España se vuelve para casa rozando la victoria en el Festival de Eurovisión Junior 2026, que se ha celebrado este sábado en Malta. Lucas Paulano logró la tercera posición en el certamen infantil tras acumular 184 puntos con la canción Cuore Bello (Te quiero, te quiero), el mejor resultado desde la edición de 2023 con Sandra Valero e igualando los resultados de Sergio (2003) y Antonio José (2006).
El representante de España en este Eurovisión Junior acabó en la segunda posición en la votación de los jurados profesionales con un total de 108 puntos, llegando a recibir los 12 puntos de Malta y 10 puntos por parte de Chipre, Georgia, Macedonia del Norte e Italia.
Suerte similar tuvo en la parte del voto on-line, que volvió a estar abierta a todo el mundo. El público del festival otorgó 76 puntos al artista de nuestro país, lo que le llevó a posicionarse en este ranking en el tercer puesto en otra votación en la que ningún país superó los 100 puntos, tal y como también sucedió en la pasada edición.
Finalmente, Armenia fue la ganadora de esta edición del Festival de Eurovisión Junior con 202 puntos. Naré se llevó el micrófono de cristal con BOO!, canción logró el tercer puesto en la clasificación de los jurados profesionales (103 puntos) y la más apoyado por los espectadores en la votación on-line (99).
Así ha sido la actuación de Lucas Paulano en Eurovisión Junior 2026
En este sábado, sobre el escenario del Malta Fairs & Conventions Centre de Ta' Qali (Malta), Lucas Paulano deslumbró al público, invitándoles a emprender un viaje por sus recuerdos, las personas y los momentos que dan forma a su mundo interior. El objetivo de la candidatura española ha sido precisamente ese: convertir el universo emocional de Lucas en una experiencia compartida con el público.
La puesta en escena, ideada por el director artístico de la delegación española, Javier Pageo, partió de una idea que atraviesa toda la canción: en latín, recordar significa “volver a pasar por el corazón”. A partir de esta premisa, Lucas abrió una caja de recuerdos y comienzó un viaje hacia los lugares, las experiencias y las personas que forman parte de su historia de vida.
Lo que empezó en un espacio íntimo y reconocible se transformó progresivamente en un universo cósmico. Una pequeña luz despertó el primer recuerdo y, poco a poco, el escenario se convertió en un espacio donde esos puntos de luz dieron forma a escenas nítidas que viven en la memoria de Lucas, prueba de que está viajando al interior de su propio corazón.
En el centro de esta transformación se encontró en una estructura circular luminosa, compuesta por 523 bombillas, que evolucionó a lo largo de la actuación. Primero funcionó como una puerta hacia ese universo emocional, que se activó con la voz del artista jienense. Después, acompañó el recorrido de Lucas entre sus recuerdos y, por último, se convirtió en una gigantesca noria, vinculada al recuerdo de una feria.
La propuesta creció hasta alcanzar una explosión de luz y color. Después, la actuación volvió a detenerse y recuperó una atmósfera más íntima, antes de conducir al artista hacia el desenlace. Es en ese último tramo, cuando todos los recuerdos comenzaron a reunirse a su alrededor, se formó un torbellino que pasó progresivamente del multicolor al dorado. Este efecto de postproducción, que solo se pudo verse en pantalla durante la actuación en directo, fue uno de los elementos más destacados de la propuesta española.
La voz de Lucas creció con la historia
La evolución de la puesta en escena también tuvo su reflejo en la interpretación vocal de Lucas. Una de las principales novedades respecto a la versión de estudio llegó en el momento culminante de la actuación, cuando Lucas incorporó un registro más agudo, diseñado especialmente para su interpretación en directo, que el ganador de La Voz Kids 2025 (Antena 3) defendió a la perfección durante su actuación en la gran final de Eurovisión Junior 2026 en Malta.
Durante las últimas semanas, el trabajo no se ha centrado únicamente en las notas más exigentes, sino también en el equilibrio entre los distintos registros vocales, la respiración y la resistencia necesaria para afrontar una actuación en directo. Su coach vocal, Verónica Ferreiro, prestó especial atención a los matices, el fraseo y la intención de cada parte de la canción, además de coordinarse con Javier Pageo para integrar las exigencias vocales con los movimientos de la puesta en escena.
Por otro lado, la realización televisiva también juega un papel fundamental en la propuesta española, con cerca de 75 planos diferentes que aportan dinamismo a la actuación. Destaca el plano secuencia con steadycam que abre la actuación y que nos deja ver la caja de recuerdos de Lucas. La cámara acompaña al artista por la intimidad de su habitación hasta que un universo lleno de recuerdos se abre ante él.
A medida que avanza la canción, cobran protagonismo los planos generales, que permiten contemplar los recuerdos proyectados en la gran pantalla LED. Muchos de estos encuadres incorporan movimientos de cámara con los que Lucas ha ensayado una coreografía de gestos, expresión con las manos y sutiles giros de cabeza, buscando que cada imagen acompañe la narrativa de la actuación.
Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.