Ser el primer expulsado de Operación Triunfo no tiene por qué convertirse en un obstáculo para desarrollar una carrera musical. La historia del programa dejó ejemplos como Lola Índigo, La Cruz (Alfonso) o Mai Meneses, que encontraron su propio camino después de abandonar la Academia antes que sus compañeros. Una experiencia que también conoce Iván Rojo, primer expulsado de OT 2025, que ahora está centrado en construir su identidad artística y dar forma a un proyecto musical con el que quiere mostrar su personalidad.
El cantante acaba de lanzar Un ratito de amor, una canción de pop electrónico que combina una producción enérgica con una historia sobre las dudas que pueden aparecer dentro de una relación. Se trata del primer adelanto de un trabajo más amplio, todavía en desarrollo, para el que ya cuenta con numerosas composiciones y en el que busca una coherencia tanto musical como visual y narrativa.
En conversación con Extratele, Iván Rojo habla de sus referentes musicales, entre los que se encuentran Aitana, Sabrina Carpenter y Olivia Rodrigo, y reflexiona sobre las ventajas de haber abandonado primero la Academia. También recuerda la despedida de sus compañeros tras la gira de OT 2025 y aborda la posibilidad de presentarse al Benidorm Fest, una puerta que no cierra definitivamente, aunque reconoce que todavía tiene mucho que aprender.
Pregunta: Acabas de publicar Un ratito de amor. ¿Cómo ha surgido esta canción?
Respuesta (R): Ha surgido de un proyecto global que irá tomando forma en los próximos meses. La canción nació en una de las sesiones de composición, cuando ya teníamos tres o cuatro temas. En cuanto estuvo terminada, mi equipo y yo tuvimos bastante claro que tenía que ser la primera que saliera de todo el proyecto.
Veíamos que había una coherencia tanto en el sonido como en la narrativa que permitía presentarla como una primera propuesta. De alguna manera, reunía información de los dos mundos, el musical y el conceptual, que estarán presentes en el resto de las canciones. De hecho, hay temas que compusimos antes y que todavía no han salido.
(P): La canción habla de la indecisión y de las dudas que pueden aparecer dentro de una relación. ¿En qué momento decidiste escribir sobre ello?
(R): Compongo en base a lo que vivo. Eso hace que el proceso sea más directo porque siempre hay una historia detrás que respalda lo que estoy contando. Es verdad que para el oyente no siempre resulta tan fácil identificar el mensaje, porque añado una parte de ficción a las historias. Evidentemente, tampoco voy a dar nombres ni a contar literalmente todo lo que me pasa.
La inspiración está ahí. A lo mejor escucho una canción y hay una frase que para el público es una más, pero para mí representa el núcleo de toda la historia. Siempre he escrito así porque es lo que me nace y es la manera que tengo de jugar con esas experiencias.
(P): Musicalmente, Un ratito de amor tiene un carácter electrónico y emocional. En la presentación del single se mencionan referencias como Aitana, Sabrina Carpenter y Olivia Rodrigo. ¿Han sido una inspiración para ti?
R. Sí, hay una referencia bastante clara porque son las tres artistas que más escucho. Evidentemente, cuando consumes constantemente una determinada música, termina formando parte de tu universo creativo, pero también hay una conexión entre sus proyectos y el mío, porque compartimos un género musical, que es el pop electrónico. Dentro de ese género existen muchas variantes, pero yo definiría el que hago como un pop electrónico algo más sofisticado y emocional.
Hay canciones de Aitana o de Sabrina Carpenter que aparentemente son muy enérgicas, pero que en realidad hablan de un desamor o de algo mucho más melancólico. Me interesa mucho ese contraste. Por eso son referencias tanto por lo que escucho personalmente como por el universo musical que compartimos.
(P): Has comentado que este single forma parte de un proyecto más amplio. ¿Podemos hablar ya de un álbum?
(R): Ahora mismo las canciones están conociéndose entre sí, están en una fase de cortejo. Tenemos que ver cómo se llevan unas con otras y cómo encajan dentro del conjunto. Hay canciones de sobra y estamos decidiendo cuántas van a formar parte del proyecto. Si fuera por mí, publicaría todo lo que tengo, pero estamos trabajando mucho para que exista un sentido conceptual en todos los ámbitos: el sonido, la imagen, los estilismos y la narrativa.
Queremos que todo tenga coherencia. Las canciones que no entren siempre podrán quedar para otro proyecto o para más adelante. Lo que sí puedo decir es que será algo más extenso que un EP.
(P): ¿Es especialmente difícil tener tantas canciones y decidir cuáles se publican y cuáles se quedan fuera?
