La Xunta de Galicia ha admitido en las últimas horas que la última palabra sobre la vivienda de la que Eva Cárdenas, antigua responsable de Zara Home y mujer de Alberto Núñez Feijóo disfruta en Moaña (Pontevedra) es propietaria en la playa de O Con de Moaña (Pontevedra), la tiene el Estado.
De esta manera lo reconocía el propio presidente de la autonomía, Alfonso Rueda, y la conselleira de Medio Ambiente, Ángeles Vázquez, en los últimos días mientras ultimaban los detalles de la que será su línea de actuación una vez se formalice del todo el traspaso de competencias del litoral.
Si bien puede sonar controvertido, dado que a partir de ahora será la región la que se ocupe de conceder los permisos en el dominio público marítimo-terrestre, Galicia explica que la de Cárdenas es una concesión de tipo indemnizatorio, por lo que el asunto recae sobre Moncloa. Ahora bien, ¿cuándo llegará una respuesta definitiva sobre este inmueble que se localiza a escasos metros de la playa?
"Estará en las próximas semanas"
ElPlural.com se ha dirigido al Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico para conocer los plazos de los que dispone el Servicio Provincial de Costas para dar una respuesta. Fuentes cercanas no dan una fecha exacta, pero confían en que “estará en las próximas semanas”.
Nadie sabe qué pasará con el muro, de 200 metros cuadrados y que, en última instancia, es el que en un hipotético debería derribarse. Existe un precedente que encuentra su origen en Canarias, a partir de una sentencia del Tribunal Constitucional sobre un recurso presentado por el archipiélago en el marco de un caso por una licencia similar, pero que estimaba simplemente que las competencias siguen siendo estatales.
Traspaso de competencias
En los puntos a destacar al haber la Xunta adquirido las competencias, la región emplaza a la creación de una comisión de seguimiento entre Estado y región para la entrega de expedientes y de la documentación, que incluyen los casos de ocupaciones irregulares del terreno público. Este sería el caso de la casa de la que Cárdenas disfruta en la playa de O Con.
Un punto que no pasa desapercibido es el que tiene que ver con que la Xunta será a partir de este momento quien se encargue de conceder los permisos en el dominio público marítimo-terrestre, para cuyo control creará un registro de las concesiones dadas en la costa y regulará un procedimiento integrado para las autorizaciones en el litoral. A preguntas de los periodistas, la administración Rueda evita poner plazos y pide “tiempo”.
En otro orden de cosas, la autonomía creará un órgano consultivo con representantes de diferentes organismos a la vez que opera en la elaboración de nuevas directrices de la ordenación del litoral y aprueba un catálogo de patrimonio cultural en la costa. Éste estará basado en un inventario que ya existe y que, además, podría derivar en la proliferación de hoteles, si se entiende que la pretensión de la Xunta pasa por aprovechar bienes que ya estén edificados para darles una segunda vida.
Ley en mano
Las construcciones en las costas de nuestro país vienen legisladas en la actual Ley de Costas, que data de 1988. Este texto contiene varios artículos que irían en detrimento de que la esposa del presidente gallego mantuviera el chalet del que es propietaria en este municipio de Pontevedra por los 30 años más que pide, como el 25. “En la zona de servidumbre de protección estarán prohibidos las edificaciones destinadas a residencia o habitación”, emite en uno de sus puntos.
Y añade, en la disposición transitoria cuarta: “Las obras e instalaciones construidas con anterioridad a la entrada en vigor de la presente Ley, sin la autorización o concesión exigible con arreglo a la legislación de costas entonces vigente, serán demolidas cuando no proceda su legalización por razones de interés público”.
La esposa del líder del partido de Génova ha pedido disfrutar durante tres décadas más del chalet, una petición que expertos en la materia no ven factible. Independientemente del resultado, hay que subrayar que la propiedad de Cárdenas es una antigua edificación con salida a la playa, algo legalizado hasta 2007, cuando aprueba oficialmente el deslinde de paso. Sin embargo, Eva Cárdenas adquiere el chalet en 2019.
La playa en la que se encuentra el chalet de Cárdenas tiene en la arena unas boyas que separan el inmueble del resto del arenal, mientras que a la entrada de este espacio cuelga un cartel que prohíbe el paso, tal y como ha podido comprobar ElPlural.com desplazándose a la zona.
Versión de Eva Cárdenas
De acuerdo con lo solicitado por el representante legal de Eva Cárdenas, se recoge su versión y se parafrasea lo que piden que se publique como rectificación:
"Que la llamada (por su principal detractor) "mansión ilegal" no ha sido declarada así ni por sentencia judicial firme ni por resolución administrativa, ni consta incoado ningún procedimiento judicial al respecto; que su construcción es anterior a su adquisición por parte de Dña Eva Cárdenas Botas, cumple con la normativa que le es de aplicación, que el muro no ha sido edificado por Dña Eva Cárdenas, que se ha limitado a la conservación del mismo; que la dificultad del acceso a la playa no le es imputable a Dña Eva Cárdenas, sino a los dos tramos rocosos que hay a su lado y que no es una "playa privada" y que el cartel que prohíbe el paso y las boyas han sido instaladas por Costas por el mal estado del muro".