En la que es la segunda parada de su viaje a España, el papa León XIV ha puesto este miércoles su broche final a la visita a Barcelona primero con un saludo en el centro penitenciario Brians 1, y esta tarde con el encuentro con las entidades diocesana en la iglesia de Sant Agustí, en el Raval, y con la esperada misa en la Sagrada Familia y posterior bendición de la Torre de Jesús.
Durante el acto al que ha asistido en la mencionada iglesia, el Pontífice ha destacado el "esfuerzo y dedicación" de las entidades diocesanas de caridad y asistencia, que asegura que trabajan con la conciencia de que la persona está en el centro de atención de la Iglesia y de que la caridad es el mayor mandamiento social. En estos términos se ha expresado durante su intervención en el encuentro con entidades de la caridad y asistencia diocesanas ante unas 400 personas, a las que ha animado a ser "testimonios creíbles de la esperanza cristiana".
Durante este encuentro, Renzo, un niño de 6 años que será desahuciado con su familia, ha protagonizado uno de los momentos más destacados. Frente al Pontífice, este menor le ha leído una carta en la que le ha planteado multitud de preguntas, entre estas, si le gusta el fútbol, si de pequeño quería ser Papa, o por qué sus padres tienen dificultades económicas. "¿Por qué hay gente que le pasa cosas malas y a otros no? ¿Por qué hay tantas personas que viven en la calle? Nadie los ve, nadie los ayuda. ¿Cómo podemos ayudar? ¿Dios quiere que haya pobres y ricos? ¿Por qué hay tantos abuelos solos? ¿Hay que perdonar siempre?", ha lanzado el pequeño ante la atenta escucha de León XIV.
Con todo ello, el Papa ha asegurado que cada comunidad eclesial diocesana está llamada a acercarse a las "heridas y necesidades" de los más pequeños y vulnerables según sus propias posibilidades y capacidades, con discreción, delicadeza y perseverancia. Asimismo, el Pontífice ha añadido que la caridad evangélica da forma e identidad a la vida personal y comunitaria de todo cristiano, sobre todo en los tiempos actuales, "en los que parece haberse perdido el sentido de la dignidad sagrada del ser humano".
Un acto que, entre otras cosas, ha contado con la presencia del presidente de la Generalitat, Salvador Illa; el presidente del Parlament, Josep Rull; el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni; y los ministros Óscar Puente y Ana Redondo. Además, también estaban presentes los consellers Ramon Espadaler y Mònica Martínez Bravo; el rector de la parroquia Faustin John Mlelwa, y la síndica de Greuges de Catalunya, Esther Giménez-Salinas, entre otros.
La Sagrada Familia, vestida de gala para el hito histórico
Durante su visita a la Sagrada Familia, el Pontífice ha definido la basílica como "signo también de unidad y de concordia". "La ciudad condal y toda Cataluña se reúnen en este templo, signo también de unidad y de concordia, y alzan su mirada para encontrarse con el rostro de Dios Padre, resplandeciente en su Hijo hecho hombre, Jesucristo", ha subrayado el Pontífice en su homilía durante la misa en la Sagrada Familia, antes de la bendición de la Torre de Jesucristo.
"Mucho más que un monumento, la Basílica de la Sagrada Familia sigue siendo hoy una obra en construcción, que nos recuerda cómo la vida cristiana es siempre un camino, porque se trata de un proyecto que Dios lleva a cabo. No habitamos, pues, una obra inacabada, sino un templo aún en construcción. Su imperfección no es un defecto, porque da testimonio de un deseo; no significa una carencia, sino que expresa una promesa que queremos honrar con coherencia", ha ensalzado en su homilía en la que ha intercalado el catalán y el castellano.
Por otra parte, el Papa ha visitado la cripta de la Sagrada Familia de Barcelona y ha encendido una vela ante la tumba de Antoni Gaudí, instante antes de que diera comienzo la misa que conmemora el centenario de la muerte del arquitecto. Lo ha hecho acompañado del arzobispo de Barcelona, el cardenal Juan José Omella.
Previo a ello, el Papa, junto a los Reyes y el cardenal, han escuchado en el patio del edículo, donde trabajaba normalmente Gaudí, una breve explicación al tacto de una maqueta de la Torre de Jesucristo, a cargo de Valentina, una niña invidente de 13 años. Al acto también ha acudido el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Con todo ello, el Papa iniciará este 11 de junio la última etapa de su viaje por España y, tras su paso por Madrid y Barcelona, recalará este jueves y viernes a Gran Canaria y Tenerife, respectivamente, con actos centrados principalmente en la realidad migratoria. Esta visita convierte a las Islas Canarias en destino papal por primera vez en la historia.
Así, este jueves partirá desde el aeropuerto internacional Josep Tarradellas Barcelona-El Prat a las 08.30 horas, para continuar su viaje hacia Las Palmas de Gran Canaria, donde está prevista su llegada a la base aérea de Gando a las 10.50 horas (11.50 hora peninsular).
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