El sindicato CSIT Unión Profesional ha llevado este lunes ante la Inspección de Trabajo la situación que viene sufriendo el Hospital Universitario del Tajo, concretamente en su Servicio de Anatomía Patológica, tras meses de “incidencias, riesgos laborales y falta de respuesta” por parte de la Dirección Gerencia y Dirección Médica. Así, en un comunicado el sindicato alerta de “la grave crisis que atraviesa” este servicio centrando el grueso de la denuncia en los "riesgos químicos, insuficiencia de plantilla y retrasos diagnósticos".
Al hilo de todo ello, y después de varias advertencias por parte del sindicato, son ahora los riesgos químicos los que ponen de nuevo sobre la mesa el escenario que sufre el servicio del hospital ubicado en Aranjuez. Fue el pasado 13 de enero cuando CSIT Unión Profesional presentó la primera iniciativa, que fue ampliada posteriormente los días 21 y 30 de enero y 6 de marzo ante la ausencia de respuestas que denuncian por parte de la dirección. Por todo ello, y tras detectarse un intenso olor a sustancias químicas, se presentó un nuevo escrito este pasado 20 de marzo.
Con este telón de fondo, el sindicato lleva ante la Inspección de Trabajo la situación con la que deben lidiar los trabajadores, que están expuestos a riesgos químicos, como la manipulación manual de muestras con xilol tras "la avería del equipo automatizado, sin equipos de protección adecuados", según expresan en el comunicado. Al hilo de ello, el sindicato subraya también la ausencia de revisiones ambientales e información preventiva, que se suma a la falta de actualización de las evaluaciones de riesgo químico desde 2023. Asimismo, CSIT alerta de la falta de entrega en plazo de documentación del Comité de Seguridad y Salud y de la exclusión de los delegados de prevención en actuaciones directamente relacionadas con la seguridad de los trabajadores.
En línea con todo ello, en el citado comunicado el sindicato hace referencia también a los retrasos que se están produciendo en los diagnósticos, la sobrecarga de trabajo, la derivación de muestras a otros centros, así como las jornadas extraordinarias mal retiribuidas con las que se pretende cubrir la falta de personal. “CSIT UNIÓN PROFESIONAL reclama a la Dirección Gerencia y a la Dirección Médica una actuación inmediata. Entre las medidas urgentes, exige refuerzo de plantilla, actualización de las evaluaciones de riesgo químico, mediciones ambientales, equipos de protección adecuados y transparencia en la organización del servicio”, reza el comunicado.
En línea con todo ello, en lo que respecta a la ausencia de personal, el sindicato pone de manifiesta que este servicio cuenta solo con “un único anatomopatólogo”, lo que tilda de "una dotación claramente insuficiente para garantizar su funcionamiento". "Esta carencia está generando retrasos en los diagnósticos, sobrecarga de trabajo y derivación de muestras a otros centros, con impacto directo en la calidad asistencial", añade. Además, subraya también que a ello se une "la intención de cubrir esta falta de personal con jornadas extraordinarias mal retribuidas, una salida insuficiente ante la gravedad de la situación".
No obstante, fuentes del Hospital Universitario del Tajo tildan de “válido el protocolo de manejo de químicos” y rechazan la denuncia del sindicato. De esta forma, respecto a la alarma registrada en la mesa de tallado, el centro ha señalado en declaraciones concedidas a Europa Press que “no está relacionada” con el olor a productos químicos, sino que se activó “de forma preventiva” ante la necesidad de cambiar los filtros de carbono del sistema de extracción de aire, lo que no supone “impacto en los profesionales”.
En este orden de cosas, el hospital añade que el protocolo de manejo de xilol cumple “la normativa vigente” y que ha sido supervisado por el servicio de PRL, con “equipos de protección adecuados”. Asimismo, sobre la plantilla, desde el hospital confirman que, efectivamente, el servicio solo cuenta con un anatomopatólogo, a la vez que añade que se han aplicado medidas para reforzar el servicio como la previsión de incorporar dos patólogos a partir del 1 de junio.
Respecto a los retrasos diagnósticos y la carga de trabajo, el hospital subraya que la situación se ha visto afectada por “la reducción de un patólogo desde finales de enero”, así como por e aumento de actividad procedente de Atención Primaria, subrayando que se envían muestras a otros centros en “situaciones de mayor presión asistencial”.