Para añadir más seguridad a tus conversaciones con WhatsApp, aquí puedes seguir paso a paso como hacerlo. De esta manera, nadie podrá acceder a tus conversaciones, aunque te despistes y dejes el móvil sin bloquear.

De momento, esta actualización solo está operativa en la versión Beta de Android, pero poco a poco irá llegando al resto de usuarios, según avanzan en OCU.

Así lo puedes hacer paso por paso:

Paso 1

Abre WhatsApp y pulsa el icono de los tres puntos que encontrarás situado en la esquina superior derecha. Selecciona la opción de Ajustes de la pantalla emergente.

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Paso 2

Ya en Ajustes, dale a Cuenta: Privacidad, seguridad, cambiar número.

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Paso 3

Dentro de los ajustes de Cuenta, elige la opción Privacidad. 

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Paso 4

Abajo del todo en Privacidad, encontrarás Bloqueo con huella dactilar.

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Paso 5

Para configurar el bloqueo de Whatsapp con huella dactilar, activa Desbloquear con huella dactilar y escanea la tuya colocando el dedo sobre el lector de huellas cuando la app te lo pida. 

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Paso 6

Una vez verificada la huella, podrás configurar cuánto tiempo quieres que tarde WhatsApp en solicitarte la huella cuando el móvil esté desbloqueado: inmediatamente, después de un minuto o después de 30 minutos.

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También podrás decidir si quieres que las notificaciones se muestren o no en la pantalla.   

A partir de ahora, verás la pantalla de WhatsApp bloqueada cada vez que entres a la app y no podrás acceder a los chats a menos que el móvil detecte tu huella dactilar. 

Algunas declaraciones

Decenas de ‘apps’, publicitadas como herramientas para vigilar menores o antirrobos, permiten acciones ilegales como escuchar llamadas, leer chats y acceder al teléfono de otra persona sin su consentimiento. Así lo ha explicado Laura para el diario El País.

Hasta hace ocho meses, esta joven no podía hacer nada con su móvil sin que su novio lo supiera. Se enteraba de cada mensaje que mandaba, cada fotografía que almacenaba o cada me gusta que daba en cualquier red social. También sabía en todo momento dónde se encontraba, de qué hablaba cuando llamaba por teléfono y qué buscaba en Internet.

Esto la ocurrió porque quien es ahora su expareja tenía una aplicación espía instalada en su móvil sin que ella lo supiera: “Cuando mantenía una conversación o hablaba con una persona que él no controlaba, me preguntaba al respecto y yo no daba crédito. Vivía con psicosis”.

La app que su novio tuvo descargada en su smartphone durante cuatro meses permite, por unos cinco euros, acceder al historial de llamadas, ver las fotografías guardadas en el dispositivo, leer los correos o consultar las aplicaciones instaladas. La versión premium, que vale cerca de siete euros, incluye funciones adicionales.

Otro de los casos ha sido el de un hombre que ha sido condenado a dos años de cárcel por revelación de secretos, al exhibir el listado de conversaciones de su esposa en una terapia de pareja. El Juzgado número 1 de lo Penal ha impuesto a un burgalés un año de prisión por espiar las conversaciones de WhatsApp de su mujer con el que consideraba que era su amante. A esa condena hay que añadir otros doce meses de reclusión por un delito de amenazas y por otro de coacciones en el ámbito de la violencia de género, según el fallo corregido que ha dictado la Audiencia Provincial. Así lo ha explicado el diariodeburgos.es