Si hay algo que caracteriza a este nuevo parón que tendrá a las ligas y principales competiciones paradas durante varias semanas, es la iniciación en el fútbol de selecciones de varias de las caras más conocidas del panorama futbolístico. Zinedine Zidane vuelve a los banquillos tras muchos años alejado de la zona técnica y tras deslumbrar al mundo con sus tres Champions consecutivas. La mejor sonrisa del fútbol, Jürgen Klopp, vuelve para devolver al lugar que se merece a Alemania, tras un Mundial lleno de dudas. Otro que vuelve a dirigir es Xavi. Tras dos años sin equipo, llega a Países Bajos para darles la gloria que se merecen.
En líneas generales, es uno de los parones en donde van a debutar más seleccionadores. De las 48 selecciones que fueron al último Mundial, 20 de ellas van a estrenar entrenador. Esto no solo se limita solo a Europa. Diego Forlán, Rafa Márquez, Marcelo Gallardo, Patrick Vieira o Robert Moreno también darán sus primeros pasos en nuevas selecciones y tratarán de dejar buena impresión.
Les Bleus recupera a su máxima leyenda para volver al trono mundial
Sin duda, el entrenador que genera una mayor expectación en su vuelta a los banquillos es Zinedine Zidane. Tras una etapa más que brillante al frente del Real Madrid, vuelve a la dirección técnica, esta vez de su país. Tiene un duro reto por delante: superar el nivel de su excompañero, Didier Deschamps. Bajo el mando del entrenador de Bayona, la selección francesa se ha colocado como una de las más temibles de este siglo y los números y títulos lo demuestran: 188 partidos dirigidos, 123 partidos ganados, 32 empates, 33 derrotas, 403 goles a favor y 180 en contra. Además de ser campeón del mundo en 2018 y subcampeón en 2022, campeón de la Nations League y el único título que le faltó fue la Eurocopa, de la que fue subcampeón en 2016.
Con la llegada de Zinedine Zidane a la selección francesa, los Bleus estrenan algo más que seleccionador. El técnico ha decidido cortar una de las estampas más reconocibles de las concentraciones de los últimos años y limitar la presencia de cámaras en la llegada de los internacionales a Clairefontaine, poniendo fin a la tradicional pasarela de looks de Kylian Mbappé, Jules Koundé, Ibrahima Konaté o Michael Olise. La medida pretende que el foco vuelva a estar en la concentración y en el trabajo del equipo.
Pero el nuevo régimen de Zidane va bastante más allá de la ropa. El seleccionador quiere imponer una identidad de juego basada en el control, la iniciativa y el equilibrio cuando Francia no tenga el balón, y ya ha dejado claro que pretende que sus jugadores entiendan que están allí para competir y ganar. Su primera convocatoria incluye cinco caras nuevas y algunas decisiones relevantes respecto a la etapa de Didier Deschamps. La nueva era comenzará el 25 de septiembre en Turquía y continuará con Bélgica e Italia.
Jürgen Klopp y la polémica lista que busca una revolución
Otro de los escaparates más visibles dentro de este nuevo parón de selecciones es el retorno de Jürgen Klopp a los banquillos, esta vez alejado de lo que nos tiene acostumbrados. Tras su salida del Liverpool, estuvo vinculado a Red Bull y mencionó que estaba muy a gusto en su nuevo puesto. Mucho se habló de su persona durante este verano, hasta que finalmente se confirmó que no llegaría a un nuevo club, sino que comenzaría una nueva etapa en su carrera dirigiendo a su selección nacional.
Uno de los momentos más importantes del entrenador fue durante la rueda de prensa donde anunciaba a sus jugadores para este parón. No hubo grandes nombres ausentes, sino que lo que destaca es la cantidad de jugadores. Klopp anunció dos listas completamente diferentes para afrontar los cuatro partidos que tiene por delante, es decir, 44 jugadores que se repartirán para jugar dos partidos cada uno. "No existe un equipo A ni un equipo B. Las plantillas se han confeccionado buscando coherencia tanto en el terreno de juego como en cuanto a carácter y experiencia", comentó el entrenador.
Otro punto importante de la llegada de Klopp a los banquillos de Alemania es la "recuperación de la identidad nacional". Tras el avance electoral de Alternativa para Alemania (AfD) en Sajonia-Anhalt, el técnico defendió un "patriotismo positivo" y aseguró que no quiere dejar "el orgullo nacional en manos equivocadas". Klopp reivindicó además que los alemanes puedan ondear su bandera sin que ese gesto quede asociado a posiciones excluyentes y defendió que se puede estar orgulloso de Alemania y, al mismo tiempo, ser "abierto, diverso, amable y cercano".
El mensaje adquiere un significado especial cuando lo lanza el seleccionador, una figura que representa oficialmente al país. Klopp ha planteado que la Mannschaft pueda convertirse en un espacio de unión y en una forma de recuperar una relación normalizada con los símbolos nacionales, especialmente sensible en Alemania por el peso de su pasado.
Xavi busca la revolución de los Países Bajos
Tras la salida de Ronald Koeman de la selección neerlandesa, la naranja mecánica estaba en busca de un entrenador que haya demostrado en clubes. Sorprendentemente, la elección pilló a todo el mundo por sorpresa. La leyenda del FC Barcelona, Xavi Hernández, volvía a los banquillos en un contexto muy diferente al que estaba acostumbrado. Tras dos temporadas en el Barça, donde fue campeón de liga, Xavi dio un paso al lado para buscar una nueva experiencia. Dos años ha tardado en encontrar ese proyecto que le recupere las ganas de ponerse al frente de los banquillos.
Llega en un contexto en el que los Países Bajos están en un momento de transición. Ellos saben que tienen una buena selección, pero los resultados no llegan. Tras haber sido eliminados del pasado Mundial en la tanda de penaltis ante Marruecos, los neerlandeses buscan superar esa mala fortuna y hacer un buen papel en el próximo gran torneo continental, la Nations League.
Xavi ha decidido que su primera lista con Países Bajos también sea una declaración de intenciones. El seleccionador ha dejado fuera a varios veteranos como Georginio Wijnaldum, Marten de Roon y Stefan de Vrij, pero la ausencia que más ha sorprendido es la de Memphis Depay, máximo goleador histórico de la Oranje con 55 tantos en 112 partidos y una pieza habitual durante la etapa de Ronald Koeman. El delantero, actualmente en Corinthians, se queda fuera de un grupo en el que Xavi apuesta por otras opciones ofensivas como Cody Gakpo, Noa Lang, Donyell Malen, Brian Brobbey o Crysencio Summerville.
La otra gran novedad es Ruben van Bommel, extremo de 22 años del PSV e hijo de Mark van Bommel, que acaba de recibir su primera convocatoria internacional. Su historia tiene además un curioso cruce familiar porque su padre es ahora seleccionador de Bélgica, mientras que su abuelo, Bert van Marwijk, dirigió a Países Bajos hasta la final del Mundial de 2010. Xavi conserva, eso sí, a Virgil van Dijk y combina esa experiencia con jóvenes como Van Bommel, buscando una renovación que ya empieza a generar debate en Holanda antes de su estreno ante Alemania el 24 de septiembre.
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