El hospital Infanta Leonor de Madrid, que presta servicio a 320.000 vecinos en Vallecas, no tiene unidad del dolor. Y como crearla e integrarla en el centro no es el estilo del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, acostumbrado a modelos privatizadores de los servicios públicos, la decisión que se ha tomado al respecto ha sido licitar, desde el pasado 21 de noviembre, un contrato privado para la "asistencia sanitaria del dolor crónico de pacientes del Hospital Universitario Infanta Leonor". Una rúbrica por la que el SERMAS pagará 87.700 euros al año, que podrían elevarse hasta 456.000 euros con las prórrogas previstas, según publica Infobae.

La historia del hospital Infanta Leonor nace bajo el mandato de Esperanza Aguirre y bajo el modelo PFI, es decir, como una obra pública en la que una empresa privada se encarga de costear la construcción adelantando la financiación, un dinero que más tarde la Administración va devolviendo con un canon durante un periodo de tiempo, que en este caso acaba en 2025. En ejecuciones de esta índole, la empresa también puede gestionar servicios no asistenciales, como la cafetería o la lavandería. En este caso, la asistencia sanitaria es gestionada por la Consejería de Sanidad y el hospital se integra en la red pública madrileña. Este año, Sanidad aprobó una revisión del contrato que pagará, entre 2028 y 2035, 31,2 millones de euros a Hospital de Vallecas SA, la empresa concesionaria, para que realice diez obras de mejora en el centro, tales como una remodelación de Psiquiatría, una nueva sala de Endoscopias o unas reformas en los vestuarios. No está entre la lista de arreglos la creación de una unidad del dolor, y por ello, el servicio se privatiza. "La actividad sanitaria objeto de este contrato va dirigida a controlar el dolor crónico de los pacientes del hospital, aliviándolo total o parcialmente, incrementando su capacidad funcional y autonomía, en definitiva, mejorando su calidad de vida", justifica el contrato.

"No es factible que el Hospital pueda desarrollar un servicio adecuado, debido a la limitación de los recursos propios, la complejidad y especificidad de los tratamientos, ya que carece de los recursos para ello, tanto humanos como materiales, por el nivel de complejidad y especialización necesaria para poder llevar a cabo estos tratamientos en los términos requeridos y ayudar a la recuperación de los pacientes que lo necesitan. Debido a la carencia, tanto de medios materiales como del personal especializado para llevar a cabo las actividades que integran el servicio cuya celebración se proyecta, se hace necesario recurrir a su contratación externa", argumentan desde el Servicio Madrileño de Salud".

Privatización de la asistencia... fuera del hospital

Entre los servicios con los que cuenta el hospital, se encuentran un departamento de Anestesiología y Reanimación, "que previene y alivia el dolor de todos los pacientes intervenidos quirúrgicamente, además de tratar el dolor crónico de pacientes". Ello invitaría a pensar que sería posible crear una unidad propia y, desde ahí, desarrollarla con recursos adicionales. No obstante, el SERMAS ha externalizado el servicio, a pesar de que, tal y como argumenta la propia Consejería de Sanidad, la demanda de pacientes se incrementa cada año, en este caso, con la construcción de 22.000 viviendas en el Ensanche de Vallecas, uno de los barrios a los que atiende el hospital. Desde 2009, las estancias hospitalarias en este centro han crecido un 76%, las intervenciones quirúrgicas un 26% y los ingresos en urgencias un 65%.

Además, otro punto que llama especialmente la atención del contrato es que señala que "el centro donde se realizarán los servicios aludidos en el objeto del contrato estará ubicado en Madrid, en un lugar bien comunicado y de fácil acceso mediante transporte público", es decir, que no estará necesariamente en la zona de influencia del hospital, sino que podría llevarse a otra ubicación y provocar así que los pacientes tengan que desplazarse más lejos. "La asistencia sanitaria objeto de contratación consistirá en la realización de consultas, revisiones y procedimientos anestésicos en pacientes que puedan precisar valoración y/o tratamiento por parte de anestesistas especializados en el tratamiento del dolor crónico", reza el documento. Son 24 los procedimientos que se enumeran, muy frecuentes en unidades del dolor, y valorados entre 316 y 1.016 euros.

Sendas críticas de la oposición

Por su parte, la diputada de Más Madrid y portavoz en la Comisión de Sanidad, Marta Carmona, se ha mostrado estupefacta al enterarse de la existencia de este pliego. "Esto es un camino de no retorno, que demuestra que el modelo de Ayuso para la sanidad pública es dañino. Cuando externalizas este servicio tan importante, pierdes tratar con equidad a los pacientes y que el criterio ya no sea clínico, sino si es rentable económicamente, sobre todo en una unidad del dolor, donde los tratamientos son largos", ha lamentado. El contrato contempla primeras consultas, consultas de revisión, procedimientos anestésicos (diagnósticos y terapéuticos) para el control del dolor y tratamientos técnicos.

Una de las salvedades del pliego es que estará "bajo la supervisión de la dirección médica del Hospital Universitario Infanta Leonor y trabajará siempre con los procedimientos vigentes en el mismo". Sanidad exige para este servicio "un especialista en anestesia experto en el tratamiento del dolor, un auxiliar de enfermería y un técnico especialista de rayos". Carmona insiste y destaca que "al hacer esto dinamitan cualquier posibilidad de crear una unidad del dolor en el Hospital Infanta Leonor". "Lo que hacen es quitarse pacientes de encima. Al final es una derivación de pacientes. El problema es el precedente que crea porque planean estar así cinco años", ha afeado.

Por su parte, un portavoz de la Consejería de Sanidad justifica que "el hospital público Universitario Infanta Leonor de la Comunidad de Madrid no tiene creada una Unidad del Dolor". "Para garantizar la asistencia sanitaria a sus usuarios en este ámbito, con una calidad óptima, se ha licitado la externalización del servicio, medida que está dentro de la más estricta legalidad y que no es un caso único ni en este hospital ni en ningún otro complejo de la sanidad pública madrileña, ni en relación con otros servicios que no entran dentro de las carteras de servicios de determinados hospitales", explican fuentes de la portavocía.

Desde el PSOE, por su parte, también se han mostrado asombrados. El diputado Carlos Moreno ha señalado que "aunque el peor escenario es no prestar un servicio asistencial, la solución no es externalizarlo, sino dotar a los hospitales públicos correctamente". "El Gobierno madrileño ya no esconde que prefiere privatizar o aumentar el presupuesto de los hospitales concertados antes de mejorar la sanidad pública, congelando su financiación. Y encima es un escenario de más esperanza de vida, donde las unidades del dolor juegan un papel importante para que esa esperanza vaya acompañada de calidad de vida", ha lamentado Moreno.

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