El Regate

Apelación, sanción y años de proceso: lo que viene ahora en el caso Manchester City

El supuesto veredicto sobre los 115 cargos abre ahora una nueva fase del procedimiento, con 14 días para recurrir y una audiencia posterior específica para decidir el castigo

Haaland durante un partido de Premier League| EP
Haaland durante un partido de Premier League| EP

El caso de los 115 cargos del Manchester City ha entrado en una nueva fase y parece que puede alargarse mucho tiempo. Según varias informaciones que se dieron durante el pasado fin de semana, el club inglés había sido descubierto como culpable de la mayoría de los cargos de los que se les acusa, tras un proceso que lleva más de tres años en investigación. La resolución completa todavía no se ha publicado al 100%, ya que el proceso sigue en la más absoluta confidencialidad.

Eso significa que a pesar de que el procedimiento haya avanzado, los puntos de sanción multa o descenso no se aplicarán de momento. Pero antes de que llegue eso, comienza el proceso de apelación y después ya se determinarán las consecuencias de uno de los casos más mediáticos de este siglo.

14 días para abrir una nueva batalla

Según las reglas de la Premier League, cualquiera de las partes implicadas en el procedimiento pueden recurrir una decisión de la comisión independiente. El plazo para poder recurrir es de 14 días desde que se notifica el fallo. En un caso como el del City, una apelación permitiría al club cuestionar alguna de las decisiones alcanzadas por la comisión pudiendo cambiar el destino final del procedimiento.

La Premier ya ha utilizado este mecanismo en otros casos. Cuando un club recurre una resolución, el expediente pasa a un órgano diferente al que tomó la decisión inicial. El objetivo es que exista una segunda revisión de las conclusiones antes de cerrar definitivamente la vía disciplinaria interna.

En el caso del City, ese paso puede ser especialmente relevante por la magnitud del expediente. No se trata de una sanción que pueda recurrirse ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo de Lausana: el procedimiento de la Premier League contempla su propio sistema de apelación y, según la explicación del reglamento realizada por Sky Sports, no existe una segunda apelación ante el TAS una vez concluida esa fase.

Un tribunal diferente y con margen para cambiar el fallo

La apelación sería examinada por un Appeal Board compuesto por tres miembros, designados por el presidente independiente del Judicial Panel. Uno de ellos debe haber ejercido funciones judiciales y será quien presida el órgano. No es, por tanto, una repetición automática del primer juicio, sino una instancia diferente dentro del sistema disciplinario de la Premier.

Además, el Appeal Board dispone de un margen de actuación amplio. Puede aceptar el recurso, rechazarlo o modificar la resolución anterior, incluyendo la posibilidad de variar la orden dictada por la comisión. Eso hace que la apelación no sea simplemente un trámite para confirmar lo ocurrido, sino una fase capaz de alterar el resultado.

Todo el procedimiento se desarrolla en privado y bajo confidencialidad. Es precisamente uno de los motivos por los que la información conocida hasta ahora procede de filtraciones y de fuentes conocedoras del proceso, mientras la Premier League no ha publicado oficialmente los motivos completos de la resolución. El propio Manchester City ha reiterado que el proceso sigue abierto y que su posición respecto al expediente no ha cambiado.

Veredicto y sanción son dos cosas diferentes

Hay una segunda idea fundamental para entender qué puede ocurrir ahora. Que una comisión determine qué reglas se han incumplido no significa que ese mismo día quede fijada la sanción. Las propias normas de la Premier League contemplan una fase específica para decidir las consecuencias de las infracciones. En los casos financieros existen diferentes posibilidades, entre ellas multas, deducciones de puntos y otras sanciones deportivas, y no hay una tabla automática que convierta un determinado número de incumplimientos en una cantidad concreta de puntos. La propia competición ha explicado que no existe un sistema cerrado de equivalencias para este tipo de casos.

Por eso los precedentes de Everton o Nottingham Forest sirven para entender qué tipo de castigos puede imponer la Premier, pero no permiten calcular automáticamente qué podría ocurrir con el City. Sus expedientes eran distintos en número, naturaleza y circunstancias, mientras que el caso del campeón inglés es mucho más amplio y abarca acusaciones de diferentes tipos.

Y todavía queda una cuestión temporal. La audiencia para determinar las sanciones será un procedimiento separado, lo que significa que el castigo no tiene por qué llegar inmediatamente después del fallo sobre las infracciones. Después habrá que conocer qué decide la comisión sobre las consecuencias y, si procede, qué ocurre con las apelaciones posteriores.

Un caso que todavía puede alargarse durante años

La dimensión del expediente hace que nadie pueda poner ahora una fecha fiable al final de la historia. El proceso inicial ya tardó años en llegar a una resolución y, según Sky Sports, el procedimiento podría prolongarse todavía más si se recurre y se abren nuevas disputas jurídicas alrededor de las conclusiones y de las eventuales sanciones.

Por eso conviene separar tres momentos que durante estos días se han mezclado en el debate: la decisión sobre las infracciones, la apelación y la determinación del castigo. Son fases distintas y ninguna de ellas equivale por sí sola al cierre definitivo del expediente.

El Manchester City lleva años defendiendo su inocencia y su presidente, Khaldoon Al Mubarak, volvió a reafirmar el sábado que el club mantiene intacta su intención de demostrarla. El veredicto puede haber abierto la siguiente batalla, pero todavía queda por saber cuánto durará y, sobre todo, cuál será el precio final del caso de los 115 cargos.

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Etiquetas Deportes Fútbol