James Harden ha evitado una condena por el arma que la Policía encontró en su coche en Houston. El jugador de los Cavaliers completó un programa alternativo y el caso fue finalmente archivado, evitando así una posible pena de prisión.
El episodio se suma a una carrera marcada también por sus peculiares historias fuera de las pistas, especialmente relacionadas con la vida nocturna. Desde sus conocidas visitas a clubes de striptease hasta fiestas, multas y otras situaciones surrealistas, 'La Barba' ha construido un personaje tan llamativo fuera de la cancha como dentro de ella.
El jugador que consiguió que un strip club retirara su camiseta
La historia más famosa probablemente sea también una de las más surrealistas.
Durante sus años en Houston, Harden se convirtió en un habitual de los clubes de striptease de la ciudad. Su fama llegó hasta tal punto que, según contó Jamil 'Mal' Clay en el podcast de Joe Budden, uno de los establecimientos llegó a colgar una camiseta de Harden del techo como si hubiera retirado su dorsal. La razón, según aquel relato, era la enorme cantidad de dinero que el jugador habría gastado allí.
La historia fue recogida posteriormente por numerosos medios deportivos y se convirtió en una de las anécdotas más conocidas alrededor de 'La Barba'. Incluso se llegó a afirmar que Harden había gastado un millón de dólares en una sola noche en el establecimiento. Esa cifra, sin embargo, nunca ha sido confirmada oficialmente y procede de relatos y testimonios difundidos en medios y podcasts, por lo que debe tomarse como una cantidad atribuida, no como un dato demostrado.
La camiseta, eso sí, terminó convirtiéndose en parte de la mitología de Harden. Una auténtica versión nocturna de la retirada de dorsal que cualquier estrella de la NBA sueña con conseguir en su pabellón.
Un estudio estadístico para medir sus noches de fiesta
La relación entre Harden y los clubes llegó a tal punto que incluso alguien decidió intentar demostrar con números si sus visitas a determinadas ciudades podían afectar a su rendimiento.
Un aficionado recopiló los partidos de Harden en las diferentes ciudades de la NBA y los cruzó con las valoraciones de los strip clubs de cada lugar. Para hacerlo, utilizó las puntuaciones medias de Google de los diez primeros establecimientos de cada ciudad y las comparó con estadísticas como puntos, porcentaje de tiro, triples, tiros libres, asistencias y pérdidas.
El resultado fue tan absurdo como divertido: el análisis sugería que Harden rendía mejor en ciudades cuyos strip clubs tenían peores valoraciones. Según aquel estudio, Toronto era una de sus mejores plazas y Miami una de las peores.
No es, evidentemente, una investigación científica que permita establecer una relación causal. Pero resume perfectamente el personaje que se había construido alrededor del jugador: hasta sus posibles destinos nocturnos se convirtieron en material para las estadísticas de los aficionados.
La fiesta que le costó 50.000 dólares
En diciembre de 2020 llegó uno de los episodios más conocidos de su carrera fuera de la pista.
La NBA sancionó a Harden con 50.000 dólares por incumplir los protocolos sanitarios contra la COVID-19. El jugador había acudido a una fiesta privada en Houston en plena aplicación de las restricciones de la liga, que prohibían participar en determinadas reuniones multitudinarias y acudir a bares, clubes y locales similares.
Un vídeo en el que aparecía Harden sin mascarilla circuló por redes sociales y provocó la investigación. La polémica aumentó porque las imágenes fueron interpretadas como una fiesta en un strip club. Harden negó esa versión y aseguró que había acudido a un evento de una amiga a la que quería apoyar, no a un club de striptease.
El problema es que la NBA no necesitó determinar exactamente qué tipo de establecimiento era. Consideró que había infringido los protocolos y le impuso la multa.
Además, el incidente tuvo una consecuencia deportiva inmediata: el partido inaugural de los Rockets contra Oklahoma City fue aplazado porque Houston no podía reunir a los ocho jugadores disponibles que exigía la competición, después de varios casos y aislamientos relacionados con el coronavirus y la cuarentena de Harden.
El cumpleaños en el que lanzó la tarta al océano
Y después están las historias que directamente parecen sacadas de una película.
En 2022, Harden celebró su 33 cumpleaños a bordo de un yate en Marina del Rey, en California. El jugador organizó una fiesta con amigos, música, comida y bebida. Hasta ahí, nada especialmente extraño para una estrella de la NBA.
Hasta que apareció la tarta.
Las cámaras captaron a Harden cogiendo una enorme tarta de cumpleaños de cuatro pisos y lanzándola por la borda del yate directamente al océano mientras los invitados grababan la escena. El DJ incluso reaccionó sorprendido antes de que el pastel desapareciera en el agua.
Había, eso sí, un pequeño detalle: todo apunta a que la tarta era falsa, probablemente una estructura decorativa. El vídeo muestra que el pastel apenas se deforma al caer y que Harden puede levantarlo con demasiada facilidad para tratarse de una tarta de semejante tamaño.
La fiesta también contó con una escultura de hielo con la cabeza de Harden y su característica barba.
Una vida nocturna que se convirtió en parte del personaje
Con el paso de los años, la relación de Harden con la noche terminó convirtiéndose prácticamente en una extensión de su personaje público. Hubo rumores sobre sus noches en Houston, historias sobre sus visitas a clubes en otras ciudades e incluso relatos que vinculaban algunas de sus actuaciones menos brillantes con sus hábitos nocturnos. Muchas de esas historias nunca han sido confirmadas y forman parte de la cultura alrededor de la NBA más que de hechos demostrados.
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