Una mujer y su nieto recorriendo varios kilómetros para conseguir agua potable en una de las zonas más afectadas por la sequía en Bangladesh. Esa escena, tan cotidiana como invisible, ha sido reconocida en PhotoAquae 2026, un certamen que vuelve a poner el foco en el acceso a los recursos hídricos.
Con motivo del Día Mundial del Agua, Fundación Aquae ha dado a conocer el fallo de la duodécima edición de su concurso internacional de fotografía, una iniciativa que busca concienciar sobre el valor esencial del agua para las personas y para el planeta. El primer premio, dotado con 1.000 euros, ha recaído en la imagen Water collection, realizada por el fotógrafo bangladesí Muhammad Amdad Hossain en la localidad de Shyamnagar, en la región de Khulna.
La fotografía muestra a una mujer y a su nieto recogiendo agua durante un periodo de escasez. Aunque viven cerca de un río, se ven obligados a caminar cada día entre dos y tres kilómetros por el aumento de la salinidad, que ha convertido en inutilizables las fuentes tradicionales. La escena resume con fuerza una contradicción tan simple como devastadora: el agua está ahí, pero no se puede usar.
El propio autor, reportero centrado en documentar comunidades afectadas por el cambio climático y los desafíos ambientales, ha explicado que quiso retratar la historia humana que existe detrás de esta crisis. La imagen no solo refleja la dureza de una rutina diaria, sino también la desigualdad, la capacidad de resistencia de estas comunidades y el impacto directo del deterioro ambiental sobre su vida cotidiana.
Una imagen alineada con el lema del Día Mundial del Agua
La elección de Water collection adquiere además un significado especial por el contexto en el que se ha dado a conocer. El lema del Día Mundial del Agua 2026, impulsado por Naciones Unidas, es: “Donde fluye el agua, crece la igualdad”. La campaña pone el acento en la relación entre el acceso al agua potable, el saneamiento y la igualdad de género, ya que en muchas regiones del mundo siguen siendo las mujeres y las niñas quienes asumen la tarea de acarrear agua para el hogar.
El jurado ha valorado precisamente esa dimensión social en la fotografía ganadora. A su juicio, la imagen capta con claridad un momento cargado de significado: el trabajo de una mujer haciéndose cargo de buscar agua en un paisaje marcado por la sequía extrema. Para los expertos, la obra evidencia de forma muy clara tanto las consecuencias del cambio climático como las diferentes realidades sociales que conviven hoy en el planeta.
Desde hace doce años, Fundación Aquae convoca este certamen con la idea de utilizar el arte y la belleza como herramientas para despertar interés, aprecio y conciencia sobre los recursos hídricos. En esta edición han participado centenares de personas de todo el mundo, con imágenes que abordan la presencia del agua tanto en la vida humana como en la naturaleza.
Las otras imágenes reconocidas por el jurado
Junto a la fotografía ganadora, el jurado ha distinguido otras tres obras finalistas. La segunda clasificada ha sido Agua festiva, de Manuel Fernández Vidal, tomada en Madrid durante la Batalla del Agua de Vallecas. Los expertos han destacado la potencia visual de una imagen que transmite alegría y que presenta el agua como un elemento de ocio, diversión y celebración colectiva.
La tercera clasificada ha sido Al agua, patas, de Agustín Iglesias Otero, realizada en la playa de Patos, en Vigo. En este caso, el jurado ha subrayado la belleza de la escena y la composición de la imagen, organizada en zonas muy definidas de arena y mar repletas de bañistas en diferentes densidades.
La cuarta obra reconocida, considerada tercera finalista, ha sido Puentes sobre ríos, de Eduard Francés. El jurado ha valorado especialmente la atmósfera de misterio de una fotografía en blanco y negro que combina belleza visual y realismo gracias a la presencia humana al fondo de la escena.
Los expertos también han llamado la atención sobre un rasgo común de la imagen ganadora y las dos primeras finalistas: las tres están tomadas desde una perspectiva cenital. Esa mirada desde arriba, señalan, parece aportar una distancia que ayuda a apreciar mejor lo que sucede. Sin embargo, frente a las escenas de disfrute y ocio presentes en las otras obras, Water collection destaca por retratar la necesidad más básica: la de acceder a un bien imprescindible para la vida.
El jurado de esta edición ha estado formado por Catalina Balseiro, miembro del patronato de Fundación Aquae y directora de Environmental Solutions en Veolia; el fotógrafo Alfredo Cáliz; la fotoperiodista Sofía Moro; y Federico Ramos, director de Asuntos Públicos de Veolia.