Extratele

El enorme susto en ETB: un reportero es engullido por las olas en pleno directo, dejando al presentador paralizado

El conductor del magacín enmudece durante varios segundos, incapaz de reaccionar tras presenciar el brutal golpe en las pantallas del estudio

'Euskadi Quédate'. EITB
'Euskadi Quédate'. EITB

El temporal marítimo que azota con furia la cornisa cantábrica durante las últimas jornadas ha dejado una de esas secuencias que cortan la respiración y que recuerdan los riesgos del periodismo a pie de calle. Ocurrió durante una conexión en directo del magacín Euskadi Quédate, cuando el reportero Sergio Ovejero y su compañera operadora de cámara se encontraban desplegados en el paseo marítimo de la pintoresca localidad vizcaína de Ondarroa. El objetivo de la pieza no era otro que ilustrar la bravura del mar y advertir a los espectadores sobre las complicaciones del fuerte oleaje.

Sin embargo, la naturaleza demostró tener sus propios tiempos. Mientras el periodista, pertrechado para el temporal, narraba la delicada situación meteorológica, el Cantábrico comenzó a ganar fuerza y altura a sus espaldas de forma amenazante. La tensión visual iba in crescendo a cada segundo, hasta que una gigantesca e imprevista ola rompió con una violencia desmesurada contra el muro de contención. La inmensa pared de agua engulló literalmente a los dos profesionales, provocando una sacudida brutal del encuadre, empapando de un plumazo todos los equipos técnicos y causando un abrupto fundido a negro que dejó la señal muerta.

El apagón técnico devolvió de golpe la emisión al calor del plató, regalando a la audiencia una imagen que encapsulaba a la perfección el pánico del momento. El presentador del espacio, lejos de poder tirar de tablas para salvar la situación, se quedó completamente petrificado. Las cámaras captaron su rostro desencajado: enmudecido, con la boca abierta de par en par y los ojos clavados en el monitor ante la brutalidad del impacto que acababa de presenciar en pleno directo. Fueron unos segundos de silencio absoluto que en televisión resultan eternos. Mientras la regiduría y el equipo técnico hacían malabares para intentar restablecer la comunicación con la costa vizcaína, el conductor del magacín apenas lograba salir de su estado de shock. "Bueno... esperemos que nuestro compañero esté bien", logró balbucear finalmente con un hilo de voz, evidenciando la enorme incertidumbre que se respiraba en el estudio tras la pérdida total de contacto.

Como era de esperar, la angustiosa secuencia no tardó ni unos minutos en saltar a las redes sociales, donde el fragmento de vídeo comenzó a viralizarse masivamente despertando una oleada de preocupación entre los espectadores. Ante el revuelo generado y el aluvión de mensajes preguntando por el estado de salud de los comunicadores, la dirección del programa tuvo que intervenir con carácter de urgencia para frenar la alarma.

A través de sus perfiles oficiales, Euskadi Quédate se apresuró a lanzar un mensaje de tranquilidad, confirmando que el equipo desplazado había salido totalmente ileso del aparatoso incidente. "Sergio y Raquel se encuentran bien, tan solo ha sido un susto", aclaraba el formato, aprovechando el altavoz para hacer pedagogía y advertir de que el verdadero riesgo llegará en la jornada de mañana, para la que las autoridades ya han activado un aviso meteorológico oficial por fenómenos costeros adversos.

Para despejar cualquier atisbo de duda y restar dramatismo al asunto, fue el propio protagonista, Sergio Ovejero, quien tomó la palabra poco después. Haciendo gala de un excelente sentido del humor y demostrando que todo había quedado en una anécdota pasada por agua, el reportero reapareció para tranquilizar a su audiencia: "¡¡¡Estamos!!!! ¡¡¡Eskerrik asko!!! ¡¡¡Solo teníamos que secarnos y como nuevos!!!". Un desenlace feliz para un susto mayúsculo que ya forma parte del archivo histórico de la televisión.

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora