La evolución del Producto Interior Bruto (PIB) tan solo se traslada a la microeconomía de la clase trabajadora cuando su tendencia es negativa. En momentos de bonaza macro, como los que atraviesa España desde hace cinco años, la ciudadanía, lejos de ver mejorada su situación económica, ve medrado su poder adquisitivo. Las grandes empresas y patrimonios absorben los beneficios derivados del crecimiento macroeconómico, con especial énfasis en los últimos tiempos a través de la especulación inmobiliaria, y los trabajadores se empobrecen, tal y como muestra el último informe de Oxfam Intermón.
La pobreza laboral se mantiene estancada en niveles de 2022 y alcanza cotas superiores al 30% al sumar al cálculo el efecto de la vivienda. “El contraste entre el crecimiento económico y el estancamiento de la pobreza laboral muestra que los beneficios de ese crecimiento no se están distribuyendo de manera suficiente ni equitativa entre toda la población”, expone el informe de la ONG, titulado ‘Cuando trabajar no es suficiente’. La supuesta mejoría del mercado laboral se ha quedado en los números y no tanto en las condiciones.
“Mientras mejoran los indicadores macroeconómicos, más de dos millones de personas trabajadoras siguen en la pobreza, lo que apunta a un modelo que continúa apoyándose, en parte, en empleos precarios y mal remunerados sin trasladar la mejora económica al conjunto de los hogares trabajadores”, plasma Oxfam. Otros 770.000 se suman al cálculo tras el pago de la vivienda. Es decir, en torno a tres millones de personas que entregan gran parte de tu vida a cambio de un miserable salario, mientras los empresarios llenan cada vez más sus bolsillos, ni siquiera pueden vivir en condiciones de dignidad.
El golpe más duro lo sufren aquellos trabajadores que tienen que abonar un alquiler a precios de mercado (tan solo el 3% disfruta de alquileres por debajo de mercado, que responden a programas de vivienda pública y social para rentas bajas), que elevan un 76% su tasa de pobreza tras pagar la renta. Es más, Oxfam ha podido constatar que los alquileres a precio de mercado son tan caros que la pobreza tras pagarlos es más frecuente (34,08%) incluso que entre quienes logran una vivienda social por tener pocos recursos económicos (31,28%).
Esta obligatoriedad de alquilar viene impuesta, a su vez, por salarios miserables que impiden el ahorro y el acceso a endeudamiento hipotecario. El círculo vicioso condena a los trabajadores más pobres a alquilar, pues no pueden comprar, y estos pierden capacidad adquisitiva por destinar una gran parte de sus salarios a abonar la renta. Conforme los precios siguen subiendo, se ven expulsados de sus barrios, más empobrecidos, acinados y funcionando, en definitiva, como la carnaza que alimenta a la especulación. Todo mientras los caseros se forran.
“La mayor frecuencia de pobreza laboral entre personas inquilinas podría explicarse por una peor situación laboral previa al acceso a la vivienda, que retroalimentaría la ‘trampa del alquiler’: al tener empleos peor remunerados, su escasa capacidad de ahorro para pagar la entrada de una hipoteca y su capacidad de endeudamiento reducida les impide acceder a la vivienda en propiedad, por lo que la única alternativa para las familias con salarios bajos es el alquiler”, expone la ONG.
“Esto es una trampa pues en el actual mercado inmobiliario la renta del alquiler es superior a la cuota hipotecaria, lo que atrapa al inquilinato más vulnerable en un círculo vicioso del que es difícil salir”, añaden. Uno de cada tres trabajadores que vive en cualquier alquiler tipo de España es pobre después de pagar la cuota, pese a pasarse el día trabajando. “La vivienda se está convirtiendo en uno de los mayores factores generadores de desigualdad: la brecha de pobreza laboral, tanto antes como, sobre todo, después de costear la vivienda, entre personas propietarias y personas inquilinas es inaceptable”, zanja Oxfam, que traslada diez recomendaciones:
- Blindar una senda de subida del SMI vinculada al coste real de la vida
- Impulsar convenios sectoriales con salarios mínimos reales por encima del SMI en sectores de alta pobreza laboral
- Reducir la parcialidad involuntaria y garantizar horas suficientes de trabajo
- Reforzar la inspección de trabajo en los sectores con mayor pobreza laboral
- Proteger el trabajo autónomo de bajos ingresos
- Convertir la vivienda asequible en una política contra la pobreza laboral
- Contener los precios del alquiler en las zonas tensionadas
- Reforzar el apoyo económico a la crianza
- Regularizar, reconocer y proteger el trabajo de las personas migrantes
- Medir oficialmente la pobreza laboral antes y después de pagar la vivienda
Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
