El Comité Olímpico Internacional (COI) ha emitido un comunicado en el que afirma que el deportista ucraniano, Vladyslav Heraskevych, de la disciplina de skeleton no participará más en los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina. La polémica saltó tras la negativa del atleta de no usar un casco en el que aparecían las fotos de varios deportistas ucranianos que han fallecido durante el desarrollo de la Guerra de Ucrania. Vladyslav salió a pista con el casco, cosa que no gustó al COI y por ello no le permitirán seguir participando en la competición.
"La esencia de este caso no radica en el mensaje, sino en cómo quería expresarlo"
El COI ha afirmado que la expulsión de Vladyslav, corresponde a haber incumplido la normativa sobre la prohibición de expresiones políticas por parte de los deportistas en las pruebas oficiales y fue decidida por el jurado de la Federación Internacional de Bobsleigh y Skeleton (IBSF). La presidenta del organismo olímpico, Kirsty Coventry, tenía la intención de que siguiese participando en la competición, y por ello se reunieron con él para tratar de llegar a un entendimiento, pero al no aceptar "ningún tipo de compromiso", se optó por la expulsión.
"El COI tenía un gran interés en que Heraskevych compitiera. Por ello, se reunió con él para buscar la manera más respetuosa de abordar su deseo de recordar a sus compañeros atletas que perdieron la vida tras la invasión rusa de Ucrania. La esencia de este caso no radica en el mensaje, sino en cómo quería expresarlo", explica la entidad.
El caso de Vladyslav Heraskevych tomó forma el pasado lunes 9, cuando la IBSF comunicó al COI que el deportista ucraniano había competido con un casco en el que aparecían imágenes de atletas ucranianos fallecidos durante la invasión rusa. A partir de esa notificación, el Comité Olímpico Internacional activó el procedimiento previsto en estos casos.
La reunión con el COI y el artículo 50.2
Ese mismo día, el COI mantuvo un encuentro con el entrenador del deportista y con el jefe de misión adjunto del Comité Olímpico de Ucrania. En esa reunión se les trasladó que el casco vulneraba el apartado 50.2 de la Carta Olímpica, que establece que “no se permite ningún tipo de manifestación ni propaganda política, religiosa o racial en los sitios, sedes o áreas olímpicas”.
Desde el organismo olímpico se insistió en que la norma es de aplicación general para todos los atletas y delegaciones, con independencia del contexto o del país al que representen. Al mismo tiempo, el COI planteó alternativas. Se le ofreció la posibilidad de mostrar el casco inmediatamente después de la competición, en la zona mixta, una vez finalizada su participación deportiva. También se le propuso portar un brazalete negro como gesto simbólico durante la prueba. Según el organismo que preside Thomas Bach, el objetivo es permitir expresiones de duelo dentro de los márgenes establecidos por la normativa olímpica.
En su explicación oficial, el COI señaló que “el duelo no se expresa ni se percibe de la misma manera en todo el mundo”. Por ello, recordó que en las villas olímpicas existen centros multirreligiosos destinados a que los deportistas puedan recogerse y expresar su dolor con “dignidad y respeto”.
El comunicado también recuerda que las Directrices sobre la Expresión de los Atletas son el resultado de una consulta global realizada en 2021, en la que participaron 3.500 deportistas de todo el mundo. Estas directrices cuentan, según el COI, con el respaldo pleno de la Comisión de Atletas del organismo y de las comisiones de atletas de las federaciones internacionales y de los comités olímpicos nacionales. Con ello, el COI defiende que las reglas actuales no son una imposición unilateral, sino fruto de un proceso de consulta amplio dentro del movimiento olímpico.