Durante la emisión ayer de Malas Lenguas, el presentador quiso pulsar la opinión de Miró sobre las llamativas movilizaciones ciudadanas que están teniendo lugar en las calles de Barcelona bajo el marco de la denominada "Huelga del Papa", interesándose por las imágenes de una ruidosa comitiva de protesta y preguntándole qué le parecía "esto del Mamamóvil".

El tertuliano no dudó en respaldar la denominación de la polémica carroza reivindicativa, alegando que "quien ha venido ahora de visita es el Papa y quien se está paseando por las calles de Madrid y Barcelona y ahora de Canarias es el Papa". Miró concluyó que, al comprobarse que no se trata de la presencia de "otro líder religioso de una creencia distinta", un apelativo como ese resulta idóneo para la manifestación, sentenciando que "más adecuado que el Mamamóvil no se me ocurre ninguno".

Acto seguido, la conversación dio un salto hacia la esfera institucional parlamentaria cuando Cintora recordó el asombroso contraste vivido en el Congreso de los Diputados, donde las dinámicas de cortesía se rompieron de forma abrupta; el periodista remarcó que, tras dedicarle de manera unánime al pontífice un histórico "aplauso de más de siete minutos", la cámara pasó en su siguiente sesión ordinaria a un durísimo cruce de reproches partidistas plagado de términos como "basura" o "cloacas".

Al ser cuestionado sobre los motivos de este drástico cambio de actitud en la sede de la soberanía popular, Miró se mostró tajante y profundamente crítico al asegurar que "esto es la hipocresía y cinismo, como siempre". En su argumentación directa contra la bancada de la oposición, el analista afeó la postura generalizada de "valorar todo el mundo el discurso del Papa de la misma manera y luego resulta que no cumplir con nada de lo que han aplaudido", una actitud que le llevó a sentenciar que este comportamiento parlamentario no es más que un fiel reflejo de "la hipocresía y el cinismo de la derecha de este país".

Finalmente, el último tramo de esta conexión adoptó un cariz judicial para desgranar la última hora del recurso presentado por la representación legal del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, un escrito en el que se solicita aclarar el origen exacto del volcado de un teléfono móvil que contiene datos aportados por Estados Unidos. Al valorar si esta reclamación formal podría provocar la nulidad total o parcial de la causa, Miró sugirió en primera instancia que "el juez ha tenido demasiada prisa en todo lo que ha sucedido, en los registros y en la imputación".

Para el tertuliano, la aceleración en el orden lógico del procedimiento responde a que "por lo que fuera pues necesitaban sacarlo lo antes posible". No obstante, aunque el colaborador restó sorpresa a la maniobra del letrado defensor explicando que "casi toda la gente que se enfrenta a estas situaciones intenta de una manera u otra que caigan los casos por defectos de forma" porque al fin y al cabo es algo que "lo hace casi todo el mundo", sí quiso poner el foco sobre el verdadero trasfondo geopolítico que se esconde detrás del proceso.

Miró concluyó su intervención advirtiendo que "lo preocupante es" la gravedad de "pensar que Estados Unidos, por el papel que está desempeñando España a nivel internacional, quiera desestabilizar a un gobierno salido de las urnas, salido de lo que hemos elegido los españoles". El analista cerró su reflexión admitiendo que, si bien esta supuesta injerencia extranjera choca con los principios institucionales y "no es lo que más le gusta a Trump eso de la democracia", la mera sospecha de una intervención externa de este calibre en la política nacional resulta, como mínimo, "un poquito preocupante".

Síguenos en Google Discover y no te pierdas las noticias, vídeos y artículos más interesantes

Síguenos en Google Discover

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora