert, personado en la causa de la dana como acusación particular, no se ha limitado a defender su presencia mediática o a responder a los ataques políticos: ha convertido su controversia en una batalla judicial. En febrero de 2026 presentó ante el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana una querella contra la magistrada instructora de la causa de la DANA, Nuria Ruiz Tobarra, y su marido, el también juez Jorge Martínez Ribera. La querella incluye hasta seis posibles delitos, entre ellos prevaricación, coacciones, revelación de secretos y encubrimiento, y exige el apartamiento de ambos de la instrucción. La base de sus acusaciones se apoya en audios hechos públicos donde supuestamente se escucha al marido de la juez interrogar a víctimas, lo que considera una vulneración de la imparcialidad judicial.

Gisbert también sostiene en esa querella que algunos escritos de la magistrada presentan diferencias léxicas y sintácticas sospechosas, lo que, según él, indica una “instrucción colegiada ilícita” que vicia todo el proceso. Además, denuncia la existencia de filtraciones tendenciosas desde la propia sala judicial para crear un “juicio paralelo” en la opinión pública con fines políticos. Con ello, busca no solo la recusación de la jueza sino la nulidad de toda la instrucción desde el inicio.

A raíz de esta cruzada contra la jueza de la DANA, Gisbert expresaba su enfado con Iker Jiménez, lamentando que "no dijo nada en su programa de este tema", cuando incluso "hasta Susanna Griso habló del tema", en referencia a la querella: “No se puede tocar a ciertos colaboradores de Horizonte", deslizaba.

Síguenos en Google Discover y no te pierdas las noticias, vídeos y artículos más interesantes

Síguenos en Google Discover