El Regate

Atlético de Madrid y Barça: una rivalidad construida a base de encontrarse en todas partes

Rojiblancos y colchoneros vuelven a medirse después de un año de muchas cuentas pendientes

N.C.
Álex Baena y Lamine Yamal disputan un balón durante la eliminatoria de Champions League de la temporada 25 26. Europa Press.
Álex Baena y Lamine Yamal disputan un balón durante la eliminatoria de Champions League de la temporada 25 26. Europa Press.

El Barcelona ganó en el Metropolitano el pasado 14 de abril y se marchó eliminado de la Champions League. Había derrotado al Atlético de Madrid por 1-2, como ya había hecho diez días antes en Liga, pero el resultado no bastaba para levantar el 0-2 de la ida. Fue el sexto enfrentamiento entre ambos equipos en una temporada en la que los azulgranas consiguieron cuatro victorias y los rojiblancos se llevaron las dos eliminatorias que disputaron. Una sucesión de partidos que dejó una conclusión difícil de explicar mirando únicamente los marcadores: el Barça ganaba más veces, pero el Atlético sobrevivía cuando la derrota significaba quedarse fuera.

Este domingo volverán a encontrarse. El Metropolitano recibirá a los dos primeros clasificados de LaLiga, separados por apenas dos puntos, con el Barcelona al frente de la tabla. Será otro capítulo de una relación deportiva que ha adquirido una dimensión particular durante los últimos años. Sin compartir ciudad ni protagonizar un derbi histórico, Atlético y Barça han terminado construyendo una rivalidad reconocible a fuerza de disputarse títulos, cruzarse en eliminatorias y reencontrarse cuando todavía estaban recientes las consecuencias del partido anterior.

No es un fenómeno completamente nuevo. Hace doce años, ambos equipos también se enfrentaron seis veces durante una misma temporada. Aquel curso terminó con el Atlético celebrando una Liga en el Camp Nou, después de haber eliminado al Barcelona de la Champions. El fútbol ha cambiado mucho desde entonces, pero Diego Simeone continúa en el banquillo rojiblanco. Y algunos de aquellos recuerdos siguen teniendo protagonistas sobre el césped.

El día que Godín convirtió el Camp Nou en una fiesta rojiblanca

El 17 de mayo de 2014, el Barcelona necesitaba ganar al Atlético para proclamarse campeón de Liga. Los rojiblancos llegaban a la última jornada con tres puntos de ventaja y les bastaba un empate para conquistar un campeonato que no levantaban desde 1996. El escenario difícilmente podía ser más incómodo: el título se decidiría en el estadio del rival que todavía podía arrebatárselo.

Alexis Sánchez adelantó al Barcelona en la primera parte y acercó a los azulgranas al campeonato. Pero Diego Godín apareció después del descanso para cabecear a la red un saque de esquina. El 1-1 terminó siendo definitivo. El Atlético de Simeone celebró su décima Liga sobre el césped del Camp Nou, en una de las imágenes más reconocibles de su historia reciente.

Aquel encuentro no llegó aislado. Durante la temporada 2013-2014, Atlético y Barcelona se enfrentaron seis veces. Primero disputaron la Supercopa de España, que terminó en manos azulgranas después de dos empates, gracias al valor de los goles fuera de casa. Después llegó un 0-0 liguero en el Vicente Calderón y, en abril, una eliminatoria de Champions que confirmó hasta qué punto el equipo de Simeone había conseguido incomodar al Barcelona.

Tras empatar 1-1 en el Camp Nou, un gol de Koke permitió al Atlético ganar 1-0 en el Calderón y alcanzar las semifinales europeas. El Barcelona, acostumbrado a estar entre los principales aspirantes al título continental, se quedó fuera ante un rival que volvería a frustrar sus aspiraciones apenas unas semanas después.

El balance de aquellos seis partidos resulta significativo. El Barça no consiguió derrotar al Atlético en ninguno, aunque conquistó la Supercopa. Cinco encuentros terminaron empatados y el único triunfo fue rojiblanco. La Liga y la Champions quedaron asociadas a una misma idea: el Atlético había aprendido a competir contra el Barcelona en escenarios donde cada error podía decidir una temporada.

La historia tuvo continuidad en 2016. Ambos volvieron a encontrarse en los cuartos de final de la Champions y dos goles de Antoine Griezmann en el Calderón eliminaron al Barcelona, que defendía el título europeo. Fue la segunda vez en tres años que Simeone dejó fuera a los azulgranas de la competición.