(R): No sé si es lo más difícil, pero está entre las tres cosas más complicadas del proceso. Una vez me dijeron algo que resulta incómodo de escuchar, pero que tiene bastante sentido: los artistas siempre pensamos que nuestras canciones son las mejores. Les tenemos mucho cariño porque las hemos creado. Es como cuando un padre o una madre piensa que su hijo es el mejor.
Por eso es importante tener un equipo que te conozca, que piense en el proyecto y también en su viabilidad. Hay que encontrar un consenso entre lo que tú quieres publicar y lo que realmente tiene sentido lanzar en cada momento. Si dependiera únicamente de mí, sacaría todas las canciones. Pero no tendría sentido publicarlas de golpe porque cada una necesita su tiempo y su promoción. Es una de las partes más difíciles. Tú quieres que salgan todas y el equipo te ayuda a decidir cuáles deben publicarse ahora y cuáles se quedan guardadas.
Además, hay artistas que han recuperado canciones descartadas para discos posteriores. Es algo que también puede ocurrir conmigo.
(P): Por tanto, esas canciones que ahora no entren en el proyecto podrían tener una segunda vida.
(R): Por supuesto. Incluso puedes cantarlas en un concierto y reservarlas para ese momento. También contemplo la posibilidad de ofrecer algunas canciones a otros artistas. Hay dos o tres temas que han salido de sesiones de composición con los que quizá no me veo tanto sobre el escenario, pero que podrían funcionar perfectamente en la voz de otra persona. Si algún artista quiere hacerlos suyos, ¿por qué no?
(P): Fuiste el primer expulsado de OT 2025, pero la historia del concurso ha demostrado que eso no determina necesariamente el futuro de un artista. Ahí están los casos de Lola Índigo, La Cruz (Alfonso) o Mai Meneses, de Nena Daconte. ¿Crees que puedes seguir ese camino?
(R): Si tú lo sabes, dímelo y así sé si continúo o no (ríe). Creo que el éxito, como la felicidad, es una palabra que cada uno debería definir por sí mismo. Socialmente se nos impone una definición que muchas veces resulta insatisfactoria porque no todos partimos de la misma base, ni tenemos la misma educación o las mismas posibilidades.
Más allá de salir el primero, creo que lo importante es el empeño, la dedicación, el esfuerzo, la creatividad, las ganas y la capacidad de equivocarte, aprender y aceptar el proceso. A mí, como fan de Operación Triunfo me sigue haciendo gracia esa ley no escrita de que el primero nunca triunfa o de que el último tiene más posibilidades. Cada edición ha tenido resultados diferentes.
Hay personas que han salido las primeras y han tenido carreras estupendas. Otras han salido a mitad del concurso y también les ha ido muy bien. Por ejemplo, Chiara está haciendo conciertos con entradas agotadas en Latinoamérica y tiene previsto actuar en el Palacio Vistalegre. Violeta también está desarrollando su carrera.
Creo que depende mucho del proyecto de cada uno, del momento en el que te encuentres y de otros factores, como la capacidad económica para invertir. Yo me había presentado a Operación Triunfo durante cuatro años y finalmente llegó mi momento. Siempre pienso que OT te elige a ti más que tú al programa.
(P): ¿Y qué ventaja puede tener ser el primer expulsado?
(R): Para mí, la principal ventaja es que tomas contacto con la realidad un poco antes. También lo haces sin tantas expectativas, porque normalmente se espera menos de alguien que sale primero que de quien gana el concurso. Eso te proporciona cierta libertad y margen para trabajar.
Durante los meses en los que mis compañeros seguían dentro, yo aprendí muchísimas cosas. Fui a eventos, conocí a personas y viví experiencias que no habría podido tener si hubiera continuado en la Academia.
Además, salir primero te permite empezar a publicar música mientras el programa todavía está en su momento de mayor audiencia, pero ya como el artista que eres y no únicamente como concursante.
Creo que eso fue algo que Lola Índigo supo aprovechar muy bien. Publicó 'Ya no quiero na' cuando 'Operación Triunfo' todavía tenía muchísima repercusión. Fue un lanzamiento que llegó en el momento adecuado.
Es una opinión personal, pero creo que los tiempos son importantes. Al final, lo que determina tu trayectoria es lo que haces después de salir.
(P): Hace unas semanas terminó la gira de los 16 concursantes de OT 2025. En tu caso, al haber salido primero, no pudiste convivir tanto tiempo con tus compañeros dentro de la Academia. ¿Cómo has vivido esta segunda despedida?
