El jurista y exeurodiputado Ignasi Guardans ha protagonizado una durísima intervención en El Abierto de la Cadena SER, donde no ha dudado en elevar el tono para analizar las últimas decisiones del juez Juan Carlos Peinado en la instrucción sobre Begoña Gómez. Visiblemente indignado, Guardans ha acusado al magistrado de ensañamiento judicial, de dictar resoluciones "demenciales" y de cruzar líneas rojas que atentan contra los derechos civiles de la investigada.

Guardans arrancó su exposición marcando distancias con la prudencia institucional que se le exige al Gobierno, advirtiendo que él sí tiene libertad para llamar a las cosas por su nombre: "Como los que estamos aquí no somos ministros de Justicia, pues nos podemos permitir usar un lenguaje que a él no le corresponde". Amparado en esa libertad, lanzó la acusación más severa de todo el debate:

"Veo indicios de criminalidad en la actuación del juez Peinado. Y le pongo todas sus letras, indicios de criminalidad, porque hablar de indicios de prevaricación es una forma de huir de decir indicios de criminalidad, indicios delictivos".

Aunque el analista matizó que, jurídicamente, la prevaricación exige "una intención dolosa", y admitió no poder asegurar al cien por cien si el juez actúa con esa mala fe o no, fue tajante al valorar las resoluciones judiciales: "Sobre el contenido mismo sí, sí hay indicios de prevaricación, hay indicios de profunda injusticia".

Otro de los ejes centrales de su crítica fue la vulneración de garantías hacia Begoña Gómez por el simple hecho de ser la pareja de Pedro Sánchez. Guardans denunció que la actuación del magistrado "está dañando las libertades de una ciudadana española, con nombres y apellidos". Reprochó que parte de la opinión pública y judicial hable siempre de ella en calidad de "esposa del presidente del Gobierno, como si eso de repente la hubiera despojado de sus derechos fundamentales".

El jurista justificó su tono aseverando que la situación trasciende lo político para convertirse en una cuestión de derechos civiles: "Yo no oculto que tengo un cabreo con este tema... me lo tomo en serio y estoy cabreado". Según su visión, el problema radica en que "tenemos a un juez atacando las libertades de una persona", y llegó a retar a los presentes a que le encontraran un precedente similar: "Que me cuenten un caso, que me cuenten otro caso donde haya un juez español ensañándose con un ciudadano español".

Al abordar el polémico auto que retira el pasaporte a Gómez sugiriendo que las Fuerzas de Seguridad podrían facilitar su fuga, Guardans se mostró estupefacto ante el texto firmado por el instructor. Recordó que "el juez ha podido poner por escrito que la policía tiene previsto delinquir, y que como tiene previsto delinquir pues hay que darle medidas cautelares", algo que resumió sin rodeos: "Esto es todo muy demencial, es todo muy grave".

Sobre las posibles repercusiones para el magistrado, Guardans señaló que, aunque el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) tiene la oportunidad de reaccionar ante este señalamiento a los policías, el "actor principal en este tema es la Audiencia de Madrid", que es quien tiene el verdadero poder de frenar o avalar la instrucción.

Por último, a pesar de coincidir en la denuncia de los abusos judiciales, el exeurodiputado quiso marcar distancia con la estrategia de comunicación que está llevando a cabo el Gobierno para defenderse de este asedio, dedicando un dardo final a la gestión de la crisis por parte del Ejecutivo: "El análisis político de Bolaños me parece muy pobre, me parece un mal análisis político de la situación".

Síguenos en Google Discover y no te pierdas las noticias, vídeos y artículos más interesantes

Síguenos en Google Discover

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora