Maxwell Cremona ha cambiado considerablemente en apenas dos años. La sociedad propiedad de Alberto González Amador, que durante los ejercicios de mayor facturación acumuló importantes beneficios con una estructura reducida, cerró 2025 con menos ingresos, mayores costes laborales y pérdidas. Al mismo tiempo, mantiene una plantilla de cinco trabajadores, la misma que un año antes.

Las nuevas cuentas depositadas en el Registro Mercantil, a las que ha tenido acceso ElPlural.com, muestran que Maxwell Cremona facturó 709.738,96 euros en 2025, frente a los 944.836,07 euros del ejercicio anterior. La caída es cercana al 25%. El descenso resulta todavía más significativo si se compara con los ejercicios anteriores, cuando el volumen de negocio de la sociedad había crecido con fuerza. Esto ocurrió durante la pandemia, justo cuando su administrador estrechó sus vínculos con la sanidad privada y con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Las cuentas de 2025 dibujan ahora una empresa con menos actividad y una estructura de costes más pesada en relación con sus ingresos.

El cambio termina reflejándose en el resultado final. Maxwell ganó 93.678,73 euros en 2024, mientras que en 2025 registró unas pérdidas de 26.235,35 euros. Son las primeras pérdidas recientes de una sociedad que había registrado beneficios muy elevados durante algunos de los años anteriores. En 2022, por ejemplo, el resultado del ejercicio alcanzó cerca de 1,9 millones de euros y en 2023 se situó en más de 765.000 euros, según la serie histórica recogida por Axesor a partir de las cuentas mercantiles y a las que también ha tenido acceso este medio.

Cinco empleados y una factura salarial que sigue creciendo

Uno de los principales cambios se encuentra en el gasto de personal. Maxwell Cremona mantiene una plantilla media de cinco trabajadores fijos, sin empleados temporales, tanto en 2024 como en 2025. Al cierre del ejercicio había tres hombres y dos mujeres en plantilla.

Pero, aunque el número de trabajadores no ha cambiado, su coste para la empresa sí ha aumentado. Los gastos de personal pasaron de 261.435 euros en 2024 a 301.152 euros en 2025, un incremento de alrededor del 15%. Mientras tanto, la facturación cayó casi un 25%. Esto significa que Maxwell está destinando una parte mayor de sus ingresos a sostener su estructura laboral. En 2024, los gastos de personal equivalían aproximadamente al 28% de la facturación. En 2025 ya superaban el 42%.

Menos negocio pendiente de cobrar y mucha menos caja

Otro de los grandes cambios aparece en la composición del balance. Las cuentas muestran una fuerte reducción del dinero pendiente de cobro por servicios prestados. En 2023, Maxwell declaraba casi 1,973 millones de euros en la partida de clientes por ventas y prestaciones de servicios. Un año después esa cifra había descendido hasta 193.588 euros. En las cuentas de 2025 la partida aparece incluso con un saldo negativo de 70.584 euros.

La tesorería también se ha reducido con fuerza. Maxwell cerró 2024 con 221.604 euros en efectivo y activos líquidos equivalentes. Un año después conservaba 82.918 euros, alrededor de un 63% menos. La reducción se observa igualmente en el tamaño total del balance. En 2023, la empresa tenía activos por valor de 2,229 millones de euros. En 2024 eran 563.413 euros y al finalizar 2025 habían bajado hasta 240.490 euros. En apenas dos años, el activo se ha reducido cerca de un 90%.

Las cuentas no permiten saber quiénes son actualmente sus principales clientes ni cuánto factura a cada uno de ellos. Tampoco detallan qué contratos explican los 709.739 euros ingresados durante el último ejercicio. Pero sí muestran con claridad el cambio de tendencia: Maxwell ha pasado de una etapa de fuertes beneficios a cerrar 2025 con menos actividad y sus primeras pérdidas recientes.

Súmate a

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora