El Gobierno se ha comprometido a estudiar los cambios en la reforma laboral que la patronal y los sindicatos les planteen, de común acuerdo, para adaptarla a la realidad, según ha explicado el presidente de la CEOE, Juan Rosell, al término de la reunión que los agentes sociales han mantenido en Moncloa con el Presidente del Gobierno y la ministra de Empleo.

Durante toda la pasada Legislatura el PP se negó a subir el salario mínimo interprofesional (SMI) que, con 655 euros mensuales, es uno de los más bajos de las economías europeas. Esta semana la oposición parlamentaria en el Congreso ya forzó al Gobierno a tener que subir el SMI. Los representantes de la patronal han salido 'moderadamente' satisfechos de la reunión con Rajoy, mientras los sindicatos han advertido -en palabras del líder de UGT, Pepe Álvarez- que en esta Legislatura habrá que "acostumbrase al binomio negociación/movilización".

El Gobierno "abierto" a cambiar la reforma laboral

En la rueda de prensa posterior a la reunión que han mantenido los interlocutores sociales con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, el presidente de la patronal ha explicado que muchas de las reformas que se han realizado en el mercado de trabajo "son mejorables, sin ninguna duda". Por ello, la patronal "está dispuesta a cambiarlas y, especialmente, si están de acuerdo con los sindicatos", algo ante lo que tanto el presidente del Gobierno como la ministra de Empleo, Fátima Báñez, han mostrado su disposición a "mirarlo", ha señalado.

"Nos han dicho, si estáis de acuerdo y nos planteáis cambios, reformas, la adaptación a la realidad o que, al menos, se entiendan las cosas y luego en el juzgado no se tengan que interpretar, estamos dispuestos a mirarlo", ha asegurado Rosell. Tras el encuentro, Báñez ha anunciado también en la primera semana de diciembre haya una propuesta del Gobierno para "la fijación y en su caso elevación" del SMI.

En dicha reunión, en la que ha participado también el presidente de Cepyme, Antonio Garamendi, se ha fijado una lista de cerca de 15 asuntos a resolver en materia laboral, que requerirán de la creación de grupos de trabajo y predisposición a lograr pactos. Para el presidente de esta patronal "la situación de crisis no ha acabado", ya que para estabilizar el país será necesario mantener el actual ritmo de creación de empleo 4 o 5 años, de forma que la tasa de paro pueda bajar del 10 %, algo que ha calificado como "condición imprescindible para que el país esté sosegado".

Los sindicatos desconfían

Los responsables de UGT y CCOO, Pepe Álvarez e Ignacio Fernández Toxo, ha valorado la reanudación del diálogo social, pero se han mostrado muy escépticos sobre los cambios que pueda hacer el Gobierno en una reforma laboral que, para ambas organizaciones, ha supuesto un retroceso muy serio en los derechos de los trabajadores. Los sindicatos apuestan por el dialogo, pero en absoluto descartan movilizaciones.

De hecho, el líder de UGT, Pepe Álvarez, ha dicho a los periodistas, si se le pregunta cómo ve la derogación de la reforma tras la reunión: "No me preguntéis lo que veo, porque no veo nada".

Sobre el salario mínimo, el Gobierno ha dicho que estudiará las propuestas de revisión que presenten los interlocutores sociales y ha planteado un pacto plurianual para los próximos 4 o 8 años, que para los sindicatos es excesivo y han reducido a una legislatura. "Después a saber quién está aquí", ha señalado el líder de CCOO, Ignacio Fernández Toxo.