Iberdrola ha completado la primera fase del proyecto Noronha Verde en el archipiélago brasileño de Fernando de Noronha, una iniciativa con la que la energética busca transformar este enclave en la primera isla oceánica habitada de América Latina con un modelo energético altamente sostenible basado en energías renovables y almacenamiento eléctrico.

La compañía, a través de su filial brasileña Neoenergia, ha instalado ya 4.800 paneles solares, equivalentes al 15% del total previsto para la futura planta fotovoltaica, e iniciado las pruebas necesarias para comenzar a verter energía renovable a la red eléctrica de la isla.

El proyecto fue presentado el pasado noviembre por el presidente ejecutivo de Iberdrola, Ignacio Galán, y el ministro de Minas y Energía de Brasil, Alexandre Silveira, y forma parte de una estrategia más amplia para reducir la dependencia energética de Fernando de Noronha de los combustibles fósiles. Actualmente, buena parte de la electricidad del archipiélago se genera mediante biodiésel.

Noronha Verde prevé la instalación de más de 30.000 paneles solares y una capacidad total de 22 megavatios pico (MWp), acompañada de un sistema avanzado de almacenamiento con baterías de 49 megavatios hora (MWh). Según Iberdrola, esta infraestructura será capaz de cubrir un consumo equivalente al de unos 9.000 hogares y permitirá mejorar significativamente la seguridad y estabilidad del suministro energético de la isla.

La inversión prevista asciende a 350 millones de reales —más de 50 millones de euros— y el proyecto estará completamente finalizado a finales de 2026. La iniciativa se desarrolla además en un entorno especialmente sensible desde el punto de vista medioambiental, ya que Fernando de Noronha está reconocido por la Unesco como Patrimonio Natural de la Humanidad.

El proyecto combina generación solar y almacenamiento energético con el objetivo de crear un sistema autosuficiente y reducir al máximo las emisiones asociadas a la producción eléctrica. Iberdrola considera que este modelo puede convertirse en una referencia internacional para otros territorios insulares que buscan avanzar en procesos de descarbonización y autonomía energética.

Noronha Verde se desarrolla en colaboración con el Gobierno federal de Brasil y el Ejecutivo del estado de Pernambuco dentro del programa Mais por Noronha, una iniciativa que impulsa nuevas soluciones de electrificación y movilidad sostenible en la isla. El plan contempla también la instalación de sistemas solares en viviendas y alojamientos, infraestructuras de recarga para vehículos eléctricos, proyectos de microgeneración distribuida y el despliegue de redes eléctricas inteligentes.

Con este proyecto, Iberdrola refuerza además su estrategia internacional centrada en energías renovables, redes eléctricas y almacenamiento. La compañía cerró 2025 con más de 46.000 megavatios renovables instalados en todo el mundo y una capitalización superior a los 138.000 millones de euros, consolidándose como una de las mayores eléctricas globales. 

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