En mitad del escenario marcado por la escalada bélica en Oriente Próximo y por la inflación, este jueves el Banco Central Europeo (BCE) ha subido en 25 puntos los tipos de interés, hasta alcanzar el 2,25%, una decisión que buscar hacer frente al encaracimiento del valor del dinero y que genera profundas consecuencias en la economía de la sociedad y del Estado.
Con este giro del organismo encabezado por Christine Lagarde, el euríbor -principal referente en las hipotecas variables en España- podría llegar a sobrepasar el 3%, según las predicciones lanzadas por Javier Santacruz, experto del Instituto Español de Analistas (IEA). De confirmarse esto último, también se incrementaría de forma paralela la carga financiera de los hogares.
En este sentido, conviene señalar que los préstamos ligados al euríbor podrían también encarecerse de forma automática. De hecho, el experto en la materia de Asufin Antonio Gallardo subraya que el impacto más inmediato de esta subida de los tipos de interés se manifiesta en los préstamos. Asimismo, Gallardo pone de relieve que el encarecimiento del crédito tiende a enfriar la actividad económica y el consumo. Según Asufin, una revisión del euríbor conllevaría un aumento de más de 42 euros mensuales por cada 100.000 euros en una hipoteca a 25 años, lo que en un préstamo de 300.000 euros elevaría la cuota en torno a 120 euros al mes.
Entre otras cosas, este experto explica también que la decisión del BCE llega en una época del año “especialmente intensa” para la contratación de financiación al consumo, relacionada con la compra de vehículos, reformas en el hogar o gastos vinculados a las vacaciones de verano.
Asimismo, este aumento en los costes de financiación podría afectar a las decisiones de las empresas, que podrían intentar trasladar parte de ese mayor coste a los precios. No obstante desde asociaciones como Asufin, destacan que los precios se encuentra ya de por sí tensionados como consecuencia de la inflación y de la incertidumbre que afecta al estrecho de Ormuz.
El Estado, también entre los perjudicados
En otro orden de cosas, expertos subrayan que el Estado también podría verse perjudicado, ya que financiarse sería más caro. No obstante, voces como la de Santacruz añaden que este impacto sería limitado porque la mayor parte de la deuda está emitida a largo plazo-
Por el contrario, el ahorrador conservador se beneficiaría de un entorno de tipos más elevados. De esta forma, la mejora de la rentabilidad en depósitos, letras del Tesoro y renta fija a corto plazo podría conllevar un incentivo para este perfil ahorrador.
Según Gallardo, podríamos volver a ver “largas colas de gente en la sede del Banco de España para contratar letras del Tesoro”, como ya se vio en 2023, cuando el BCE elevó también el precio del dinero.
Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.