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Omar Ayuso: "En 'Élite' no sabía ni por dónde me soplaba el viento"

Raúl Arévalo, Omar Ayuso y Valentina Vidal conversan con Extratele sobre 'El Castillo', la nueva serie de Movistar Plus.

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Con motivo del estreno de El Castillo, una ficción que se adentra de forma cruda en la realidad de la trata de mujeres y las redes de explotación sexual, su reparto protagonista —Raúl Arévalo, Omar Ayuso y Valentina Vidal— se sienta a charlar con Extratele. A lo largo de la conversación, los tres intérpretes desgranan los entresijos de una historia tan compleja como incómoda, comparten los retos interpretativos y las anécdotas del rodaje, y analizan también la actualidad social, marcada por la problemática del acceso a la vivienda y la realidad de los desahucios.

Pregunta: Valentina, debutas por todo lo alto en El Castillo, ¿no te parece un poco fuerte estrenarte con un papel protagonista? 

Valentina Vidal: Bueno, sí, es fuerte. Es fuerte, pero lo he disfrutado mucho. A pesar de todo lo que implicaba interpretar un personaje como Claudia, me he sentido muy acompañada, muy acompañada por todo el equipo. Y, no sé, para mí ha sido como irme dando cuenta de la magnitud de la oportunidad que tenía enfrente. Viví el proceso de rodaje de una manera y ahorita esta etapa también de otra manera. Lo vivo con muchísima ilusión de ver qué va a pasar. 

(P): ¿Has recibido algún consejo que te haya marcado especialmente a la hora de interpretar el personaje?

(V. V.): Bueno, consejo a nivel profesional, que lo disfrutara. Porque sí que es verdad que en esta profesión no se puede dar nada por sentado. Y al ser mi primer trabajo yo quería darlo todo y aprovechar ese momento. Y creo que he tenido la suerte, quizás, que he podido quitarme muchas cosas propias, inseguridades y al final he podido disfrutar mucho el proceso. 

(P): Tu personaje personifica muchas mujeres en una situación parecida. ¿Has sentido presión a la hora de representar a esas mujeres?

(V. V.): Sí, he sentido que tenía una responsabilidad muy grande de hacerlo. También porque creo que Claudia está como formada a partir de fragmentos de varias mujeres que han sido víctimas de trata y supervivientes de trata. Y claro, al hablar precisamente con mujeres que han vivido estas realidades, he encontrado como muchos puntos en común, como muchos patrones que se repiten. Entonces sí que tenía la responsabilidad de hacerlo primero con mucho respeto y con la intención o con el deseo de que cuando vean el personaje se puedan sentir identificadas.

(P): Venimos de asociarte a un fenómeno como Élite y aquí el cambio de tono es total. ¿Te costó dar el salto hacia un rol con tanta densidad emocional?

Omar Ayuso: A ver, es que es importante entender que el Omar que hizo al Omar de Élite tenía 19 años y el Omar que ha hecho a Liesa tiene 28. Y con todo lo que eso implica, que es bastante... O sea, yo cuando hice Élite no sabía ni por dónde me soplaba el viento. Ahora tampoco sé muy bien por dónde me sopla el viento, pero bueno. Uno va ganando experiencia, va ganando herramientas, va ganando serenidad, va entendiendo de qué va esto de interpretar o de qué va para él. Y luego, aquí en particular es que he tenido la suerte de dar con un proyecto, con unos personajes, una escritura, un guión, unas creadoras, unas directoras, un equipo, que me lo ha puesto fácil, fácil, me lo curro un huevo, pero el material que tenía para trabajar y el entorno en el que he podido trabajar me lo ponía muy fácil. 

(P): ¿Crees que tu trabajo en El Castillo conseguirá que el público deje atrás ese Omar de Élite?

(O. A.): Yo tampoco quiero que la gente se olvide de él. Entiendo por dónde vas, por el prejuicio de actor joven, de serie adolescente, tal. Yo es que con eso estoy muy reconciliado de hace tiempo. Yo he conseguido no mirarlo para mí mismo con prejuicio. Entonces, no sé, supongo que son años de seguir trabajando y ya algún día... No sé, yo le guardo mucho cariño a esa época, a esa etapa de mi vida. Entonces, no, espero que la gente no se olvide de eso. 

