El crecimiento económico mundial se mantendrá estable en 2026, aunque en un contexto marcado por la incertidumbre política, las tensiones comerciales y una creciente divergencia entre regiones. Así lo recoge el último Credit Outlook 2026 elaborado por EthiFinance Ratings, que advierte de que el escenario macroeconómico seguirá condicionado por factores geopolíticos y por trayectorias fiscales muy desiguales entre países.

Según las previsiones de la agencia, Estados Unidos crecerá un 1,7% en 2026, mientras que la eurozona avanzará un 1,3%. China continuará inmersa en una desaceleración estructural, con tasas de crecimiento de entre el 4% y el 4,6%, y será India la economía que lidere el crecimiento mundial, con un incremento del 6,7% en 2026 y del 6,4% en 2027. EthiFinance señala que Estados Unidos puede verse simultáneamente impulsado y limitado por el desarrollo de la inteligencia artificial, mientras que la eurozona afronta riesgos ligados a la fragmentación política, las brechas de competitividad y las vulnerabilidades fiscales, especialmente acusadas en países como Francia.

En el caso de España, el informe describe un escenario de “equilibrio frágil” al inicio de 2026. Aunque la estabilidad macroeconómica se mantiene, la agencia alerta de presiones estructurales crecientes derivadas de los riesgos geopolíticos, un espacio político limitado y una mayor influencia de las decisiones políticas sobre el gasto económico.

La política monetaria seguirá mostrando diferencias significativas entre regiones. EthiFinance prevé que la Reserva Federal reduzca los tipos de interés hasta un rango de entre el 2,75% y el 3,25% a finales de 2026, mientras que el Banco Central Europeo mantendría la tasa de depósito en el 2%, aunque no descarta recortes adicionales si persisten las débiles condiciones económicas, especialmente en Alemania. En Reino Unido, los tipos podrían situarse entre el 3,25% y el 3,5% al cierre del año.

En este contexto, la agencia considera que los ratings soberanos tenderán a mantenerse estables, apoyados en el acceso a los mercados y una gestión ordenada de la deuda. Sin embargo, advierte de que la brecha entre calificaciones será cada vez más pronunciada, impulsada por diferencias en el crecimiento potencial, la estabilidad institucional y las trayectorias fiscales.

El Mapa de Crédito Soberano de EthiFinance sitúa a Alemania, Países Bajos y los países nórdicos como los más sólidos en ejecución política y disciplina fiscal. Portugal y Grecia destacan como ejemplos de mejora tras ajustes y reformas, mientras que Francia, Italia y España afrontan posiciones fiscales más exigentes, con elevados niveles de deuda y déficits persistentes.

El informe pone además el acento en los factores ESG como amortiguadores clave de la resiliencia soberana. Una gobernanza sólida y buenos indicadores sociales refuerzan la capacidad de los países para absorber shocks y mantener la confianza de los mercados, como ocurre en España y Portugal, frente a los mayores desafíos observados en Francia e Italia.

En el ámbito sectorial, EthiFinance prevé que la banca española entre en 2026 con una posición de crecimiento consolidada y perfiles sólidos de rentabilidad, capital y liquidez. A nivel corporativo, anticipa un crecimiento bajo o moderado de las métricas crediticias, aunque sujeto a un entorno geopolítico complejo que mantiene elevada la incertidumbre sobre la energía, el comercio y las cadenas de valor globales.

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