Santiago Abascal ha visitado el plató de La mirada crítica para repasar la actualidad que eclipsa este fin de curso político: desde el último pacto PP-Vox en Andalucía hasta la prioridad nacional o la 'ley de nietos'. Sin embargo, la entrevista se ha convertido un duelo de dardazos entre el líder de Bambú y Ana Terradillos, que lo ha acorralado durante los 20 minutos de 'cita'.
Nada parecía indicar que el encuentro iba a estar marcado por la alta tensión. La presentadora comenzaba la entrevista alabando la forma física de Abascal, lanzándole un "le veo más delgado".
A partir de ese momento, los halagos quedaban en el pasado y Terradillos comenzaba a apretar a Abascal. El primer choque llegaba con la prioridad nacional, definida por el político como un "principio político y moral basado en el sentido común, que comparten la inmensa mayoría de los españoles". "Anticonstitucional", interrumpía ella. "No, no, es anticonstitucional", defendía él.
Terradillos apuntaba que "no lo recoge la Constitución", a lo que Abascal contestaba: "Que la Constitución no recoja una palabra no significa que sea anticonstitucional". Siguiendo con este asunto, la comunicadora le preguntaba también por el arraigo y el de Vox aprovechaba para cargar contra Sánchez: "Es que el presidente del Gobierno ha dicho que todos los ciudadanos son iguales. Ya, pero es que la ciudadanía y la nacionalidad es lo mismo. Si el presidente del Gobierno no sabe lo que es la nacionalidad. Ciudadanía y nacionalidad en estos momentos es lo mismo y, por lo tanto, los españoles no pueden ser discriminados en su propia patria. Eso es lo que nosotros decimos".
Abascal tiraba de altanería y arremetía directamente contra la prensa: "Lo ha entendido todo el mundo, menos la mayor parte de los medios de comunicación y algunos políticos". "Ya estamos con los medios", le reprochaba la periodista. "Tengo que responderte. Lo ha entendido todo el mundo, incluso los votantes socialistas", insistía el de ultraderecha.
Terradillos también iba a poner sobre la mesa las acusaciones de Vox al Gobierno relacionadas con un fraude electoral: "¿Usted sabe cuántas solicitudes se han hecho y cuánta gente, a día de hoy, podría votar con la 'ley de nietos'? Porque eso sigue un proceso y hay un control que es el registro consular, que autoriza que alguien pueda votar desde fuera", explicaba.
Tras la insistencia de la presentadora, Abascal aseguraba que se han realizado "2,5 milones de solicitudes, de las cuales 600.000 se han resuelto favorables". No obstante, Terradillos le desmentía: "Pero todas esas no pueden votar, solo pueden votar 300.000. Una cosa es que se apruebe el expediente y otra que el registro consular autorice a esa persona".
"No son pocos, son muchísmos, 300.000 dirigidos a provincias concretas, pequeñas, con la ayuda de estucturas del régimen chavista, estructuras que maneja la izquierda con la que Sánchez se lleva muy bien", esquivaba Abascal, que añadía que "hay tal dificultad para gestionar la avalancha de solicitudes de nacionalidad que en Cuba se ha encargado a una empresa". "¿Nos vamos a fiar de lo que hace Sánchez?", lanzaba el de Vox, cuando Terradillos volvía a cortarle con un "pero que es el registro consular quien controla eso".
La tensión iba a aumentar en los siguientes rounds: "Déjeme que le pregunte una cosa: ¿usted ha tenido la posibilidad de hablar con esos 300.000 para ver que son potenciales votantes socialistas? Es que no entiendo el pucherazo, no sé qué indicios tiene para defender esto", le reprochaba Terradillos.
De ahí a los resultados de los últimos comicios regionales y una nueva pregunta: "¿Sabé cómo ha cambiado el voto exterior en las últimas cuatro autonómicas? ¿Cuánto ha cambiado los resultados?". "Poco, evidentemente", contestaba Abascal con la boca pequeña. "Nada", corregía ella.
Abascal pasaba entonces al ataque directo y esta vez, contra la periodista: "Por eso quieren que sean más. Yo creo que a usted no le preocupa nada y lo respeto". Se iba a topar con el corte de Terradillos, que no reculaba: "No sé si me preocupa o no, pero voy al dato y no al relato. Realmente lo que veo es que hasta el día de hoy la gente que ha votado fuera no h atenido ninguna incidencia en el resultado final prácticamente".
"Ojalá tenga razón, pero mi deber es alertar a los españoles de lo que quiere hacer el Gobierno", replicaba el líder de Vox, provocando un nuevo alto de la presentadora. "Pero alertar de qué, si todavía no hemos visto nada", reprochaba. Palabras que no caían bien en Abascal, cuya sonrisa cada vez era más forzada: "No lo ha visto usted porque no quiere", contestaba, lanzándole poco después un "la veo usted muy tanquila y me preocupa".
En la recta final de la entrevista, Terradillos le preguntaba por las relaciones y pactos con los populares. "Nos presentamos a las elecciones para ganarlas", decía, claramente, Abascal. Así iba a llegar el último round, disputado en clave televisiva: "Pero vayamos al dato. ¿Se ve como vicepresidente? Todavía yo no puedo ser reina de las mañanas, cada uno tiene su posición", le decía ella.
"¿Tiene como objetivo ser reina de las mañanas?", le contestaba Abascal, desviándose del foco político. "Me gustaría", respondía la presentadora, sin entrar en el juego. "Muy bien, yo tengo el objetivo de ser presidente del Gobierno y de momento cumplo con mi obligación", respondía el invitado.
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