El incidente racista en el estadio Da Luz de Lisboa colea aún en los medios de comunicación de todo el planeta. Especialmente en España, donde las tertulias deportivas llenan los minutos con el acto de cobardía y – presuntamente – xenófobo de Gianluca Prestianni contra Vinicius Jr. Desde ciertos sectores se ha optado por relativizarlo o directamente ridiculizar a quienes lo denuncian. En este caso, el ‘7’ del Real Madrid. Esto ha ocurrido en el programa El Primer Palo de EsRadio, la emisora que dirige Federico Jiménez Losantos. En un momento del debate del espacio que presenta Juanma Rodríguez, uno de sus colaboradores, sugiere que el brasileño se comportó poco menos que como un “chivato” por denunciar al árbitro del partido que el argentino le llamó “mono” mientras se tapaba la boca con la camiseta para no dejar pruebas. Incluso llegó a insinuar que la estrella merengue, con su actitud, “cortó el ritmo” a su equipo, que debía de haber aprovechado para golear al Benfica en lugar de entrar en la disputa.

Lejos de condenar sin matices el ataque, el jefe de informativos locales de EsRadio, Gonzalo Heredero, aprovechó la tertulia deportiva de ‘El Primer Palo’, dirigida por Juanma Rodríguez, para cargar contra el propio futbolista por haber denunciado lo sucedido al árbitro. En su intervención, Heredero sostuvo que “la actitud de Vinicius lo que hace es cortar el ritmo del Madrid”, y precisó a qué se refería cuando el presentador le pidió explicaciones: “Sí, el ir al árbitro a chivarse de que le han llamado mono”.

El uso del término “chivarse”, reiterado en varias ocasiones y acompañado de un tono burlón, no fue casual ni anecdótico. Cuando Rodríguez le repreguntó directamente - “¿A chivarse de que le han llamado mono?” -, Heredero redobló su planteamiento y se reafirmó sin matices: “Sí. ¿Se chivó o no se chivó? ¿A eso cómo lo llamas tú? Cuando estabas en el colegio y le decías al profesor que alguien había hecho algo, ¿cómo lo llamabas a eso?”. La comparación infantil, lejos de suavizar el comentario, evidenció una trivialización deliberada de un insulto racista en un contexto profesional.

“La solución es dejarlo pasar”

La conversación avanzó hacia un terreno aún más controvertido cuando Rodríguez preguntó directamente cuál debía ser la reacción de un futbolista ante un insulto racista. La respuesta de Heredero fue tajante: “A nadie”. Es decir, su postura pasa por el silencio ante un ataque que la propia UEFA reconoce como una grave infracción disciplinaria.

Gonzalo Heredero: "Sí. ¿Se chivó o no se chivó? ¿A eso cómo lo llamas tú? Cuando estabas en el colegio y le decías al profesor que alguien había hecho algo"

En ese mismo intercambio, el periodista llegó a admitir que llamar “mono” a un futbolista negro es “un insulto racista”, pero aun así insistió en que la respuesta adecuada sería ignorarlo. “La solución que planteas, entonces, es dejarlo pasar…”, resumió Rodríguez. “Sí, como tantos otros muchos insultos que se dan en un partido de fútbol”, confirmó Heredero.

La contradicción resulta evidente: reconoce el carácter racista del insulto, pero al mismo tiempo niega la legitimidad de denunciarlo y defiende que debe ser asumido como parte del juego. Más aún, el jefe de informativos locales de EsRadio no dudó en despreciar la reacción del jugador: “Lo que considero anormal es ir al árbitro y chivarte ‘me ha llamado mono’”, dijo con tono burlón, antes de rematar: “Es que para mí es ridículo. Si quieres lo digo más alto. Es ridículo”.

Culpa de la izquierda

El momento más revelador llegó cuando Heredero vinculó la denuncia del racismo con una supuesta estrategia ideológica. Según su relato, el problema no radica en el insulto, sino en el hecho de que se señale públicamente. “Le compras la mercancía a la izquierda política y mediática que nos ha metido ahora que hay un problema de racismo en el fútbol”, afirmó.

El tertuliano fue incluso más allá, negando la propia existencia de un fenómeno ampliamente documentado en el deporte europeo: “Yo llevo 55 años viendo fútbol y nunca ha habido un problema de racismo hasta que llegó Vinicius”.

Estas palabras no solo ignoran décadas de episodios racistas contra jugadores negros en distintas ligas y competiciones, sino que trasladan implícitamente la responsabilidad hacia la víctima. Bajo ese planteamiento, el problema no sería el insulto, sino la denuncia; no el agresor, sino quién se atreve a señalar la agresión.

El propio Juanma Rodríguez, conductor del programa, llegó a mostrar su sorpresa ante la contundencia de las afirmaciones de su colaborador. “Pero tú sabes que el fútbol no va por ahí, en esa dirección, porque la sociedad no va en esa dirección”, le respondió en un momento del intercambio. En otro punto, fue aún más explícito: “Sabes que en el mundo del fútbol, el tema del racismo ha conllevado muchos más problemas que otras cuestiones y estamos especialmente sensibilizados, salvo tú”.

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