El mercado del automóvil en España ha recuperado gran dinamismo tras años de contracción fruto de la pandemia y la crisis de abastecimiento de elementos tecnológicos vitales para la construcción de los vehículos. El sector crece de nuevo y retorna a las cifras previas al 2019, si bien, existen distintos condicionantes que no influyen solo en los concesionarios, sino también en gran medida en los clientes: combustibles, diseño, etiquetas medioambientales, planes de ayuda económica...

Por el momento, el viento es favorable, si bien hay retos que deben ser abordados, para que la demanda mantenga una continuidad y no caiga fruto de las dificultades, a nivel económico, que para muchos ciudadanos en España condicionan la posibilidad de renovar su coche

Esto es algo, además de en el avance en la sostenibilidad, en lo que el sector está trabajando. José Ignacio Moya, director general de FACONAUTO, conversa hoy con ElPlural.com haciendo un ejercicio en el que no solo pone en valor los buenos datos obtenidos en los últimos meses, sino también subrayando cómo se debe trabajar de cara al futuro para que nadie quede fuera de la transición hacia una movilidad sostenible.

Pregunta: Acaban de salir hace muy poquito del congreso de FACONAUTO, un importante punto de encuentro para su sector. ¿Qué necesidades han detectado? ¿Cuáles son las virtudes que hay en el presente y qué oportunidades se abren de cara al futuro?

Respuesta: Sí, ha sido hace muy poquitos días. Acabamos cansados pero satisfechos. Al final hemos tenido 2.157 asistentes, 963 directamente de concesionarios, con lo cual hemos evidenciado, junto con todas las asociaciones del sector, las organizaciones empresariales, sindicales, ministerios y grupos políticos, una unión del sector y que nos encontramos en una fase de consolidación tras años marcados por una incertidumbre, por la presión regulatoria y la contracción de la demanda.

Una de las cosas que vimos claramente es que, en los últimos 5 años habíamos perdido casi año y medio de ventas. Primero por el tema de la terrible pandemia y, luego, por toda la crisis de semiconductores, los que conocíamos como microchips. Si bien, ahora contamos con una red sólida, vertebrada, formada por 2.255 concesionarios y más de 166.300 empleos. Es curioso, y creo que eso es un valor a tener en cuenta, que aunque se ha contraído la demanda, no solamente hemos mantenido empleos, sino que se han generado más, destacándose también una facturación que ya supera los 53.600 millones de euros.

Se han generado 2.500 empleos netos, lo que refuerza nuestro papel como motor económico en un aspecto que nosotros siempre nos gusta decir y que no es otro que nuestra presencia en el 63% de las poblaciones de más de 30.000 habitantes. Somos un componente de cohesión social y territorial. Prácticamente, en la mayoría del territorio y localidades siempre vas a ver ahí un taller, un servicio oficial, un concesionario... Eso es algo que al final nos agrada.

En cuanto a las virtudes del presente y las oportunidades del futuro. Vemos claro que es necesario tener una estabilidad regulatoria, que Europa empiece a poner otra vez en el centro al cliente, al consumidor.  Estamos todos de acuerdo en alcanzar los objetivos de descarbonización y de emisiones, pero hay que dar la oportunidad al ciudadano de que transite hacia esa nueva movilidad sin que nadie se quede fuera, es decir, no solamente con la electrificación, sino con una perspectiva de neutralidad tecnológica utilizando todas las energías que aboguen por esa reducción de emisiones.

Observamos oportunidades en el futuro porque el mercado está muy dinámico. Hay que tener en cuenta la incorporación de marcas chinas y que esas marcas chinas han generado, al final, 600 nuevos concesionarios en España y cuando me refiero a concesionarios me refiero a todo: instalaciones, puntos de venta, talleres... Al final, eso está promoviendo inversiones importantes y un entorno estable dentro de lo que es el negocio de los concesionarios.

 Vemos claro que es necesario tener una estabilidad regulatoria, que Europa empiece a poner otra vez en el centro al cliente, al consumidor

 

P: Precisamente en relación a la evolución del mercado atendemos a una dinámica ascendente desde hace varios meses. Como hacía mención, hay una solidez. Parece, también, que el cliente vuelve a dirigirse más hacia un vehículo nuevo o al menos 'kilómetro cero' en lugar de uno de segunda mano.

