El perro andaluz regresaba a la parrilla este jueves después de haberse convertido en la gran sorpresa en audiencias de TVE la temporada pasada. Manu Sánchez, una vez más, no quiso aislarse de la actualidad ni de los problemas que afectan a la sociedad española en estos momentos. Por ello, el presentador dedicó su primer monólogo a hablar sobre la crisis migratoria que está ocurriendo en Ceuta

"¡Hemos vuelto. Estamos aquí!", repetía el andaluz entre aplausos antes de, rápidamente, centrar el foco de su discurso. "Por mucho que este programa y esta ventana sean de lo mejorcito que me ha pasado nunca, confieso que hoy no quiero estar aquí", arrancaba, dedicándole sus primeras líneas a Ceuta, "mi ciudad querida, siempre noble y leal".

"Me gustaría seguir de vacaciones con mi familia y disfrutar de la singular perla del Mediterráneo, pero no puede ser. Siempre me acogieron como un caballa más. Así que hoy esta va por ti, mi queridísima Ceuta", proseguía el humorista. Sánchez habló sobre la polarización y se manifestó en la misma línea que David Broncano en la presentación de TVE: "No sé cuánto me queda aquí, ni siquiera me preocupa y es eso lo que me hace más libre y me da más fuerza".

"Otra vez toca elegir, otra vez una guerra civil, otra vez el enemigo tiene que estar en nuestra casa, otra vez nos toca enfrentarnos, otra vez a tener que contestar una cosa o la contraria. No se me ocurre mejor ocasión para pedir a nuestros políticos que se pongan a trabajar, que no les toca a ellos ser los beneficiarios, deben olvidar la campaña electoral eterna e ir todos a una, porque la cuestión es bien gorda", decía, criticando la actitud con la que se ha afrontado la crisis de Ceuta desde el panorama político. 

El presentador aseguró que empatiza con los ceutíes, pero también con los migrantes que llegaron a la ciudad autónoma: "Con cada caballa, con cada ceutí con miedo, y con cada inmigrante con miedo. El que dice que Ceuta es racista no ha pisado Ceuta en su puta vida. Es ejemplo de convivencia, pluralidad y coexistencia. Es abierta, generosa y acogedora, pero junto a Melilla es la única frontera física de Europa con África y la más desigual del mundo entero. El problema es de todos, pero el problema está en Ceuta y no solo vale con ayudarles, también tiene que parecer que lo hacemos. Ceuta merece que además de la situación migratoria y económica, se gestione el miedo de la población como el más prioritario de los motivos. No es solo por lo que pasa, si no también por lo que pueda llegar a pasar. Estaría bien hacer lo posible por erradicar un miedo a un futuro incierto".

También señaló la gestión marroquí y, de hecho, no se mordió la lengua. Sánchez afirmó que "desde el primer momento que se sabe que Marruecos lleva años con el control de la migración como chantaje y negocio contra España y Europa. Y desde el primer momento que mínimo permite y facilita el tránsito de caminos cargados de persona con clara intención de cruzar la frontera de forma ilegal y masiva, a miles, a cientos, a nado y muriendo".

"Claro que es una crisis migratoria" entonó el de TVE, que explicó que "de ella se han servido para presionar a Europa, avisar a España y hacer una demostración de fuerza": "Demostrar que como grandes amiguitos de los tiranos de Trump y Netanyahu son ellos los que controlan el tema y el mapa. No soy ningún experto en geopolítica mundial, pero tengo claro que estoy orgulloso de no estar en el lugar de la dictadura de Marruecos, la peligrosa y actual abusadora payasada de USA y del afán genocida de Israel. ¡Patriotas de pacotilla no se puede estar de rodillas ahí y dar la cara en Ceuta pretendiendo que esa cara no se caiga de vergüenza!".

Sánchez rechazó el término "invasión y advirtió de que los que lo usan "deberían aflojar porque que la invasión sea de pobres que necesitan agua y un bocadillo". Así, señaló la importancia de las palabras: "Mira que les gusta el lenguaje bélico a algunos. Llevan meses evitando usar la palabra 'genocidio' para Palestina y ahora tienen claro que esto es una 'invasión' evidente porque 1000 pobres se han acostado en un parque y en los columpios. Entiendo el miedo y la incertidumbre, pero por mucho que asuste y afecte a la normalidad, no puede ser una invasión si los invasores solo quieren una manta y un caldito".

Tras volver a criticas a los políticos, a los que reprochó que ni siquiera en una situación como esta "hagan piña", también puso el foco en los medios de comunicación. Es más, en concreto, sobre algunos presentadores que han decidido arrancar sus temporadas desde Ceuta. "He visto a Ceuta desconvocar concentraciones y echar con honor y orgullo a la extrema derecha que ha querido ir a aprovechar la situación y jugar a las guerritas. Así es Ceuta: clase y civismo. Piden más medios, pero se referían a más soluciones y efectivos, no a que vaya Ana Rosa Quintana, Carmen Porter e Iker Jiménez acudiendo al olor a sangre y a todo lo que sea amarillo. Más medios sí, pero menos buitres también", atizaba.

Por último, Manu Sánchez acababa el monólogo volviendo a expresar que mientras que su cuerpo estaba antes las cámaras, sus pensamientos siguen en Ceuta: "Hoy me van a perdonar, pero sigo en Ceuta aunque no entienda por qué el PP en 2014 votó en contra de alargar el espigón, el PSOE siga diciendo que Marruecos no tenga nada que ver, Vox son perros falderos del enemigo, Pedro anuncie playlist de música en el momento menos oportuno y Aznar no fuera nunca a Ceuta como presidente y ahora como villano en la sombra aparezca paseando por allí. Fueron Zapatero y Suárez".

"Lo mío es meterme en charcos y dar la cara por mis caballas en ejercicio de amor, apoyo y andalucísima diplomacia. ¡Viva Ceuta! El perro andaluz ha vuelto", concluía.

Síguenos en Google Discover y no te pierdas las noticias, vídeos y artículos más interesantes

Síguenos en Google Discover

 

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora