La NBA quiere entrar en Europa en octubre de 2027. La fecha ya no aparece únicamente como una posibilidad a largo plazo: es el horizonte con el que trabajan la competición estadounidense y FIBA para poner en marcha una nueva liga profesional en el continente. El proyecto contempla inicialmente 16 equipos, 12 plazas permanentes y cuatro accesos anuales por méritos deportivos, una fórmula que pretende combinar el modelo de franquicia estadounidense con un elemento de ascenso por resultados.
La novedad de los últimos días es que ese proyecto ya no tiene por qué construirse necesariamente al margen de la Euroliga. La máxima competición europea ha recibido una oferta formal de la NBA y sus 13 clubes accionistas deberán estudiar los términos antes de tomar una decisión el próximo 6 de octubre, después de reunirse el día anterior en Villa d'Este, a orillas del lago Como. El contenido económico de la propuesta todavía no se ha hecho público. La cuestión ya no es, por tanto, si la NBA quiere jugar en Europa. La cuestión es bajo qué estructura lo hará.
Dos caminos para una misma liga
El proyecto NBA-FIBA lleva meses tomando forma. La propuesta presentada por ambas organizaciones contempla una competición integrada en el ecosistema europeo y con una vía de acceso basada en el mérito deportivo. Además de las plazas permanentes, los clubes podrían clasificarse anualmente a través de la Basketball Champions League o de un torneo clasificatorio. La idea también incluye coordinar el calendario con las ligas nacionales y las ventanas de selecciones.
Jorge Garbajosa, presidente de FIBA Europa, aseguró en junio que el objetivo era que la NBA Europa comenzara en la temporada 2027-28 incluso aunque no hubiera acuerdo con la Euroliga. El dirigente defendió un modelo de 12+4 y señaló que los campeones de determinadas ligas nacionales y de la BCL tendrían acceso a la nueva competición. También criticó la actual convivencia entre Euroliga y calendario de selecciones.
El segundo camino pasa ahora por incorporar a la Euroliga al proyecto. Según las informaciones conocidas, la NBA pretende adquirir la competición europea y utilizarla como base para construir su presencia continental. Eso cambiaría por completo el escenario: en lugar de crear una competición paralela que compitiera por jugadores, clubes, aficionados y derechos audiovisuales, podría intentar transformar una estructura que ya tiene equipos, historia, audiencias y un calendario consolidado.
La Euroliga tiene una decisión histórica sobre la mesa
La Euroliga ya está trabajando en una alternativa propia. Su plan contempla convertir progresivamente a los clubes accionistas en franquicias y elevar de los 13 actuales hasta 21 equipos fijos, con una competición de 24 participantes dividida en dos conferencias. En ese escenario, los tres españoles con plaza estable (Real Madrid, Barcelona y Baskonia) tendrían previsiblemente la compañía del Valencia Basket. La diferencia entre ambos modelos no es únicamente económica. También es una discusión sobre quién controla el baloncesto europeo.
FIBA defiende que el proyecto NBA respeta determinados principios del deporte europeo porque mantiene una puerta abierta al mérito deportivo y conecta la nueva competición con las ligas nacionales. La Euroliga, en cambio, representa un modelo construido por los propios clubes y con una estructura empresarial ya consolidada. Garbajosa lo resumió desde la posición de FIBA al diferenciar entre un modelo que busca proteger el ecosistema deportivo europeo y otro que prioriza la empresa.
Madrid, Londres y París ya están en el mapa
La NBA no está pensando en Europa como un único mercado. Está pensando en ciudades concretas. Entre sus mercados objetivo aparecen Madrid, Barcelona, Londres, París, Roma, Milán, Múnich, Berlín, Atenas y Estambul, además de Manchester y Lyon. El proyecto responde a una lógica muy estadounidense: buscar grandes áreas metropolitanas, capacidad económica, pabellones modernos, patrocinadores y una masa de aficionados suficiente para sostener una franquicia.
La NBA ya está utilizando además sus partidos europeos para reforzar esa estrategia. En enero de 2027, San Antonio Spurs y New Orleans Pelicans jugarán partidos de temporada regular en París y Manchester, dentro de la expansión de la presencia de la liga en el continente. La NBA ha identificado especialmente esos mercados como parte de su crecimiento internacional.
La llegada de franquicias europeas también responde a una realidad deportiva que la NBA ya no puede ignorar. Nikola Jokic, Giannis Antetokounmpo, Luka Doncic o Victor Wembanyama han convertido el talento europeo en una parte esencial del producto estadounidense. Silver reconoció a comienzos de 2026 que la liga está explorando una competición continental precisamente en un momento de fuerte crecimiento del baloncesto europeo.
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