R: El año pasado en España creció el mercado casi un 13%. ¿Por qué ha crecido tanto frente a otros grandes mercados europeos? En Italia, Alemania o Francia se han quedado muy estancados e, incluso, han caído. Aquí se han producido por tres causas fundamentales. En primer lugar, la necesidad de recuperar un parque importante en la Comunidad Valenciana tras la terrible DANA, eso es un efecto que hay que tener en cuenta y que nosotros estuvimos trabajando con el Ministerio para el plan Reinicio Auto+.

Por otro lado, los planes autonómicos de renovación que hemos ido modestamente apostolizando en todas las comunidades autónomas para que, bajo un enfoque de neutralidad tecnológica, se achatarren vehículos en beneficio de comprarse otro que emita menos. Eso ha sido un gran movimiento y parte muy importante de los casi 50.000 vehículos de crecimiento anual en toda España. Por otra parte, también, la buena evolución de un plan MOVES, que efectivamente tiene muchas cosas que mejorar, pero que ha hecho que la electrificación también se incremente. Concretamente el año 2024 lo cerrábamos con el 11,4% de electrificación, teniendo en cuenta tanto vehículo eléctrico puro como el híbrido enchufable, y este 2025 hemos subido al 19,6%.

Cuando nosotros en el 2024 vaticinábamos que podríamos llegar no al 20%, sino al 25% nos tildaron un poco de locos. No obstante, las cifras han demostrado que si hay una cierta certidumbre por parte del ciudadano y ayudas que sean sólidas y estables, al final se genera una dinamización de la demanda. Esto es algo que nosotros lo vemos no solamente para vender coches, sino como digo, para cumplir con nuestros objetivos de descarbonización, ir incorporando tecnologías y renovar un parque que, realmente, es muy antiguo.

Concretamente en Andalucía, la semana pasada firmamos un protocolo de colaboración con la Agencia Andaluza de la Energía para desarrollar iniciativas que tuvieran que ver con la renovación del parque, con la incorporación de nuevas tecnologías. Así, se ha puesto en marcha un plan de renovación de vehículos específicamente para autónomos que la Junta de Andalucía quiere focalizar bastante en este colectivo. Seguramente, luego pasaremos a trabajar en el tema de particulares y de empresas, con lo cual poco a poco vamos haciendo ese camino de achatarramiento y de renovación del parque. 

El año 2024 lo cerrábamos con el 11,4% de electrificación, teniendo en cuenta tanto vehículo eléctrico puro como el híbrido enchufable, y este 2025 hemos subido al 19,6%

 

P: En relación a esos objetivos de sostenibilidad y descarbonización, hay una parte de los clientes a los que les cuesta un más llegar, a nivel económico, a ese vehículo nuevo. En este sentido, ¿cómo están influyendo las etiquetas medioambientales en lo que serían los concesionarios de segunda mano? Hay muchísimas personas que están perdidas en este tema. No saben qué vehículo pueden comprar, si buscar apostar por la etiqueta más barata puede salirles rana porque limiten la circulación de esos coches. ¿Cómo están los clientes en este sentido?

R: Al final el mercado, como cualquier otro sector, lo que necesita es certidumbre... Cuando sepas qué coche te vas a comprar, sepas que vas a tener un tiempo en el que ese coche lo puedas amortizar. Las etiquetas medioambientales ya están influyendo directamente en la decisión de compra. De hecho, según el estudio que nosotros tenemos, que realizamos el año pasado con Sigma 2, un 24% de los compradores cambia de vehículo para poder circular en zonas que pueden estar o que ya están restringidas.

Es verdad que nuestro posicionamiento es precisamente este. Es decir, lo lógico y lo ideal en un mundo casi utópico sería poder transitar directamente de un vehículo, imagínate, de 10 años o de 12 años, a un vehículo eléctrico puro o a un vehículo híbrido enchufable, donde me voy a asegurar que voy a tener la etiqueta cero. Sin embargo, no todo el mundo puede transitar hacia la electrificación por múltiples factores: por el precio, por la autonomía, por la seguridad o por la tranquilidad que se necesita también para tener esa tecnología, por la infraestructura de puntos de recarga...

No es la misma situación para los residentes en ciudades que para los que habitan en municipios más pequeños, ya que es muy probable que no tengan un punto de recarga fácil y una infraestructura adecuada, mientras que en Madrid sí que puede estar. Por eso, nosotros lo que siempre estamos defendiendo es que para seguir dinamizando la demanda y para que todo el mundo esté incorporado a ella y no se quede nadie fuera, tenemos que trabajar en dos caminos. En primer lugar, en un plan para electrificación, para híbrido enchufable y para eléctrico puro. Sobre todo, para todos aquellos que no puedan transitar por las circunstancias que he comentado, tengan la posibilidad de renovar su vehículo con un vehículo de combustible que seguramente, al renovarlo, que es totalmente cierto, en el momento en que achatarra su vehículo, tiene una ayuda importante y puede adquirir un vehículo que emite menos CO2, tiene una etiqueta C y no va a tener tantos problemas. Eso es un poco lo que nosotros estamos abogando y en lo que estamos trabajando en todas las comunidades autónomas. La necesidad de renovar el parque en dos vías, hacia la electrificación o hacia la descarbonización, pero que nadie se quede fuera.