Serial de partidos

La temporada 2025-2026 recuperó aquella frecuencia de enfrentamientos, aunque con una distribución de resultados diferente. Atlético y Barcelona coincidieron en Liga, Copa del Rey y Champions. Seis partidos que fueron alimentando una rivalidad en la que cada nuevo cruce parecía arrastrar algo del anterior.

El Barcelona ganó los dos encuentros ligueros. En diciembre se impuso por 3-1 en el Camp Nou y en abril volvió a vencer, esta vez por 1-2 en el Metropolitano. Sin embargo, las eliminatorias contaron otra historia.

En febrero, el Atlético atropelló al Barcelona por 4-0 en la ida de las semifinales de Copa del Rey. El equipo de Hansi Flick estuvo cerca de devolverle el golpe en la vuelta. Ganó 3-0 en el Camp Nou y necesitó un gol más para forzar la prórroga, pero el Atlético conservó la ventaja y consiguió clasificarse para la final.

Apenas un mes después, los dos equipos volvieron a verse en los cuartos de Champions. La repetición del enfrentamiento alcanzó entonces su punto más llamativo: disputaron tres partidos entre el 4 y el 14 de abril, dos europeos y uno de Liga, alternando los estadios y los vencedores.

El Barcelona ganó primero en Madrid. Cuatro días más tarde, el Atlético se impuso por 0-2 en el Camp Nou, con goles de Julián Álvarez y Alexander Sørloth, en un encuentro marcado también por la expulsión de Pau Cubarsí. La vuelta ofreció otro cambio de guion. Lamine Yamal y Ferran Torres colocaron al Barça por delante en el Metropolitano, pero Ademola Lookman marcó el gol que acabaría dando la clasificación al conjunto rojiblanco.

El resultado final fue una derrota del Atlético por 1-2 y una nueva eliminación del Barcelona. Por tercera vez, después de 2014 y 2016, una eliminatoria de Champions entre ambos terminaba con los rojiblancos clasificados.

La historia tiene incluso un hilo personal que une las distintas etapas. Koke, autor del gol que eliminó al Barcelona en 2014, seguía formando parte del Atlético doce años después. Simeone también continuaba al frente de un equipo que, pese a sus transformaciones, había vuelto a encontrar en el conjunto azulgrana uno de sus adversarios más habituales en los partidos decisivos.

Guerra abierta por Julián Álvarez

Pero los seis enfrentamientos de la última temporada no fueron el único motivo de fricción entre ambos clubes. Durante el verano, Julián Álvarez se convirtió en protagonista de un conflicto que trasladó la rivalidad del terreno de juego a los despachos. El argentino expresó durante el Mundial su deseo de cambiar de equipo y el Barcelona trató de incorporarlo. Joan Laporta reconoció públicamente el interés azulgrana, mientras el Atlético se negó a negociar su salida. La tensión terminó por alcanzar a las directivas, con acusaciones cruzadas y una denuncia rojiblanca ante los organismos federativos.

El episodio tuvo consecuencias. A finales de octubre, la Federación Española de Fútbol impuso al Barcelona una multa de 602 euros por una infracción leve relacionada con los contactos con el delantero. La sanción, recurrible, puso un desenlace disciplinario al expediente federativo, pero la operación nunca llegó a producirse. Julián permaneció en Madrid, recibió silbidos de parte de la afición rojiblanca durante las primeras jornadas y terminó pidiendo disculpas por sus declaraciones del verano después de marcar el gol de la victoria contra el Deportivo de La Coruña.

No era la primera vez que el Barcelona intentaba incorporar a una figura del Atlético en medio de un enfrentamiento entre ambas instituciones. El precedente de Antoine Griezmann, que acabó fichando por el Barça en 2019 antes de regresar a Madrid, todavía forma parte de esa historia compartida. Entonces también hubo denuncias, reproches públicos y una relación deteriorada entre las directivas. El propio Simeone recordó aquel episodio durante el culebrón de Julián. La rivalidad entre ambos clubes había encontrado otro terreno de disputa, más allá de las finales y las eliminatorias

Una rivalidad que vuelve a tener la Liga de por medio

Este domingo, los antecedentes tendrán que convivir con las necesidades del presente. El Barcelona visita el Metropolitano como líder con 30 puntos, mientras el Atlético ocupa la segunda posición con 28. Una victoria rojiblanca permitiría al equipo de Simeone superar a su rival en la tabla. Un triunfo azulgrana ampliaría la distancia entre ambos a cinco puntos.

Será el séptimo enfrentamiento desde diciembre de 2025 y, esta vez, no habrá una eliminatoria que resolver ni un partido de vuelta para corregir el resultado. Los dos equipos se encontrarán a las 21:00 en un Metropolitano que ya ha sido escenario de varios de sus últimos capítulos.

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