Tras una primera aparición en Pla seqüència, Iñaki Urdangarín se convertía en el protagonista de Lo de Évole este domingo, 1 de febrero. El exdeportista se confesó con Jordi Évole sobre algunas de las cuestiones que él mismo relata en el libro de memorias que verá la luz en los próximos días. Como no podía ser de otra manera, su paso y salida de la Casa Real centró el groso de la entrevista, en la que se pusieron sobre la mesa momentos como cuando el emérito "pidió su cabeza".

"Juan Carlos envía a un emisario a Estados Unidos. No a un emisario cualquiera, había sido jefe de la Casa Real, es el señor Fernando Almansa", recapitulaba el presentador de laSexta, dando pie a que el ex duque de Palma contase aquel momento.

Urdangarín recordaba que "hubo una conversación muy tensa y muy triste sobre la posición que nos pide que adoptemos": "Primero nos vino a decir que no nos estábamos enterando de lo que estaba pasando allá cuando era mentira, porque teníamos información de primera mano en todo momento. Y luego, viene a solicitar que nos divorciemos en ese mismo momento para poner otro cordón sanitario a la situación, que Iñaki se defienda solo. Entiendo que la voluntad era reflotar la imagen de la institución", relataba.

Évole leía el pasaje de las memorias que se refiere a este mismo momento: "Almansa nos saludó con arrogancia, con una altanería casi ofensiva. Dijo: '¿sois conscientes de lo que está pasando?' Tirando sobre la mesa, con desprecio, una caja enorme que sonó a bofetada con toda la información de informes de prensa. Y no soltó la bomba: 'Iñaki, creemos que es mejor que te divorcies de doña Cristina'. Y aquí pone una frase de tu mujer y dices. 'Cristina explota y le dice: '¿Tú te estás oyendo? No ha hecho nada malo y venís a pedir la cabeza de mi marido", recordaba las palabras de la hija del emérito en aquel momento.

Sobre Juan Carlos I, el comunicador aludió a aquel discurso del emérito en Nochebuena con el que señaló públicamente a Iñaki Urdangarín. Su ex yerno iba a contestar con pocas palabras, aunque no había lugar a dudas en la interpretación: "La justicia no es igual para todos".

El ex marido de la infanta Cristina también reflexionó sobre lo "complicado" que fue pasar de ser el "yerno de España" a "el chorizo de España": "Soy el eslabón más débil. Atacarme a mí era mucho más fácil que atacar a otro lado", dijo, sin titubear.

Évole señalaba que lo que le ocurrió a él mismo luego terminaría pasando con otros miembros de la Casa Real, como el mismo emérito: convertirse en la "barra libre". "Hubo un momento que de Urdangarin se podía decir lo que quisieses, que no pasaba nada", aseguraba el presentador. Por su parte, Urdangarín lo recordaba con dolor: "Te pueden poner cualquier adjetivo, cualquier medalla negativa. Sí, había barra libre. Duele".

Por otro lado, Urdangarín se admitió que perdió "sus valores" tras entrar en la Familia Real: "Me contagié de deseos y necesidades que nunca había tenido. Me abandoné a la inercia de un sistema que me envolvió, pero nunca terminó de aceptarme (...) Vives esas circunstancias en las que todo va bien, en el que eres una persona de éxito, todo te sonríe. La ambición, el intentar más, es un aspecto que me contagió. Tomé decisiones que no me hacían ninguna falta. Me alejó del Iñaki del deporte y del de antes del deporte. Tienes recursos, tienes éxito, vives en un entorno pudiente y te contagias y dices, quiero pertenecer a esto y no me hacía ninguna falta".

"¿Te flipaste?", le preguntó Jordi Évole. "Puede ser que sí. Sí. Pero es que cuando estás ahí no te das cuenta, pero cuando caes sí te das cuenta. Estás en un ritmo frenético, en un entorno que lo favorece, que no supe gestionarlo", admitía el entrevistado.

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