El Regate

Desde Sancho llegando a Maradona o Cruyff: los fichajes más extraños de LaLiga

El interés del Getafe por Jadon Sancho recuerda otras operaciones inesperadas del fútbol español

Maradona en el Sevilla y Cruyff con el Levante
Maradona en el Sevilla y Cruyff con el Levante

El Getafe se plantea el fichaje de Jadon Sancho, un extremo que hace apenas unos años estaba llamado a convertirse en una de las grandes estrellas del fútbol europeo. El inglés, de 26 años y todavía sin equipo, encaja en el perfil que busca José Bordalás por su capacidad para desbordar y generar ocasiones, pero su salario, situado en torno a los cuatro millones de euros, supone un obstáculo importante para las posibilidades económicas del conjunto azulón. Por ahora, se trata de un interés y una operación que el club estudia, no de un fichaje cerrado.

La posibilidad de ver a un futbolista de semejante trayectoria en el Coliseum recuerda que el mercado español ha dejado incorporaciones difíciles de imaginar antes de que se produjeran. Algunas respondieron a proyectos ambiciosos, otras buscaron recuperar a estrellas en horas bajas y varias terminaron convirtiéndose en episodios insólitos por su contexto o por el resultado deportivo. Estos son cinco de los fichajes más sorprendentes del fútbol español.

Haller y su inesperada aventura en el Leganés

La llegada de Sébastien Haller al Leganés fue una de las grandes sorpresas del último día del mercado de verano de 2024. El delantero costamarfileño aterrizó en Butarque cedido por el Borussia Dortmund, después de haber pasado por clubes de la talla del Ajax, el Eintracht Frankfurt y el West Ham. Su fichaje suponía un salto de nombre y experiencia para un recién ascendido que buscaba reforzar su ataque con un delantero de nivel internacional.

El contexto también invitaba a la expectativa. Haller había demostrado su capacidad goleadora en el fútbol europeo y había superado un cáncer testicular diagnosticado en 2022, poco después de fichar por el Dortmund. Sin embargo, su etapa en Alemania estuvo condicionada por aquella enfermedad y por las dificultades para consolidarse en el equipo. La cesión al Leganés debía ofrecerle una oportunidad para recuperar protagonismo y continuidad.

El resultado quedó lejos de lo esperado. Haller disputó nueve partidos oficiales, ocho de Liga y uno de Copa del Rey, con un total de 525 minutos. No consiguió marcar en competición oficial y, en enero de 2025, el Leganés y el Dortmund acordaron poner fin a la cesión. Su aventura pepinera terminó apenas cuatro meses después de su llegada, convertida en uno de esos fichajes que despertaron una enorme ilusión y dejaron un rendimiento muy discreto.

Trezeguet llevó el prestigio de la Juventus al Hércules

La presencia de David Trezeguet en el Hércules parece todavía más llamativa al recordar su trayectoria anterior. Campeón del mundo con Francia en 1998 y de Europa en 2000, el delantero había pasado una década en la Juventus, donde se convirtió en uno de los goleadores más importantes de la historia reciente del club italiano. En agosto de 2010, después de quedar libre de la entidad turinesa, firmó por dos temporadas con el conjunto alicantino, que acababa de ascender a Primera División tras trece años de ausencia.

El Hércules buscaba construir una plantilla capaz de competir en la élite y se apoyó en futbolistas con experiencia internacional. La llegada de Trezeguet formó parte de esa apuesta, que también incluyó nombres como Nelson Valdez y Royston Drenthe. El francés tenía 32 años y todavía conservaba el olfato goleador que le había acompañado durante su etapa italiana.

Su rendimiento individual sí estuvo a la altura de las expectativas. Trezeguet marcó 12 goles en LaLiga durante la temporada 2010-11, una cifra notable para un equipo que terminó descendiendo. El Hércules llegó a protagonizar victorias tan sorprendentes como el 0-2 ante el Barcelona en el Camp Nou, aunque fueron los tantos de Valdez los que decidieron aquel encuentro. La aventura no tuvo continuidad en Primera, pero dejó la imagen de un campeón del mundo defendiendo la camiseta de un club que acababa de regresar a la máxima categoría.

