Conor McGregor está cada vez más cerca de volver a la UFC. Después de años de rumores, intentos fallidos y mensajes crípticos en redes sociales, Dana White ha confirmado que el regreso del irlandés está prácticamente encaminado: “Peleará este verano”. El anuncio reabre una de las historias más esperadas de las MMA, la del excampeón que no compite desde julio de 2021, cuando sufrió una grave lesión en la pierna en su trilogía contra Dustin Poirier.

Dana White dispara la expectación

La frase de Dana White ha sido suficiente para volver a colocar a McGregor en el centro de la UFC. El CEO de la compañía se mostró “extremadamente confiado” en que el irlandés volverá a pelear este verano y aseguró que el luchador ya está entrenando con intensidad. No hay todavía contrato anunciado, rival cerrado ni cartel oficial, pero el mensaje desde la UFC es claro: esta vez el regreso parece más cerca que nunca.

La fecha que más fuerza ha tomado es el 11 de julio, dentro de la International Fight Week de Las Vegas, en el evento UFC 329. Ese escenario tendría una carga simbólica evidente: McGregor volvería casi cinco años exactos después de su última pelea, celebrada el 10 de julio de 2021 ante Dustin Poirier en UFC 264.

Casi cinco años sin pelear

El regreso de McGregor no es un regreso cualquiera. El irlandés lleva sin competir desde su derrota ante Dustin Poirier, una pelea que terminó de la peor manera posible para él: con una fractura en la pierna y una imagen que pareció cerrar una etapa. Desde entonces, su carrera ha estado marcada por amagos de vuelta, lesiones, polémicas y negociaciones que nunca terminaron de concretarse.

En este tiempo, McGregor ha seguido siendo una de las figuras más mediáticas de la UFC, pero más por lo que representa que por su actividad deportiva. Su último triunfo en la compañía fue en enero de 2020 ante Donald Cerrone. Desde entonces, el irlandés ha perdido dos veces contra Poirier y no ha vuelto a pisar el octágono en combate oficial.

Holloway y Chandler, los nombres sobre la mesa

Aunque la UFC todavía no ha confirmado el rival, hay dos nombres que aparecen con fuerza. El primero es Michael Chandler, con quien McGregor ya estuvo vinculado tras su paso conjunto por The Ultimate Fighter y con quien llegó a tener una pelea prevista antes de que el combate se cayera. El segundo es Max Holloway, una opción con más peso histórico y mediático, ya que ambos se enfrentaron en 2013, con victoria para McGregor.

La opción de Holloway tendría mucho atractivo para la UFC: dos nombres enormes, una rivalidad con pasado y un combate capaz de venderse como el regreso de una leyenda contra uno de los peleadores más queridos del público. Chandler, en cambio, representaría el duelo que lleva años esperando el aficionado y que nunca terminó de producirse.

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