Cumpliendo con las previsiones, el Banco Central Europeo (BCE) ha mantenido sin variaciones los tipos de interés, continuando al 2,25% la tasa de depósito, la de las operaciones de refinanciación (MRO) al 2,40% y la de la facilidad marginal de préstamo (MLF) al 2,65%, después de la subida de 25 puntos básicos ya acometida el pasado mes de junio.

La institución económica europea, dirigida por Christine Lagarde, ha precisado este jueves en un comunicado que “las perspectivas para los precios de la energía, si bien son muy volátiles, se sitúan actualmente cerca del escenario base de las proyecciones del personal del Eurosistema de junio y muy por encima de los niveles registrados antes del conflicto en Oriente Medio. La incertidumbre persiste y aún no se ha manifestado todo el impacto inflacionario de la crisis energética”.

Lagarde ha trasladado un mensaje similar este jueves en la rueda de prensa posterior a la decisión de los tipos, avanzando de que la "incertidumbre es alta" debido a la guerra en Oriente Medio. La presidenta de la institución monetaria ha señalado así que los fundamentales de la economía permanecen "intactos" a pesar de que el crecimiento económico estará marcado "por el shock energético". Por ende, ha aclarado que la decisión fue unánime. Al tiempo, ha precisado que los efectos de los precios energéticos se sentirán previsiblemente hasta "la primera mitad de 2027" y que la política monetaria se examinará su evolución"reunión a reunión". De esta manera, el BCE deja en el aire cuál podría ser su próximo movimiento en la próxima cita, si de mantener intactos los valores o, a la contra, incrementarlos.

Cabe recordar que la tasa de inflación en la zona euro se llegó a moderar el pasado mes hasta en cuatro décimas, situándose al 2,8% frente al 3,2% que se puntualizó en mayo. Sin embargo, las nuevas tensiones desatadas en el corazón de Oriente Próximo, debido al cruce de últimos ataques bélicos entre Estados Unidos e Irán, han provocado consecuencias colaterales en los precios, puesto que el barril de petróleo Brent ha vuelto a escalar los 100 dólares en esta última jornada.

El coste de la vida en la zona euro es el más alto desde septiembre de 2023 y lleva inmerso en una senda ascendente desde los últimos meses. Pese a la subida de los tipos que se llevó a cabo el pasado mes de junio, todos los analistas coincidieron en descartar que pueda producirse un alza de estos valores como el que aconteció años atrás, cuando las consecuencias económicas de la pandemia de coronavirus y la influencia de la guerra de Ucrania golpearon fuertemente a la economía europea. Más bien, apuntaron, que la del mes pasado se trató de una elevación de tipos preventiva que pretende llegar antes de que la inflación pudiese desbocarse.

La principal consecuencia de que los tipos de interés estén en el 2,25% se derivó a la subida del Euríbor, principal referente de las hipotecas en España, que podría llegar a alcanzar el 3%. El índice cerró el mes de mayo en el 2,804%, superando el 2,747% del mes de abril y afianzándose en valores no vistos de 2024. En lo que va de año, se ha pasado del 2,25% de enero al más de 2,8% actual.

Las hipotecas variables serán los factores que más sufrirán en sus procesos de revisión de cuotas y las hipotecas nuevas constituidas, independientemente del tipo de interés que se esté, tendrá un coste mayor para los firmantes. Sin embargo, el organismo europeo de Lagarde sitúa su principal foco de atención en el ascenso inflacionario y la volatilidad de los precios energéticos.

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