Johan Cruyff y el fichaje que llevó a una leyenda al Levante

Pocos movimientos resultan tan insólitos como el de Johan Cruyff al Levante en 1981. Después de abandonar el fútbol europeo y jugar en Estados Unidos con Los Angeles Aztecs y Washington Diplomats, el neerlandés regresó a España con 34 años para incorporarse a un equipo que militaba en Segunda División. No volvió al Barcelona ni a otro grande del continente, sino a un Levante que buscaba dar un golpe de efecto en su intento de crecer deportiva y económicamente.

La operación fue tan peculiar como su destino. La presencia de Cruyff prometía aumentar la asistencia al estadio y atraer nuevos abonados, mientras que su contrato incluía unas condiciones económicas vinculadas a la recaudación de los partidos. La fórmula era excepcional: el jugador tenía garantizada una cantidad mínima y podía percibir una parte muy importante de los ingresos de taquilla. El acuerdo llegó a estimarse en unos 40 millones de pesetas por cuatro meses. Incluso su inscripción estuvo amenazada por las deudas que el club mantenía con jugadores y otros acreedores.

En el césped, su paso fue breve. Cruyff disputó diez partidos y marcó dos goles, ambos ante el Real Oviedo en un empate 2-2. Su fichaje no transformó los resultados del equipo como se esperaba y aquella etapa quedó como una rareza en la carrera de uno de los futbolistas más influyentes de la historia. Una leyenda mundial en Segunda División y durante apenas diez encuentros, en una operación que mezcló ambición deportiva, promoción comercial y dificultades económicas.

Van Nistelrooy se sumó al ambicioso proyecto del Málaga

En el verano de 2011, Ruud van Nistelrooy fichó por el Málaga después de terminar su contrato con el Hamburgo. El delantero neerlandés había brillado en clubes como el Manchester United y el Real Madrid y llegó con la carta de libertad para incorporarse a un proyecto que aspiraba a instalarse entre los equipos importantes de LaLiga. El club andaluz, respaldado por el propietario catarí Abdullah Al Thani, estaba construyendo una plantilla competitiva bajo la dirección de Manuel Pellegrini.

Van Nistelrooy tenía 34 años y entendía su llegada como el último capítulo de su carrera profesional. En su presentación expresó su deseo de ayudar al equipo con goles y de terminar su trayectoria en buenas condiciones. El fichaje aportaba experiencia, prestigio internacional y una referencia ofensiva a un vestuario que empezaba a mirar hacia Europa.

Sus cifras, sin embargo, fueron modestas para un delantero de su historial. Disputó 28 encuentros de Liga y marcó cuatro goles, además de anotar otro en la Copa del Rey. Aun así, su paso por Málaga coincidió con un éxito colectivo histórico: el equipo terminó cuarto y se clasificó por primera vez para la Champions League. El neerlandés anunció su retirada del fútbol profesional al término de aquella temporada. Su fichaje no fue una explosión goleadora, pero sí formó parte de un proyecto que logró el objetivo de alcanzar la élite europea.

Cuando Dios llegó a Nervión

La llegada de Diego Armando Maradona al Sevilla en 1992 fue una de las operaciones más mediáticas del fútbol español. El argentino llevaba más de un año apartado de los terrenos de juego por una sanción relacionada con un positivo por cocaína y buscaba un nuevo destino para reanudar su carrera tras su conflictiva salida del Nápoles. La insistencia de Carlos Bilardo, entrenador sevillista y antiguo seleccionador argentino, fue determinante para que eligiera el Sánchez-Pizjuán.

El fichaje tampoco resultó sencillo. El Nápoles conservaba sus derechos y se resistía a facilitar la operación, por lo que fue necesaria la intervención de la FIFA para desbloquear el traspaso. Finalmente, el Sevilla pagó 7,5 millones de dólares, unos 750 millones de pesetas de la época, para hacerse con sus servicios. La contratación fue una apuesta deportiva, pero también comercial: la presencia de Maradona despertó una enorme expectación y aumentó el atractivo del club para los aficionados y los patrocinadores.

En el campo, la experiencia tuvo luces y sombras. Maradona disputó 26 partidos de Liga y marcó cinco goles, pero sus problemas físicos y los desencuentros con Bilardo impidieron que el proyecto alcanzara las expectativas generadas por su llegada. El Sevilla terminó séptimo y no consiguió clasificarse para Europa. La relación entre el jugador, el entrenador y la entidad se deterioró durante los últimos meses de la temporada, hasta desembocar en su salida. La aventura sevillista dejó momentos de calidad y una enorme repercusión mediática, pero duró apenas un curso.

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Etiquetas Deportes Fútbol