(P): Raúl, ya habías trabajado con el equipo creativo de El Castillo en un proyecto tan potente como Antidisturbios. ¿Escribieron este personaje pensando expresamente en ti o la propuesta te llegó más adelante?

Raúl Arévalo: No lo escribieron para mí, pero sí me lo ofrecieron a mí. Sí, Isabel me lo ofreció. Me dijo primero que leyera el libro que escribió Mabel Lozano, El Proxeneta, y después leí el guion. Y me dijeron, habría que engordar, hacer algo físico para cambiar un poco tu aspecto. Pero sí, no lo escribieron para mí, pero luego me lo ofrecieron. 

(P): Con el precedente de Antidisturbios, convertida en un referente de nuestra televisión: ¿percibiste en El Castillo la misma calidad que te empujó a aceptar el papel sin dudarlo?

(R. A.): No, yo lo que hagan Isa y Edu, yo soy muy fiel admirador de los dos. Entonces, yo antes de leer el guión ya les dije que sí, por Antidisturbios y por mucho más. Les admiro muchísimo. 

(P): ¿Crees que tendrá un recibimiento parecido?

(R. A.): Es que no comparo. Simplemente creo que es una serie que me siento muy orgulloso de haber participado. Creo que todos estamos muy orgullosos de hacer esta serie. Y me siento muy orgulloso no solamente de cómo ha quedado, sino por lo que cuenta y cómo lo cuenta. Y yo creo que sí que va a ser muy bien recibida. 

(P): ¿Te ha permitido una transformación física tan radical jugar y divertirte más a nivel interpretativo?

(R. A.): Sí, o sea, he estado muy arropado por Isa, por Edu y por las directoras, Elena y Sandra. Y por mis compañeros. Entonces, cuando estás tan arropado, hacer personajes así, que son tan diferentes a ti, pero que te permiten, como tú dices, jugar mucho más, cuando estás tan bien arropado, digo, es muy cómodo. Porque otras veces, sin estar tan arropado, te lanzas y dices, uf, a ver qué me van a montar aquí. A saber qué me montan. Es tan importante cómo te dirijan, cómo te monten, cómo te guían. Aquí es que he estado muy bien acompañado. 

(P): ¿Los cambios físicos no te importan a la hora de interpretar? 

(R. A.): No, sí, sí me importan. No lo vuelvo a hacer. O sea, ya 46... Calvo me da igual. No, no, me costó no natarme los cordones. Ya a mi edad, hacer esas cosas... intentaré que no.

(P): Antidisturbios arrancaba precisamente con un desahucio. Viendo la oleada actual y casos tan duros como el de Maricarmen, ¿os sentís especialmente interpelados por este drama social? ¿Habéis vivido en primera persona esa dificultad para llegar al alquiler?

(R. A.): A ese nivel, no. Aunque yo todavía no tengo la casa propia. Lo que me parece fuerte es... No puedo evitar juzgar a la gente que no se sienta, que no empatice y que no se sienta interpelado, como tú dices, o que no le remueva una situación así. Me cuesta, me cuesta entenderlo.

(O. A.): Yo es que no es que me sienta interpelado, es que siento que formo parte de ello. Y dentro de todo esto tan horrible y de esta situación tan desesperanzadora, a priori, hay algo en todo lo que está pasando en Madrid y en todas las ciudades de España que a mí me está devolviendo la esperanza y que me emociona positivamente en ver que no nos hemos rendido, de que lo colectivo sigue teniendo poder. No hay nada más que ver todo lo que ha generado la acampada de la Puerta del Sol. Y eso me pone mucho. 

(V. V.): Justo eso que mencionas, a mí también me da mucha alegría que sean los jóvenes los que estamos generando, que estamos manifestando esta inconformidad. Porque creo que es principalmente a quienes nos está afectando, a muchas personas, por supuesto. Y en el caso de Maricarmen, nosotros como jóvenes nos estamos enfrentando también a esa realidad que, como ella bien decía, hay que luchar precisamente para que no lleguemos a esas instancias, como le ha pasado a ella. 

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