El caso de Maricarmen ha situado la vivienda en el primer plano del debate político. El desahucio la mujer de 87 años ha servido como catalizador para un movimiento social que denuncia los abusos del mercado inmobiliario y que lleva varios días acampado en la Puerta del Sol. La protesta, vinculada a las movilizaciones surgidas alrededor de su caso, reclama medidas frente al encarecimiento de los alquileres y la dificultad de acceso a una vivienda y mantiene una movilización que, hasta el momento, se ha desarrollado de forma pacífica. Sin embargo, la respuesta de Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez-Almeida ha ido elevando el tono, con críticas que han puesto el foco en la legalidad de la acampada, sus efectos sobre comerciantes y vecinos y, en el caso del alcalde, en la supuesta peligrosidad de algunos objetos localizados en el campamento.
El discurso de ambos dirigentes resulta especialmente llamativo al compararlo con el que mantuvieron ante otras movilizaciones dirigidas contra el Gobierno de Pedro Sánchez o contra la izquierda. Ayuso y Almeida no solo respaldaron algunas de aquellas protestas, sino que llegaron a participar personalmente en ellas. Esta diferencia ha sido señalada esta semana en Hora 14, de la Cadena SER, donde Javier Casal y Roberto Torija recuperaron las declaraciones del alcalde durante las protestas de Ferraz de noviembre de 2023. Entonces, pese a los enfrentamientos entre manifestantes y Policía, Almeida distinguía entre una mayoría pacífica y una minoría violenta y defendía que las molestias ocasionadas a los comercios formaban parte del ejercicio del derecho constitucional de manifestación. Una hemeroteca que contrasta con las alarmas que ahora generan ambos dirigentes alrededor de la acampada de Sol.
Ferraz: una mayoría pacífica pese a los disturbios
Las protestas contra la amnistía frente a la sede del PSOE en Ferraz vivieron durante noviembre de 2023 varias jornadas de enfrentamientos con la Policía, lanzamiento de objetos y quema de contenedores. En una de aquellas noches, 30 agentes resultaron heridos. Pese a la violencia registrada, Almeida no presentó al conjunto de los manifestantes como una amenaza, sino que estableció una clara distinción entre quienes protagonizaron los incidentes y el resto. "Lo que ayer hubo es una gran mayoría de manifestantes que actuaron de manera pacífica y una minoría que actuó de manera muy violenta", afirmó entonces.
El alcalde también relativizó el alcance de los desperfectos registrados durante una de aquellas jornadas. "Si no me equivoco son tres contenedores y cinco cubos de basura", señaló, antes de cifrar el coste en unos 2.000 euros y asegurar que serían repuestos inmediatamente. Ahora, en cambio, el Ayuntamiento está poniendo el foco en las pintadas aparecidas en el entorno del Oso y el Madroño y en otros elementos vinculados a la acampada de Sol.
"Esto pasa cada vez que se ejercita" el derecho
La diferencia también aparece cuando se habla de las molestias a los establecimientos de las zonas afectadas. En noviembre de 2023, Almeida reconocía que los comerciantes de Ferraz estaban sufriendo perjuicios, pero recordaba que se trataba de una consecuencia inherente al ejercicio de un derecho fundamental. "Esto no pasa únicamente en Ferraz, pasa cada vez que se ejercita un derecho constitucional a la manifestación o a la reunión", defendía.
Ahora, las molestias a comerciantes y vecinos se han convertido en uno de los argumentos utilizados por el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid para reclamar el fin de la acampada. Almeida ha reclamado que se levante y ha cuestionado expresamente que pueda considerarse una protesta pacífica, mientras el Gobierno de Ayuso ha acudido a los tribunales para solicitar su disolución.
Ayuso participa en las protestas contra Sánchez
La presidenta madrileña también tiene su propia hemeroteca de apoyo a las movilizaciones contra la izquierda. El 18 de noviembre de 2023 acudió personalmente a la manifestación celebrada en Cibeles contra la amnistía, una protesta convocada por organizaciones civiles y respaldada por el Partido Popular. Ayuso participó así en una movilización que tenía como principal objetivo denunciar las decisiones del Gobierno de Pedro Sánchez.
El contraste es aún más evidente por las palabras pronunciadas esta misma semana por la presidenta en Horizonte, el programa de Iker Jiménez. Ayuso se refirió a la acampada de Sol como una muestra de "decadencia" y la describió como "un virus cancerígeno que se pega y propaga a gran velocidad". La presidenta vinculó además las movilizaciones sociales con una estrategia que, según sostuvo, pretende "fabricar pobreza para culpar a cuatro ricos" y afirmó que la izquierda "necesita revolución" en las calles.
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