Hace poco, Christian Fons-Rosen publicó en el Observatorio Social de la Caixa los resultados de su última investigación: ¿Avanza la ciencia a golpe de funerales? En ellos, se aportan evidencias al largo debate sobre cómo influyen individuos, instituciones e incentivos en la evolución de la ciencia. Su principal conclusión es que cuando una persona que realiza investigación de alto nivel desaparece de forma prematura, en su campo se produce una proliferación de los artículos escritos por gente con la que nunca había colaborado.

La idea procede de la frase del famoso científico Max Planck: “El triunfo de una nueva verdad científica no se basa en el convencimiento de los adversarios, que les permite ver la luz, sino en que los adversarios acaban muriéndose y surge una nueva generación familiarizada con la nueva verdad”.

El triunfo de una nueva verdad científica no se basa en el convencimiento de los adversarios, que les permite ver la luz, sino en que los adversarios acaban muriéndose y surge una nueva generación familiarizada con la nueva verdad [Max Planck]

Fons-Rosen es economista, aunque asegura no tener ni idea de cómo va la Bolsa, ni cuánto cuestan las cosas más allá de lo que se compra en el supermercado. Se reconoce incapaz de hacer predicciones de cómo va a ir la Economía en el futuro. Sus investigaciones se acercan más a campos como la Sociología, la Psicología y otros.

Iba destinado a ser ingeniero, pero su tía le hizo la pregunta que le cambió la vida: “¿A ti de verdad te ha interesado alguna vez cómo se hacen las cosas?”.

Nadie esperaría que Messi fuese titular con 42 años. Fuente: FC Barcelona

Nadie espera que Messi siga siendo titular con 42 años

¿Cuándo hay que retirarse?

No sé muy bien qué momento es el óptimo para que la gente importante de cualquier mundo -del mundo político, del artístico, etc.- deje de estar ahí. Cuál es el flujo ideal de gente nueva entrando. Tú quieres cierta perseverancia. Pero en el caso de los políticos, por ejemplo, no son pocos los países que establecen un límite al tiempo que pueden estar ahí tomando decisiones. Estados Unidos tiene ocho años. Ahora está el debate con Angela Merkel, que lleva cuatro legislaturas. Implícitamente hay una idea de “está muy bien lo que has hecho, pero vamos a abrir un poco la ventana para que entren nuevas ideas”.

Un campo en el que esto de jubilarse a los 65 no está muy claro es el de los investigadores. Es algo muy vocacional y tampoco requiere un esfuerzo físico. La medicina es muy vocacional, pero mi padre era ginecólogo y cuando se jubiló a los 68 no se si hubiera sido capaz de sacar unos trillizos en una operación difícil. Pero un científico…

¿Cómo se os ocurrió esta investigación?

Veíamos cada vez más evidencia de científicos con setenta y tantos años. Nos preguntamos: realmente aunque es verdad que esta gente ha contribuido mucho a la sociedad, ¿cuál es el momento óptimo para se hagan un poco a un lado y dejen de ser una figura líder para convertirse en un mentor, una persona que acompaña a las nuevas ideas?

¿Cuál era vuestro enfoque?

Impagina que tienes dos campos de investigación más o menos iguales. Y en uno de ellos, el científico líder decide por su propio pie salirse de la investigación. Eso no es un análisis muy limpio, puesto que si decide irse porque, por ejemplo, ve que en este campo no va ha haber nada nuevo o que va a menos, si luego ves relaciones de que después no hay innovación, no sabes si es porque se ha ido el líder o porque el campo realmente iba a menos. Lo que queríamos era analizar gente que tiene que dejar la investigación por motivos ajenos a su propia decisión. Y de ahí esta idea de mirar gente que se muere prematuramente.

Arthur Ashkin, ganador del premio Nobel a los 96 años

Arthur Ashkin, ganador del premio Nobel de Física con 96 años

Ahora mismo, todos los científicos mayores de 65 años te odian

Fuera de bromas, por este artículo hemos recibido críticas de gente de cierta edad, en las que nos decían que no habíamos valorado su trabajo. Nosotros somos muy claros en que lo único que decimos es que a lo mejor una persona se ha jubilado un poco tarde. En términos de fútbol, imagínate que a los 42 Messi sigue jugando de titular. No estamos diciendo que su carrera no haya sido importante, estamos diciendo que a lo mejor de vez en cuando tiene que quedarse en el banquillo y dar paso a la cantera. Es decir, que el timing de cuándo jubilarse no es el óptimo.

Antes te tenías que jubilar a los 65. Pero hubo un cambio en la ley y eso ha originado que gente que son líderes en la ciencia y lo han hecho muy bien, a esa edad no les pidas que se busquen un hobby. Si pueden estar hasta los 75, pues mejor. Yo entiendo que quieran seguir trabajando.

Yo tampoco me atrevería a decirle a un premio Nobel que cambie de rol, porque me va a decir ¿tú quién eres, chavalín?

Cuando tú tienes una eminencia que ha conseguido mucho en el pasado, a lo mejor es muy difícil no darle financiación o no invitarlo a la conferencia más importante, donde va a recibir mucha información de otros científicos. Estás blasfemando a la ciencia. Yo tampoco me atrevería a decirle a un premio Nobel que cambie de rol, porque me va a decir ¿tú quién eres, chavalín?

Hemos sido muy cuidadosos en escribir este artículo con el máximo respeto. Porque lo tenemos, no por temas estratégicos.

Tampoco estás diciendo que se retiren, solo que cambien de rol

Me gusta la idea de que puedan ser mentores. Porque no todo es blanco o negro. No es que tengas que estar siempre en primera línea de batalla o retirarte a Florida a leer el diario. Puede haber un término medio en el que gente joven se beneficie de tu conocimiento, sin que eso cierre a la nueva generación.

Un científico de 70 años, recibió su educación hace 50. Ahí había unos paradigmas y unas maneras de ver el mundo científico que han dado tres mil vueltas en ese tiempo. Seguro que tiene un valor escuchar a esta gente, pero yo creo que el joven científico sabrá filtrar lo que es la sabiduría innata y la experiencia de esa persona veterana, con la conciencia de que el joven seguramente sabe más métodos y mejores. Ahí está ese equilibrio tan bonito, que sería muy interesante explorar: ¿qué pasaría si ponemos a esta gente a  liderar a gente joven, en lugar de jubilarlos?