(R): Creo que todos hemos comentado que nos ha dado más pena que terminara la gira que el propio programa. Cuando acabó Operación Triunfo ya sabíamos que habría una gira. Era como tener una segunda temporada o, como digo yo, el campamento de verano. Por eso la despedida de la gira ha sido mucho más dolorosa.
Recuerdo que la gala final fue muy divertida para los que ya estábamos fuera y pudimos compartir momentos juntos, pero la gira ha superado con creces todas nuestras expectativas. Hemos convivido, compartido experiencias y vivido muchísimas cosas. Da mucha pena saber que esa experiencia, tal y como la hemos conocido, no volverá a repetirse.
(P): Ahora mantener esa relación dependerá de que consigáis cuadrar vuestras agendas. ¿Seguís viéndoos?
(R): No se nos está dando nada mal. Estamos haciendo mucho por quedar. Los bailarines, que han participado en otras ediciones, nos dicen que vamos por muy buen camino porque estamos quedando bastante y seguimos viéndonos. Creo que es algo que tenemos que cuidar y ser conscientes de que depende de nosotros mantener esa relación.
No sé si podremos reunirnos siempre los 16, porque somos muchas personas, pero estamos haciendo un esfuerzo para que lo que hemos construido continúe formando parte de nuestras vidas.
(P): Ahora que ha terminado la gira y estás centrado en tu proyecto musical, ¿te plantearías participar en el Benidorm Fest en alguna próxima edición?
(R): Hace dos días respondí a esta misma pregunta a otro periodista y me arrepentí un poco porque creo que fui demasiado tajante. Dije que iría a ver a mi compañera Cristina cuando ella participase, pero que artísticamente no terminaba de verme en el Benidorm Fest, aunque soy un gran fan del concurso.
El año pasado tuve la oportunidad de asistir y salí alucinado. Me parece una experiencia increíble, pero también creo que los concursos musicales tienen muchas variables y casi ninguna depende de ti. Te proporcionan herramientas y muchísima exposición, pero también son arriesgados. En España tenemos cierta costumbre de etiquetar a las personas muy rápidamente y después nos cuesta aceptar los cambios.
Por eso, si hace dos días dije que creía que no participaría, hoy te digo que no lo sé. Estoy abierto a todo y, sobre todo, estoy abierto a cambiar de opinión. A lo mejor hoy te digo que no iría y mañana estoy deseando participar. Como fan y espectador, desde luego, seguiré viéndolo siempre.
(P): También puede ser una plataforma importante para dar a conocer tu música y abrir nuevas oportunidades profesionales.
(R): Por supuesto. Todo lo que te proporciona exposición puede ser positivo si sabes gestionarlo, pero yo también acabo de salir de un concurso. De hecho, después de Operación Triunfo recibí propuestas para participar en otros y decidí que no era el momento.
Creo que para entrar en un concurso hay que estar preparado para vivir la experiencia y saber aprovechar lo que te ofrece. Ahora mismo prefiero tener el control de mi propio proyecto y presentar esta propuesta personal. Antes de sacar adelante este trabajo no quiero embarcarme públicamente en otros proyectos. Ya habrá tiempo para seguir avanzando.
(P): Me llama la atención que recibieras propuestas para otros concursos justo después de Operación Triunfo. ¿Eran también concursos musicales?
(R): Recibí propuestas de concursos, pero no puedo decir cuáles fueron. Hay personas a las que les ofrecen una serie o una película y a otras les llegan propuestas diferentes. Creo que de cualquier experiencia puedes sacar algo positivo.
Pero, en mi caso, llegaron justo después de salir de Operación Triunfo y preferí darme tiempo para desarrollar mi proyecto musical. No puedo decirte qué concursos eran, pero sí que hubo propuestas.
P. Por tanto, ¿no descartas participar en otros formatos más adelante?
R. No descarto nada. Siempre estoy a favor de que cada uno pueda aprovechar las oportunidades, disfrutar de ellas y aprender, pero creo que también hay una responsabilidad y que hay que elegir el momento adecuado. Ahora mismo, por ejemplo, no me veo haciendo un Benidorm Fest porque siento que se me quedaría grande y todavía tengo cosas que aprender antes de afrontar algo así.
No se trata únicamente del esfuerzo y la dedicación que requiere, sino de todo lo que implica defender tu propuesta. Es muy bonito decir que te han invitado a cantar a la gala de los Oscar, por ejemplo, pero después tienes que subir al escenario y estar a la altura. Todo tiene sus tiempos. Las cosas requieren un aprendizaje previo y no podemos dar por hecho que somos capaces de hacerlo todo sin haber aprendido antes lo que necesitamos.
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