Este miércoles por la mañana continuaba en la ciudad de Madrid el derribo del histórico antes restaurante Bobab, -cuyo edificio que lo acogía es una joya arquitectónica del siglo XVII- a pesar de la orden emitida el pasado martes por parte del Ayuntamiento que paralizaba las obras.
Una decisión adoptada gracias a la presión vecinal y, en tono más formal, una denuncia interpuesta por el PSOE de Madrid (PSOE-M), ante la Fiscalía después de varios intentos de diálogo con el Consistorio de Cibeles y el caso omiso de la administración popular.
Sin embargo, por el momento todo sigue como estaba planeado con el beneplácito de Cibeles y, al menos en las últimas horas, los operarios han seguido actuando en la plaza de Lavapiés. Así lo ha denunciado Más Madrid a través de su concejala Lucía Lois, que ha compartido un vídeo en redes sociales.
El partido de Rita Maestre ha corroborado que en la capital “cada cual hace lo que le da la gana” porque “el beneficio siempre es mayor que la multa”. “Da igual lo que diga Almeida, así funciona la disciplina urbanística en nuestro ciudad”, ha apostillado.
El Plan "Expulsa"
La formación progresista lleva meses denunciado lo que sucede con un inmueble catalogado como histórico y que “debería protegerse”. “Babob fue durante años lugar de encuentro y cruce de culturas, un símbolo de lo que era Lavapiés”, relata, lamentando que “fue comprado por un fondo de inversión, que subió el alquiler de manera estratosférica”, obligando a los dueños del restaurante a su cierre.
Más Madrid asevera que “lo que hace el PP con todo lo que no le sirve para sus intereses, lo borran de la faz de la tierra”. “Ahora se va a convertir en un hotel, gracias al Plan Reside, más bien Expulsa, con esa facilidad con la que el PP reparte licencias”, dicta en tono de sorna. “Hoteles, hoteles y más hoteles es lo único que va a quedar en el distrito Centro, ni vecinos ni comercios de barrio”.
“Estas son las políticas de abandono por parte del Gobierno de Almeida; las de gentrificación y turistificación, donde unos pocos se hacen muy ricos y el resto tenemos que buscarnos la vida fuera de nuestros barrios, de donde criamos a nuestros hijos y tenemos nuestras vidas”.
Situado en la céntrica plaza, el restaurante se mantuvo abierto hasta 2020 y engloba un cúmulo de características arquitectónicas e históricas que comprometen al Ayuntamiento y, sobre todo, a la iniciativa que contempla, que pasa por la sustitución por un hotel cápsula que dispondrá de 260 camas, un aforo de 288 personas, 400 metros cuadrados y cuya licencia fue concedida el pasado mes de febrero.
Su antigüedad viene acreditada por varias fuentes como el Archivo de Villa, que lo coloca como anterior a 1752. Además, el espacio que acoge el Baobab está incluido en el Conjunto Histórico de la Villa de Madrid y disfruta de la declaración de Bien de Interés Cultural otorgado el 27 de abril de 1995
por lo que Antonio Giraldo, portavoz de Urbanismo del PSOE, acudió a los tribunales amparándose en la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre del Código Penal acerca de “los delitos sobre el patrimonio histórico”.
La normativa penal contempla penas de seis meses a tres años de cárcel o multas de 12 a 24 meses, mientras que el artículo 46 de la Constitución alude que los poderes públicos están obligados a garantizar que se mantenga la riqueza artística.