No todo el mundo puede transitar hacia la electrificación por múltiples factores: por el precio, por la autonomía, por la seguridad o por la tranquilidad que necesitas también para tener esa tecnología, por la infraestructura de puntos de recarga...

 

P: En el Congreso de FACONAUTO celebrasteis un hecho como es el de la presencialidad del sector del automóvil. Todavía por parte de los clientes sigue siendo muy demandado acudir al concesionario, tratar con personas y que, por así decirlo, el comercio electrónico todavía no se termina de concebir en este sector.

R: Al final, el vehículo es la compra más importante para una familia después de la casa. Lógicamente, si ya nos cuesta en alguna ocasión tener que comprarnos una camisa por internet porque no vamos a dar por la talla, es muy difícil que ante esto se compre un coche por esta vía. Al final, el cliente lo que necesita es tener una voz cercana, una cara que le pueda preguntar, ya no el precio, porque seguramente vendrán muy informados sobre las actividades, sino otros aspectos de relevancia como la seguridad o qué tipo de vehículo se adapta mejor a la movilidad.

Vamos a dejar de ver concesionarios de una manera, digamos, conceptuada tradicionalmente como aquel sitio donde me voy, simplemente, a comprar un coche y arreglarlo para pasar a ver un verdadero consultor de qué es lo que necesitas, donde podrás ver la posibilidad de adquirir el vehículo, de hacer un modelo de suscripción... De alguna manera, plantear bien qué tipo de vehículo y qué tipo de energía necesitas para tu movilidad particular.

En ese sentido, todavía la compra online es absolutamente residual. De hecho, te diría que es muy difícil que en España te compres un vehículo 100% online. Es prácticamente una entelequia. Sí que es verdad que el online se va incorporando a nuestros procesos de compra y hay algunas fases que harás online y otras que harás de la mano del concesionario.

Es una adaptación natural de todo el proceso de modernización y digitalización, del cual, por supuesto, nosotros no estamos en contra. Es más, hemos gastado mucho dinero en los últimos años, casi 1.300 millones de euros en España en los concesionarios en digitalización, en electrificación, en eficiencia energética. El objetivo es que el cliente, cuando llegue también a nuestras casas, vea que tiene un sitio formado, informado, modernizado para dar respuesta a sus necesidades.

Vamos a dejar de ver concesionarios de una manera, digamos, conceptuada, tradicionalmente, como aquel sitio donde me voy, simplemente, a comprar un coche y arreglarlo para pasar a observar un verdadero consultor de qué es lo que necesitas, donde podrás ver la posibilidad de adquirir el vehículo, de hacer un modelo de suscripción...

 

P: Para terminar, quisiera hacerle una pregunta que puede sea un tema de conversación habitual entre los amantes del motor. ¿Qué tipo de vehículo están buscando ahora más los clientes? Quiero decir, ha habido una inmensa transición hacia los SUV y, en lo referido al diseño, comienzan a verse menos propuestas de berlinas, deportivos o coupés. ¿Cómo está presenciando el sector este cambio?

R: La verdad es que el cambio ha sido brutal. Creo que además ha sido un cambio bastante europeo, porque si sigues el mundo del motor desde hace tiempo, te acuerdas que la berlina era la silueta normal. Ahora la berlina se ha quedado como más bien un coche de actividad empresarial, ejecutivo, por decirlo de alguna manera. Más de coche de empresa.

El SUV sigue siendo la silueta reinante. Y en cuanto a tecnología, es verdad, por darte un poco los datos de cierre de febrero, el híbrido no enchufable tiene el 48,3% de cuota. En la gasolina el 23%, el híbrido enchufable el 12,2%, el eléctrico puro el 9% y ya el diésel se ha quedado en el 4,2%. Por lo cual, poco a poco estás viendo que hay un cambio de tendencia muy importante. Pero ahora yo te diría que la silueta SUV y la tecnología híbrida no enchufable es la que determina el mercado en su gran volumen. 

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