Jesús Cintora y Ernesto Ekaizer han debatido recientemente sobre "por qué la derecha se hunde con Trump" en el canal de YouTube del presentador de TVE. En concreto, el argentino ha analizado el decreto anticrisis del Gobierno y, a nivel, global ha afirmando sentir "mucha preocupación porque hay unos efectos que todavía no se han sentido en España de la guerra de Irán".
"Estamos en una guerra que no tiene pinta que vaya a acabar pronto", le decía el presentador, a lo que Ekaizer le aseguraba que "se pueden producir disrupciones en los abastecimientos, como en la pandemia".
Con respecto a la ofensiva que Trump y Netanyahu iniciaron contra los ayatolás hace más de un mes, el analista ha afirmado que "Irán tiene una capacidad militar que EEUU e Israel infravaloraron": "Tenían misiles no solo como los que habíamos conocido y dado a Hezbolá en Líbano, sino de más largo alcance. Ya han alcanzado una isla británica, más próxima a Europa".
Ekaizer también citaba las palabras de la que es la directora nacional de Inteligencia de EEUU, que en 2020 declaraba que "la guerra de Irán iba a ser más devastadora y costosa, que iba a dejar a la de Iraq y Afganistán en un picnic". "No se ha equivocado", añadía Ekaizer, recordando que su número era Joe Kent, quien recientemente ha dimitido al asegurar que Irán "no era ninguna amenaza inminente" para EEUU.
Yendo más allá, Ekaizer y Cintora hacían referencia a las intensiones expansionistas sobre Cuba: "La política española se va a ver muy influida por la actitud de EEUU en Cuba porque para nosotros fue una colonia pero los lazos empresariales entre sociedades españolas y Cuba son muy fuertes. (...) El sector de Ayuso, Feijóo, Vox o Aznar apuestan por un golpe de Estado en Cuba".
Cintora le preguntaba si el actual contexto internacional es una "oportunidad o callejón sin salida para Feijóo" y el argentino recordaba que el gallego se ha mostrado "a favor de las democracias liberales que están en la guerra". En este sentido, Ekaizer insistía en que "el pueblo español tiene que saber quiénes son los amigos de Ayuso, Feijóo o Abascal: un presidente de EEUU que no pide permiso al Congreso para ir a laguerra y que está siendo sometido a un contrataque de Irán tremendo".
La ofensiva israelí y norteamericana en Oriente Medio
El conflicto en Oriente Medio ha cruzado un umbral peligroso en las últimas semanas. Lo que comenzó como tensiones entre Irán, Israel y grupos aliados se ha transformado en una ofensiva militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica de Irán, conocida como Operación Furia Épica, que se lanzó a finales de febrero de 2026.
La intervención no es una respuesta defensiva limitada, sino una guerra a gran escala con bombardeos sostenidos sobre territorio iraní y acciones coordinadas que han marcado una de las escaladas más graves de los últimos años. Los líderes políticos de Washington y Tel Aviv han justificado la ofensiva con el argumento de neutralizar amenazas -el programa nuclear iraní o supuestas agresiones indirectas-, pero la realidad sobre el terreno pinta un cuadro muy diferente: civiles atrapados en medio de un conflicto que no les pertenece.
Uno de los episodios más impactantes fue el ataque contra la escuela primaria Shajare Tayebé en la provincia de Hormozgán, que tuvo lugar el 28 de febrero durante un día lectivo. Según UNICEF y fuentes locales, al menos 168 personas murieron, la mayoría niñas de entre siete y doce años, y decenas resultaron heridas. Las investigaciones preliminares de medios internacionales sugieren que las fuerzas estadounidenses fueron probablemente responsables, aunque los informes oficiales aún no han concluido.
Este tipo de tragedias no son aisladas. La Media Luna Roja iraní ha reportado que más de 93.000 infraestructuras civiles han sido dañadas, incluyendo miles de viviendas, centros sanitarios y escuelas, y que al menos 230 niños han muerto solo en Irán por los ataques conjuntos de EE. UU. e Israel.
La ofensiva ha tenido además repercusiones en toda la región. El estrecho de Ormuz ha estado cerrado en varias ocasiones, afectando al tráfico marítimo y generando tensiones económicas globales. Irán ha respondido con ataques con misiles y drones, algunos de los cuales han sido interceptados por fuerzas aliadas de EE. UU. en países como Baréin, pero también han impactado zonas civiles.
En paralelo, los bombardeos israelíes contra posiciones en el sur del Líbano y otras zonas han continuado, con consecuencias devastadoras para la población civil y acusaciones de violaciones del derecho internacional humanitario por parte de organismos como la ONU.
La narrativa oficial de Estados Unidos e Israel se centra en la seguridad y la defensa, pero la ofensiva ha provocado un sufrimiento masivo de civiles, destrucción de infraestructuras básicas y una expansión del conflicto más allá de cualquier justificación legítima de defensa propia. Además, la implicación directa de Washington -en lugar de actuar como mediador- ha deslegitimado aún más su papel en la búsqueda de una solución diplomática y ha alimentado un clima de violencia que amenaza con extenderse aún más.
Frente a esta situación, la comunidad internacional y los movimientos sociales exigen el respeto del derecho internacional, el fin de los ataques indiscriminados y una salida negociada que ponga fin a la espiral de muerte y destrucción. Sin embargo, la ofensiva de Estados Unidos e Israel continúa, con consecuencias humanas y geopolíticas que se están cobrando vidas inocentes y desestabilizando toda la región.