Alba Carrillo nunca deja indiferente a nadie y, una vez más, ha vuelto a demostrar que no tiene pelos en la lengua a la hora de repasar su trayectoria profesional y su polémica salida de Telecinco. La colaboradora y presentadora acudió al estreno del documental La más grande, dedicado a la figura de Rocío Jurado, y aprovechó los micrófonos del medio Cool para sincerarse sobre las decisiones que han marcado su carrera, reconociendo abiertamente un grave error de cálculo estratégico en su etapa televisiva.
Preguntada sobre si se arrepiente de haber rechazado algún proyecto en el pasado, Carrillo no dudó en apuntar directamente a la gran 'fuga' de presentadores que vivió Mediaset hace un par de años. "Es verdad que cuando Sonsoles se fue a Antena 3, me llamó. Y yo, por fidelidad a Mediaset y a Unicorn, me quedé", confesó la modelo con total sinceridad.
Sin embargo, el tiempo y su posterior despido fulminante de la cadena de Fuencarral le han hecho ver las cosas con otra perspectiva: "Siempre he pensado que me equivoqué. Bueno, evidentemente me equivoqué y tenía que haber tomado otra decisión". Pese al arrepentimiento, Carrillo asegura que acepta su recorrido actual con filosofía, afirmando que "las cosas suceden como convienen" y asumiendo que su camino tenía que ser el que está transitando ahora.
Su abrupta salida de Telecinco dejó muchas relaciones profesionales rotas, pero Alba deja claro que no siente la necesidad de enmendar esos lazos. Al ser cuestionada sobre si guarda la "espinita" de reconciliarse con algún rostro concreto de la televisión, su respuesta fue tajante: "La verdad es que no. La gente con la que me llevo es con la que quiero llevarme. Si alguna vez he tenido algún problema con una amiga, lo he resuelto; y si no lo he resuelto, es porque no era tan amiga".
Actualmente, la madrileña capitanea el programa El Sótano Club en TEN, un espacio que define como "pequeñito, pero arrancado con humildad", donde está pudiendo explorar su faceta como presentadora más allá de la prensa del corazón, y el que, además, ha renovado recientemente por una segunda temporada. En este formato, que intercala temas sociales y políticos, ya ha entrevistado a perfiles que van desde Irene Montero hasta la propia Rocío Carrasco, teniendo como última invitada de la temporada este lunes a Sarah Santaolalla.
Es en este nuevo ecosistema donde afirma sentirse plena y sin ataduras. "Me ha costado mucho tiempo hablar en libertad para que nadie me censure ni yo misma me autocensure, no me pienso permitir no decir lo que pienso", sentenció. Alba reivindica que su formación y sus estudios le dan el respaldo suficiente para pisar fuerte: "Cuando te formas, no te da miedo el futuro, porque sé que si no, encontraré otro trabajo y estaré en otro lado".
El fantasma de la censura volvió a sobrevolar la entrevista al ser preguntada por un proyecto documental sobre Mila Ximénez en el que Alba había participado y que, sorpresivamente, fue cancelado antes de ver la luz.
Para ella, el motivo de este veto responde a la profunda reestructuración de la línea editorial de Telecinco: "Todos sus amigos verdaderamente están vetados, me imagino que irá por ahí el tema... que no quieren hablar en Mediaset de tanta gente que tenía que ver con ella y que ya no está ahí".
Más allá de sus ajustes de cuentas televisivos, la madrileña acudió al evento con un objetivo claro: arropar a su amiga íntima. Alba ensalzó el documental La más grande, asegurando que sorprenderá al público porque está narrado a través de las vivencias que dejó por escrito la propia cantante. Para Carrillo, Rocío Jurado no solo fue "la voz del milenio" o "una de las voces más increíbles que hemos tenido en el mundo", sino "una mujer feminista, anticipada a su tiempo" cuyo legado sigue más vivo que nunca.
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