Este domingo 30 de noviembre a las 11.00 horas dará comienzo la manifestación que ha convocado en Murcia más de una quincena de colectivos y asociaciones. La marcha, que lleva por lema '¡Basta ya de jugar a la ruleta rusa con el Mar Menor!', persigue alertar una vez más sobre la grave situación que atraviesa la mayor laguna de agua salada de Europa.
La marcha partirá de la Venta Simón (Los Alcázares) y concluirá en el puente sobre la Rambla del Albujón, donde se realizará un breve corte de tráfico para proceder a la lectura del manifiesto.
Las entidades organizadoras acusan al Gobierno de Fernando López Miras de sumisión hacia los lobbies: Aunque hace tres décadas que la situación del Mar Menor es muy grave, tal y como han venido señalando la comunidad científica y los grupos ecologistas, "no se aplican medidas en el origen contra vertidos de la agroindustria, ni se ejecuta la Ley 3/2020, cuya modificación se plantea para favorecer a los principales responsables de la degradación del ecosistema", lamentan. Asimismo, denuncian, el Ejecutivo regional sigue sin poner fecha a la aprobación del Plan de Ordenación Territorial de la Cuenca Vertiente del Mar Menor (POTCVMM), pero sí ha publicado el Decreto-ley de simplificación de 2025 que abre la puerta a mayor presión de lobbies e industrias sobre la laguna".
Por otro lado, critican que se culpe al acuífero sin "proponer la reducción del regadío intensivo, ni alternativas agroecológicas y sostenibles"; y alertan sobre las dos nuevas amenazas que se ciernen sobre este espacio: la planta incineradora de residuos sanitarios, a la que se oponen los grupos municipales de PP y Vox de Los Alcázares y las plantas de biogás proyectadas en El Mirador y Los Camachos.
Contra esta última iniciativa se llevó a cabo este mismo mes una concentración frente a la Autoridad Portuaria de Cartagena, convocada por la Plataforma Stop Biogás-Los Camachos-Cartagena-Mar Menor.
Su oposición a estas instalaciones tiene que ver con la ubicación elegida y cómo se está desarrollando el procedimiento. Dada la proximidad de esta zona a la laguna, y teniendo en cuenta el estado crítico en el que se encuentra esta, consideran no es el mejor lugar para levantar unas instalaciones de estas características.
Al mismo tiempo hablan de "cesión oscura y no explicada", pues para el desarrollo de esta planta se han cedido dos parcelas de titularidad pública a la empresa Heygaz. Aunque la entidad ha tratado de acceder a la documentación y recibir información al respecto, no han logrado nada, aseguran. Entre los detalles que quieren conocer está saber cuánto dinero está entregando Cartagena a intereses privados.
Así, exigen que se hagan públicos los contratos, actas, concesiones y acuerdos con la citada compañía y otras sociedades vinculadas; que se paralice el proceso de cesión de suelo público a la misma; que se abra una mesa de información y participación ciudadana; y que se realice una evaluación ambiental rigurosa y acumulativa en la cuenca vertiente del Mar Menor.
De igual forma muestran su preocupación por algunas de las consecuencias que puede tener esta planta en la zona, teniendo en cuenta que ni tan siquiera se han respetado buenas prácticas como la de preservar la distancia mínima con respecto a una gasolinera, que ha de ser de 250 metros y es de 180, o a las viviendas, que tiene que ser de un kilómetro y es en este caso de 350 metros.
Desde Stop Biogás hablan de problemas como malos olores persistentes y emisiones contaminantes; tráfico constante de camiones transportando purines, lodos y residuos orgánicos; afectación a la calidad del aire y riesgos para la salud pública; e impactos sobre acuíferos y ecosistemas de la cuenca del Mar Menor.
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