Empresas

La sonrisa se consolida como herramienta de confianza y comunicación más allá de la estética

La generalización de las videollamadas, las redes sociales y los contenidos en vídeo ha aumentado además la exposición del rostro y ha convertido la sonrisa en un elemento cada vez más visible

Mujer sonriendo  Foto de 123RFdeagreez
Mujer sonriendo Foto de 123RFdeagreez

La sonrisa ha dejado de entenderse únicamente como una cuestión estética para adquirir cada vez mayor importancia como herramienta de comunicación, confianza y marca personal, según explica la odontóloga especializada en estética dental Eugenia Cervantes. En el Día Mundial de la Sonrisa, que se conmemora el 2 de octubre, pone el foco en un gesto cotidiano que puede transmitir información incluso antes de pronunciar una palabra. La expresión facial interviene en la primera impresión que se genera de una persona y la sonrisa puede contribuir a comunicar cercanía, seguridad y disposición hacia los demás.

Un papel que, destaca Eugenia Cervantes, adquiere especial relevancia en situaciones como una entrevista de trabajo, una negociación, una reunión profesional o un primer encuentro con un cliente, contextos en los que la comunicación no verbal acompaña al mensaje y condiciona la manera en la que este se recibe.

La especialista señaló que esta dimensión de la sonrisa también está cada vez más presente en el ámbito profesional. En posiciones de liderazgo, una expresión natural y cercana puede contribuir a transmitir accesibilidad y confianza, sin que ello reste autoridad o seguridad al discurso.

La generalización de las videollamadas, las redes sociales y los contenidos en vídeo ha aumentado además la exposición del rostro y ha convertido la sonrisa en un elemento cada vez más visible de la marca personal.

Vídeos profesionales en LinkedIn, reuniones virtuales, fotografías o contenidos publicados en redes hacen que la primera toma de contacto con un profesional, una empresa o una marca se produzca en muchas ocasiones a través de una pantalla.

En este contexto, Cervantes incidió en que la sonrisa no debe entenderse únicamente desde parámetros como el color o la alineación de los dientes, sino también desde la naturalidad y la seguridad con la que cada persona la muestra.

La odontóloga destacó que uno de los aspectos menos abordados es precisamente la relación entre sentirse cómodo con la propia sonrisa y la espontaneidad con la que se utiliza. Problemas como la sensibilidad dental, las manchas o determinadas alteraciones en la posición de los dientes pueden hacer que algunas personas modifiquen inconscientemente su manera de sonreír, cubriéndose la boca, sonriendo con los labios cerrados o conteniendo el gesto.

Por ello, el objetivo no debe ser perseguir una sonrisa estandarizada o aparentemente perfecta, sino favorecer que cada persona pueda sonreír con naturalidad y sin estar pendiente constantemente de sus dientes.

En este sentido, la especialista recordó, con motivo del Día Mundial de la Sonrisa, que la salud y la estética dental no afectan únicamente a la apariencia de los dientes, sino también a la libertad con la que una persona utiliza su sonrisa para comunicarse.

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora