Antón Losada ha alzado la voz desde la radio contra la "doble vara de medir" de PP y Vox ante las negociaciones políticas. El locutor arrancaba analizando un término que se le achaca constantemente al Ejecutivo de Sánchez en los últimos meses: la "debilidad parlamentaria" y terminaba aterrizando su discurso en la hipocresía de la derecha.
"Creo que el principal problema que tiene ahora mismo el Gobierno de Pedro Sánchez no es su debilidad parlamentaria, porque yo creo que le llamamos debilidad parlamentaria a lo que es la realidad del parlamento español. Es así y seguramente será así durante bastante tiempo porque los espacios políticos, tanto a la derecha como la izquierda, se han fragmentado. Bastante más a la izquierda que a la derecha, pero si vamos a hablar de problemas para conformar gobiernos e iniciativas miremos a nuestro alrededor", arrancaba el tertuliano.
Entonces, Losada recordaba el caso de las últimas elecciones autonómicas, las de Extremadura y Aragón, ambas con resultados a favor del PP, pero que, sin embargo, han supuesto una mayor dependencia de Vox. "Solo son dos socios, eh, que tienen una mayoría muy clara. No me quiero imaginar al PP y Vox juntos en España. Si lo hacen con la misma armonía, paz, la misma capacidad de iniciativa que demostraron en las autonómicas anteriores y la que están demostrando ahora", decía con ironía, aludiendo a la imposibilidad de formar Gobiernos por el momento.
El politólogo sacaba a relucir la hipocresía del espectro conservador de nuestro panorama político, haciendo referencia a los distintos enfoques que se aplican sobre una misma cuestión: "Es curioso que cuando el Gobierno negocia, está cediendo a chantajes y, cuando el PP y Vox negocian, son negociaciones políticas estratégicas. Me llama mucho la atención esa doble vara de medir. Cuando Pedro Sánchez negocia está cediendo a chantajes y ultimátums, en cambio, cuando Abascal y Feijóo negocian son estrategias y negociaciones".
Crece la tensión en Génova ante las negociaciones bloqueadas con Vox
Extremadura se ha convertido en el ejemplo perfecto de cómo sería un Gobierno conformado por PP y Vox: virajes ideológicos, monedas de cambio y, sobre todo, falta de avance. Según El País, las conversaciones para la investidura de María Guardiola han provocado un choque frontal entre la dirección nacional del partido y la organización autonómica. Las tensiones habrían ido en aumento después de que la presidenta en funciones tendiese puentes con Vox dando marcha atrás en su discurso sobre el feminismo.
La vicesecretaria de Organización del PP, Carmen Fúnez, respondió públicamente con un mensaje que fue interpretado como un apercibimiento: “Sobra ruido y falta trabajo serio alrededor de una mesa”. Mientras, en el PP de Extremadura, estas palabras no cayeron nada bien, según fuentes citadas por el citado diario. De hecho, algunos dirigentes regionales han reprochado a la dirección nacional que no estén ayudando a reconducir las negociaciones con los de Abascal.
En este punto, la estabilidad institucional de Extremadura pende de un hilo semanas antes de que se celebre la primera sesión de investidura de María Guardiola -que tendrá lugar el 3 de marzo- para presidir la Junta. Aunque previsiblemente este primer intento será fallido, la incógnita es si Vox dejará caer finalmente a la candidata popular.
Algunos ya tienen recuerdos de Vietnam, puesto que la situación actual de Extremadura recuerda a lo que ya se vivió en 2023, año en el que los pactos con los de Bambú terminaron condicionando la campaña de las elecciones generales.
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