La NBA se ha vuelto loca en los últimos días del mercado de traspasos. Hace unos días, el periodista de ESPN experto en fichajes, Shams Charania, anunció que James Harden había pedido el traspaso desde los Clippers. Esta noticia sorprendió enormemente a la esfera de la liga, además el jugador en su contrato tenía opción de veto, por lo que tenía cierto poder a la hora de elegir el equipo en el que jugaría. Finalmente, en la madrugada del 4 de febrero, se anunció que el base/escolta jugará lo que queda de temporada en los Cavs a cambio de Darius Garland y una segunda ronda.
De casi crear una dinastía a ser un llanero solitario
La historia de James Harden en la liga, comienza en el Draft de 2009, en el que unos Thunder liderados por Westbrook y Durant decidieron elegirle en la tercera posición de ese Draft, del que salieron nombres como Blake Griffin, Jrue Holiday o Stephen Curry. Los Thunder le eligieron gracias a sus buenos números en Arizona State, pero desde un inicio su rol en el equipo fue de sexto hombre jugando la friolera cantidad de 22 minutos por partido en su primer año en la liga. Ese año entró en el primer quinteto de rookies y logró jugar sus primeros Play-Off (cosa que hasta ahora ha conseguido en los 17 años que lleva en la liga). Sin embargo, fueron barridos en seis juegos por los campeones de ese año, Los Angeles Lakers.
La siguiente temporada empezó a ser considerado como uno de los mejores jugadores que salen desde el banquillo y mejoró levemente sus números. Incluso llegó a disputar la final de la conferencia Oeste siendo vapuleando por Dirk Nowitzki. Su consolidación en la liga, llegó en la temporada 11-12, donde llegó a disputar más de 30 minutos por partido, siendo sexto hombre del año y promediando, 16.8 puntos,4.1 rebotes y 3.7 asistencias. El equipo estaba destinado a crear una nueva dinastía con un Durant liderando al equipo, una segunda espada como Westbrook y un hombre desde el banquillo que suplía con gran nivel a sus compañeros como Harden.
Al acabar esa temporada, el equipo tenía que renovar al base para que este no fuera agente libre en verano. Harden pedía el máximo viendo la importancia de su rol en el equipo, pero la directiva, en un momento en el que los sueldos de Durant, Westbrook e Ibaka eran bastante altos, decidieron traspasarle a los Rockets a cambio de Kevin Martin y Jeremy Lamb. El traspaso sorprendió a la ciudad de Oklahoma, que se apenaba de perder a uno de su gran trío, y el resto de la liga se alegraba de que ese gran equipo se disolviese.
Sin embargo, para el futuro de Harden, puede que ese traspaso haya sido bueno para él, a pesar de que a día de hoy todavía no ha logrado ser campeón de la liga. Desde el momento en el que llegó a Texas, cogió las riendas del equipo y se hizo amo y señor de la ciudad. En su primer intento en Play-Off, perdió contra sus excompañeros. En los siguientes años, su nivel fue subiendo siendo uno de los mejores anotadores de la liga, terminando en primeras posiciones de su conferencia durante varios años, pero el papel en la postemporada del equipo no acompañaba.
La mejor temporada anotadora de la historia reciente de la liga
La temporada 2017‑18 marcó un punto de inflexión en la carrera de James Harden con los Houston Rockets, consolidándolo como una de las superestrellas ofensivas de la NBA. Aquel año promedió 30,4 puntos por partido, 8,8 asistencias y 5,4 rebotes, números que le valieron el premio de MVP de la liga y el liderato en anotación regular por primera vez en su carrera. Harden transformó el ataque de los Rockets, imponiendo su estilo de juego y liderando a Houston a una de sus mejores marcas de temporada.
La campaña siguiente, 2018‑19, fue todavía más dominante desde el punto de vista ofensivo. Harden elevó sus cifras a 36,1 puntos, 7,5 asistencias y 6,6 rebotes por juego en 78 partidos, convirtiéndose en el máximo anotador de la NBA por segunda temporada consecutiva. Su capacidad para anotar desde múltiples zonas de la cancha y su volumen de triples lo situaron entre los líderes históricos de la liga en eficiencia ofensiva. En 2019‑20, Harden volvió a liderar la liga en puntos con 34,3 por partido, manteniendo su estatus como uno de los máximos anotadores del baloncesto moderno.
A partir de la temporada 2020‑21, Harden empezó a transitar por una etapa más de transición en su carrera. Tras salir de Houston, pasó por Brooklyn Nets y Philadelphia 76ers, donde su impacto individual siguió siendo alto, pero sin repetir las cifras anotadoras históricas de sus años en los Rockets. Con Los Angeles Clippers en las campañas posteriores, Harden ha continuado siendo un jugador clave en la creación de juego y anotación; en la temporada 2025‑26 promediaba alrededor de 25,4 puntos y 8,1 asistencias, consolidándose como un veterano referente en la liga y protagonista de cada ofensiva donde juega.
Ahora parece que está ante su última oportunidad de hacerse con el tan ansiado anillo. Con 36 años y en las últimas temporadas de la carrera de uno de los mejores anotadores de la historia de la liga es un gran refuerzo para los Cavs que ven en "the beard" la última pieza que les queda para conseguir su segundo anillo, aunque el proyecto no vaya a tener muca vigencia dado el gran volumen de salarios que tiene el equipo.