La presencia de influencers en la alfombra roja de los Premios Goya ha vuelto a generar debate dentro del propio sector audiovisual. En los últimos días, varias voces de la industria han cuestionado que cada vez más creadores de contenido acudan a la gala mientras algunos profesionales del cine se quedan fuera. A esa crítica se ha sumado ahora la actriz y humorista Llum Barrera, que ha abordado el asunto durante su intervención en el programa Y ahora, Sonsoles.

La intérprete, conocida por su participación en series como Aquí no hay quien viva, ha comentado con tono irónico que en los últimos años ha optado por no acudir a la ceremonia. “Yo me quedo en casa, me divierte más”, ha bromeado en el espacio de Antena 3, recordando además que las galas suelen ser largas y que solo disfruta especialmente cuando participa en ellas como presentadora.

Más allá del comentario distendido, Barrera ha aprovechado la conversación para explicar cómo funciona el sistema de invitaciones a la gran fiesta del cine español. Según ha señalado, no todos los intérpretes pueden acudir libremente. Si no se forma parte de la Academia de Cine, lo habitual es asistir únicamente en caso de estar nominado o recibir una invitación directa de la cadena que emite la gala, en este caso RTVE.

En ese contexto ha introducido su reflexión sobre la creciente presencia de influencers en este tipo de eventos. La actriz ha dejado claro que no cuestiona la profesión en sí, pero sí el equilibrio dentro de la industria. La vida de los creadores de contenido - ha reconocido - le resulta “sorprendente”, porque “se lo curran”, aunque ha advertido de que la situación cambia cuando estos perfiles empiezan a ocupar espacios que tradicionalmente correspondían a profesionales del sector audiovisual.

“Cuando llaman más a ellos que a ti, igual la cosa no está equilibrada”, ha señalado Barrera, que ha insistido en que su postura no pasa por excluir a nadie de la gala. Más bien reclama que se tenga en cuenta también a quienes se dedican al cine y a la interpretación de manera directa.

En esa línea, ha reconocido que el fenómeno responde en gran medida a una lógica mediática y promocional. “Nos ha quitado un poco el lugar el mundo influencer”, ha dicho, aunque ha matizado que determinadas figuras con gran alcance en redes pueden aportar visibilidad a los programas de televisión o a los propios eventos. Durante la conversación en el plató, la periodista Pepa Romero ha rematado el debate con una observación y ha comentado que, al menos, sería deseable que quienes acudan a la gala “se vean las películas y sepan de qué van”.
 

Un debate que volvió a abrir Yolanda Ramos

Las palabras de Barrera llegan después de que la actriz Yolanda Ramos reavivara la discusión en redes sociales tras la última edición de los Premios Goya. La intérprete comentó públicamente que, mientras ella se encontraba “en pijama en casa”, numerosos creadores de contenido habían sido invitados a la ceremonia. Un mensaje que rápidamente se viralizó y que volvió a poner sobre la mesa una discusión recurrente dentro de la industria.

Aunque Ramos dejó claro que no tenía nada en contra de los influencers, su comentario sirvió para visibilizar el malestar de parte del sector. A partir de ahí, distintos profesionales del audiovisual se pronunciaron públicamente. La actriz Dafne Fernández, el actor Raúl Tejón o el director de fotografía Pol Turrents mostraron también su incomodidad con una dinámica que, según algunos de ellos, se repite año tras año en la alfombra roja.

No es, en cualquier caso, una polémica nueva. En ediciones anteriores de los Goya ya se habían escuchado críticas similares por parte de profesionales del cine que consideran que la gala debería priorizar la presencia de actores, técnicos y trabajadores de la industria. De hecho, en 2023 la actriz Ana Fernández fue especialmente clara al respecto al señalar que no deberían “quitar actores para poner influencers”.

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